Bernardo Méndez Lugo*
El panorama migratorio y de desplazamientos forzados en el mundo ha cambiado por diversos factores: Tenemos todavía secuelas de la pandemia COVID-19 con gran baja de contagios y fallecimientos, pero recesión e inflación que afecta plantas productivas y mercados internacionales.
Sin duda, la recesión económica alimenta fobia antiinmigrante y nacionalismos con derechización en muchos países europeos.
En febrero 2021
Apenas se iniciaba en México y el mundo, la vacunación masiva. Desde febrero 2022, con el inicio de la invasión rusa a Ucrania, los factores geopolíticos que impactan migración y refugio, han cambiado.
Se han abierto muchas fronteras pero de manera selectiva: En Europa, migrantes del norte de África y de países pobres de Asia, no son bienvenidos en general.
Y en América, los mexicanos, centroamericanos y sudamericanos no son bienvenidos en Estados Unidos, excepto venezolanos, donde el gobierno de Biden ha creado un programa de protección temporal en EU (TPS) para ellos; y se ha facilitado la llegada de ucranianos en la Unión Americana y en Europa, son alrededor de 6 millones de ucranianos desplazados e igual número de la diáspora venezolana.
El sellamiento de fronteras por COVID ya no existe, pero hay otras razones y escenarios políticos y económicos como la cerrazón de fronteras para ciudadanos rusos en muchos países europeos y en EU.
Los migrantes pobres centroamericanos se han quedado en México por blindaje de frontera estadounidense y las solicitudes de asilo y refugio en México se han quintuplicado en los últimos años.
Las promesas de campaña del presidente Biden no se han cumplido y siguen irregulares 11 millones de personas en EU, cinco de ellos mexicanos y alrededor de 2 millones de centroamericanos.
Se acerca el invierno en Europa
Y la guerra ruso-ucraniana sigue, asciende la ultra derecha en Italia y se consolida la derecha en Suecia, Polonia y Hungría con tintes discriminatorios y selectivos ante migración.
Solo ucranianos son bienvenidos y algunos sectores de la derecha y ultra derecha europea coquetean con el presidente ruso, Putin.
Para justificar invasión rusa, algunos seudoanalistas reviven la teoría de “los dos imperialismos” o abiertamente acusan al “imperialismo estadounidense” y a la OTAN de ser los culpables y defienden a Rusia increíblemente del “peligro ucraniano y la expansión de la OTAN”. Seguiremos informando.
