Arturo Rios
Esta legendaria casa en ruinas ha visto pasar más de 500 años desde que su propietario, Hernán Cortés la mandó construir en 1519.
La Antigua es el nombre del municipio de la Villa Rica de la Veracruz, fundada en 1519 frente a la isla de San Juan de Ulúa; a pocos días se trasladó a Quiahuiztlán, para después, en 1525 volver a ser trasladada a orillas del río Huitzilapan.
En 1527 dejó de ser villa convertida en ciudad
Se le llamó entonces ciudad de Veracruz o Veracruz. En 1600, el virrey fundó la ciudad de la Nueva Veracruz y, en abril de ese año, se conoció como la antigua Veracruz o vieja Veracruz, nombre que conservó hasta el siglo XIX, hoy se abrevia, La Antigua.
Fue la primera ciudad fundada en el continente americano. Cortés tuvo su primera casa construida por los totonacas con piedra volcánica, tabique, coral, baba de nopal, ostión y caracol, y concha de mar, cal calcinada y miel.
Está invadido todo el espacio, dándole mayor soporte y estructura de estilo sevillano. Pese a la deteriorada fachada, resulta increíble que tanto la noria como el horno de pan parecen intactos. La construcción original es de 1525.
El muro de la casa fue un trajín muy pesado ya que un barco que llegaba, descargaba y duraba de ocho a diez meses en regresar.
El lugar era seguro, estaba protegido de los vientos del Norte y de los piratas que ya se encontraban por las Antillas Mayores. Autor: Jason Jahir Hernández

