Bolivar Hernandez, desde Guatemala*
El pasado 7 de diciembre, en Guatemala se quema al diablo, a Luzbel.
Para ello, se hacen grandes hogueras y ahí se quema al chamuco, ante el regocijo de niños y adultos.
En mi niñez
Esta tradición de quemar el diablo, se hacía con basura y con muebles viejos. Aún recuerdo aquellos colchones ardiendo en la hoguera frente a mi casa en el popular y proletario barrio de mi infancia, El Roosevelt, zona 11.
Desde el siglo XVI
Estamos ante una celebración mágico-religiosa guatemalteca.
Su origen data del siglo XVI, como preámbulo de las festividades del nacimiento de Cristo, que representa el triunfo del bien sobre el mal.
Sin duda, el festejo ha sido utilizado para eliminar objetos en desuso o descompuestos; cabe destacar que la mayoría pueden ser altamente contaminantes.
*La vaca filósofa.
