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La retórica militarista y el autoengaño de la OTAN

Foto: WikiImages

La celebración en Washington del 75º aniversario de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), del 9 al 12 julio, a todas luces planeada para reafirmar la superioridad de la Alianza sobre Rusia, desgajó una plétora de declaraciones de autoengaño y la mayoría de los líderes occidentales se siguen negando a enfrentar la realidad de la guerra en Ucrania.

Elisabeth Hellenbroich, desde Wiesbaden

Patético fue ver al presidente de los EUA, Joe Biden, esforzándose en pronunciar un discurso coherente.La declaración final revela que Ucrania no conseguirá adherirse a la OTAN en un futuro próximo. La “formula” ofrecida afirma vagamente que, en algún momento indefinido, Kiev podría integrarse a las estructuras de Occidente, como la OTAN y la Unión Europea (UE).

Además, hubo más promesas de entrega de armamento a Ucrania, cazas F-16, por ejemplo, y la instalación de misiles de crucero Tomahawk en Alemania, en los próximos años. Igualmente digna de nota en la declaración fue el análisis de la “relación adversa” entre los EUA y China, criticada por sus acciones en la región Asia-Pacífico y por el apoyo a Rusia en la guerra de Ucrania. Sin embargo, a pesar de la agresiva retórica, la cumbre apenas logró encubrir las diferencias existentes bajo la superficie de la Alianza.

El único contrapunto real al “Musical de la OTAN (llamado así por un  titular del periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung del 11 de julio), fue el esfuerzo diplomático iniciado por el primer ministro húngaro Víctor Orbán, quien a partir del primero de julio es el presidente rotativo del Consejo de la UE.

Y se lanzó a una misión diplomática personal que lo llevó primero a Kiev para una conversación directa con Volodymyr Zelensky y luego con el presidente Vladimir Putin en Moscú, para culminar en Pekín donde se entrevistó con el presidente Xi Jinping.

El objetivo de esta gira fue sondear las posibilidades que podrían traer paz a la guerra en Ucrania, toda vez, que, dijo, Europa y el mundo necesitan la paz. De Pekín, Orbán voló directamente hacia la reunión de la OTAN en Washington.

La lucha por la paz

El pasado 5 de julio, Putin calificó ante la prensa la discusión con Orbán de haber sido una “plática verdaderamente útil y sincera sobre cuestiones actuales de cooperación bilateral y también, naturalmente, sobre cuestiones agudas de la agenda internacional, incluyendo los acontecimientos en torno a Ucrania”. Además de resaltar la cooperación bilateral en el sector energético, los trabajos en la Central Nuclear de Paks, la cooperación en medicina e industria farmacéutica, el presidente ruso habló sobre la visita de Orbán a Kiev, “donde se avanzó en una serie de propuestas, entre ellas la petición de un cese al fuego para crear condiciones para negociaciones de paz con Moscú.

Aunque Moscú siga abierto a una discusión sobre un acuerdo político y diplomático, el lado opuesto apenas deja clara su reluctancia para resolver la cuestión de esta forma. Putin amplió: a la luz de lo que oímos hoy del Sr. Primer Ministro, Kiev todavía no está lista para abandonar la idea de librar una guerra hasta la victoria final.

Por su parte, Orbán afirmo que “esta reunión es especial, porque se realiza en tiempos de guerra, cuando Europa necesita urgentemente la paz. La paz es lo que Europa necesita más. Vemos la lucha por la paz como la principal tarea para los próximos seis meses de nuestra presidencia del Consejo Europeo…

Yo quería escuchar la opinión del presidente Putin en torno a tres propuestas: ¿Qué piensa él sobre las actuales iniciativas de paz? ¿Qué piensa sobre un cese al fuego y las pláticas de paz y en qué orden pueden realizarse? Y la tercera cosa que me interesó fue la visión que el Señor Presidente tiene de Europa después de la guerra. Estoy agradecido al Señor Presidente por esta charla abierta y honesta.

Burócratas de la UE con brotes de rabia histérica

La más que previsible reacción de los altos escalafones burocráticos de la UE –incluyendo la de la presidente Ursula von der Leyen, el comisario de relaciones internacionales Josep Borrell y el presidente del Consejo Charles Michel- y de altos funcionarios de la OTAN, fue la de una explosión de rabia debido a que Orbán no había recibido un “mandato” de la UE para tales pláticas, algo que el mismo ni siquiera insinuó tener.

