La polarización nacional no le sirve a los procesos democráticos mexicanos, cuya verdadera importancia es el día después, en el que los resultados deben aceptarse y seguir la vida cotidiana, sostiene Dulce María Sauri Riancho, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
En su participación en la Reunión de la Misión de Observación Electoral de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL), afirmó que el proceso electoral es un momento en el que las personas manifiestan su voluntad y una vez obtenidos los resultados, la vida continúa pues la democracia tiene como fin supremo tutelar el derecho ciudadano a cambiar de opinión.
Dijo que la elección de este domingo, que es la más grande de la historia de México, y tiene que ver no con el cargo de la Presidencia de la República, o el Senado, sino con la simultaneidad de las elecciones en las 32 entidades federativas.
Es preocupante el tema de la violencia
Por su parte, el senador José Miguel Insulza, jefe de la Misión de Observación Electoral de la COPPPAL, expresó que es preocupante el tema de la violencia que ha provocado la elección, aunque no es tan distinto lo que ha pasado en ocasiones anteriores, porque ha habido problemas de violencia en algunas entidades.
Nosotros somos plenamente neutrales y vemos que impera mucho el clamor por la transparencia y la confianza, pero nos preocupa la polarización, enfatizó.
