Arturo Rios
La Presa Iturbide se encuentra en medio de un paisaje boscoso; en casi todo el año hay sol y por las noches, la temperatura desciende plácidamente. Está a 50 minutos de la Ciudad de México (CDMX), en el Municipio de Isidro Fabela, Estado de México.
En el lugar, se puede hacer camping, caminar por el bosque, hacer ciclismo o pescar. Aunque se considera un sitio de alta peligrosidad para nadar.
Una supuesta conexión con fuerzas sobrenaturales, la han convertido en tumba de decenas de personas, representadas por cruces a la orilla de este bello, pero enigmático paisaje.
El enigmático silencio
Es interrumpido por el sonido del agua excitada por el viento que choca con la presa. Los enormes troncos de árboles muertos se asoman a la superficie y le dan un toque misterioso. Ya que son los más de 70 años su historia.
Hay restaurantes que ofrecen el platillo típico de la región como la trucha, y palapas con parrillas para asar la trucha pescada o adquirida en puestos.
Hay letreros de Advertencia, que está prohibido nadar, porque las aguas no son aptas.
La Presa Iturbide es, pues, un sitio para embelesar la vista con la naturaleza que se admira desde todos los ángulos. Las piedras lunares es otro atractivo intrigante que asombra y llama la atención. Si acude no nade, ¡es de alto riesgo!