En una entrevista al canal de Youtube Dialogue Works, el bien informado analista geopolítico y especialista en asuntos rusos Gilbert Doctorow observó que “Orbán aprovecho la oportunidad para hacer lo que es necesario –nominalmente, hacer campaña por el fin de la guerra y por la paz, mientras toda la UE y la OTAN, alineadas con los EUA, quieren seguir la guerra”.

Según dijo, Orbán quiere dar una voz de resistencia ante la camarilla que rodea a von der Leyen, quien quiere callar la boca de todos en la UE.

 Doctorow dice que Rusia, la cual durante años ha insistido sobre la necesidad de una “nueva arquitectura de seguridad en Europa”, ha sido el mayor obstáculo al mundo unipolar estadounidense. Como ejemplo, citó la reciente cumbre de la Organización para la Cooperación de Shangai (OCS) en Astana, Kasajastán (4-5 de julio), donde se discutió una “nueva estrategia de seguridad y desarrollo para Eurasia”, en línea con el notable discurso proferido por Putin a los diplomáticos del Ministerio de Relaciones Exteriores (14 de julio). Igualmente, afirmó que Rusia y China son cada vez más vistas como “vencedoras” por los países del Sur Global, así como por un cierto número de ciudadanos europeos.

De misma forma, vale registrar las apreciaciones del general alemán (retirado) Harald Kujat, ex-presidente de la Comisión Militar de la OTAN y del Consejo OTAN-Rusia. En entrevista a la televisión austríaca, hace unos días, elogió el coraje de Orbán al asumirse como el único líder occidental comprometido en un esfuerzo de paz.

Apuntó hacia el hecho de que los EUA, que libran la guerra en Ucrania para debilitar a Rusia, considerada un aliado clave de China, están ahora cada vez más centrados en China como su principal adversario destacando que los EUA están por retirarse del conflicto en Europa y transferir a los europeos la responsabilidad en término financieros y materiales.

Kujat elogió bastante los esfuerzos de Orbán, en contraste con los europeos

Que “no tienen una estrategia” sobre el futuro de las relaciones con Ucrania. Mencionó la tragedia de la manera en que las personas “dejan luchar a Ucrania” y observan sin empatía al “pueblo ucraniano morir”. Por ende, enfatizó, a pesar de las críticas, la admirable y valerosa iniciativa de Orbán merece atención.

Para él, no habrá “solución militar” en el campo de batalla, reiterado recientemente también por el ex-consejero militar de la ex-canciller Angela Merkel, general brigadier Erich Vad. Toda la situación es una derrota catastrófica, enfatizó.

Y alertó sobre el hecho de Zelensky, quien a pesar de ya no ser presidente constitucionalmente legítimo desde el 22 de marzo pasado (cuando su mandato expiró –n.e), está intentando peligrosamente atraer a Europa y a la OTAN hacia una confrontación militar con Rusia, lo cual tendría catastróficas consecuencias.

Igualmente, en una entrevista al canal estadounidense Judging Freedom, el ex-diplomático británico Alastair Crooke enfatizó que Orbán “estaba absolutamente correcto” al afirmar que los “burócratas de la UE quieren la guerra con Rusia”, y que aprecia su valentía.

Enfatizó que, en este momento, “los preparativos para la guerra están en pleno progreso por parte de la OTAN y de EUA, en los ámbitos monetario y material militar”. Crooke observó que el desastroso debate entre Biden y Trump dejó a las elites de Bruselas en un “estado de espíritu aterrorizado y, además del hecho de que Francia está en ruinas después de sus elecciones parlamentarias, sería muy posible que el Parlamento Europeo no apoyase a los candidatos propuestos por la UE para varios cargos”.

El llamado de Putin por una “arquitectura de seguridad eurasiática”

En la citada reunión con diplomáticos rusos, celebrada en la víspera de la fracasada “cumbre de paz” en Suiza, a la cual nuevamente Rusia no fue invitada, Putin delineó por primera vez los contornos de una futura “arquitectura de seguridad eurasiática”, que no solamente vuelva inmune a Rusia de las presiones de la OTAN, sino sea también una respuesta adecuada a los actuales retos globales.

De inicio, resaltó que, a la luz de los rápidos cambios mundiales, “más países se están esforzando en fortalecer sus soberanías, autosuficiencia e identidades nacionales y culturales. Los países del Sur y del Este globales están ganando importancia y el papel de África y de América Latina está creciendo…El ritmo de transformación en Eurasia, donde están en proceso muchos significativos proyectos, también se aceleró notablemente”.

A la luz de la preparación de Rusia para celebrar en Kazán la cumbre de los BRICS, el próximo mes de octubre, afirmó creer “que el potencial de los BRICS le permitirá ser una de las principales instituciones reguladoras del orden mundial multipolar”.

Mirando hacia los orígenes de la guerra en Ucrania, recordó lo ocurrido hacia finales del siglo XX con el fin de la Guerra Fría. Las potencias occidentales encabezadas por EUA pensaban que eran las vencedoras y, por lo tanto, tenían el derecho de determinar la manera de organizar al mundo:

La manifestación práctica de esta perspectiva fue el proyecto de expansión ilimitada del bloque del Atlántico Norte en el espacio y en el tiempo, a pesar de la existencia de ideas alternativas para garantizar la seguridad de Europa.

En seguida, se refirió al “Memorándum de Seguridad” enviado en diciembre de 2021 a EUA y a la OTAN, abordando la idea de un “tratado europeo de seguridad”, el cual, no se aceptó por nadie pero podría haber evitado una guerra. Subrayó que, aunque nos aproximemos a un período peligroso, con Rusia disponiendo de miles de ojivas nucleares, el Occidente, particularmente EUA, está “dominado por sus creencias en la invencibilidad y en el excepcionalismo”.

“Es evidente a todos que el sistema de seguridad euro-atlántico se está desmoronando ante nuestros ojos. Actualmente, es prácticamente inexistente y necesita reconstruirse. Para hacerlo, debemos colaborar con los países interesados, que son muchos, para desarrollar nuestras propias estrategias y garantizar la seguridad en Eurasia y, después, presentarlas para una deliberación internacional más amplia”, afirmó.

De acuerdo con Putin, sus “ideas para una seguridad igual e indivisible, cooperación mutuamente benéfica y equitativa y desarrollo en el continente eurasiático en un futuro previsible”, se basan en los siguientes principios:

Putin agregó que la principal amenaza para la UE no es su alegato de que Rusia la atacará, sino “su dependencia crítica y creciente hacia los EUA en aspectos militares, tecnológicos, ideológicos y de información. Europa está siendo marginalizada del desarrollo económico global, sumergida en un caos de retos como la inmigración, y perdiendo presencia internacional e identidad cultural…Los EUA la obliga a actuar en nombre de los intereses estadounidenses y a comprar armas”.

 Mientras los EUA están “chupando el jugo de las economías europeas que están en la víspera de una recesión, están robando activos rusos que les permiten destruir el propio sistema que crearon y que les permitió consumir más de lo que ganan y atraen dinero de todo el mundo, mediante deudas y pasivos. Ya hay una salida de capitales de algunos bancos y fondos patrimoniales y una creciente desconfianza en el sistema financiero basado en monedas occidentales de reserva.

“Creo que necesitamos intensificar seriamente la formación de mecanismos económicos extranjeros bilaterales y multilaterales eficaces y seguros, instrumentos alternativos a los controlados por Occidente. Esto incluye compensaciones en monedas nacionales, la creación de sistemas independientes de pagos y la construcción de cadenas de valor que den la vuelta a los canales bloqueados o comprometidos por Occidente. Naturalmente, es necesario aumentar los esfuerzos para desarrollar corredores internacionales de transporte en Eurasia, el continente que tiene en Rusia su núcleo geográfico natural”.

Al final, en términos de su opinión en torno a las negociaciones de paz, Putin afirmó que “es imposible alcanzar una solución pacífica para la crisis de Ucrania y para la seguridad europea en general sin la participación de Rusia, sin un diálogo responsable y honesto”.

Para llegar a esto, enfatizó:

Las tropas ucranianas deben ser completamente retiradas de la República Popular de Donetsk y Lugansk  y de las regiones de Jersón y Zaporiya, dentro de sus fronteras administrativas al momento que eran parte de Ucrania…Cuando Kiev declare estar lista para tomar esta decisión e iniciar una verdadera retirada de las tropas de esas regiones, y también notificar oficialmente que abandona sus planes de adhesión a la OTAN, nuestro lado emitirá una orden de cese al fuego y el inicio de las negociaciones será divulgado por nosotros en aquel exacto momento.

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