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La trampa de la Revocación de Mandato

FelixMittermeier

 

Mary Sandoval*

Un tema que ha adquirido gran relevancia es la revocación de mandato. Pero nos hemos preguntado ¿Qué es?, ¿para qué sirve, ¿en qué casos se aplica?

Por principio de cuentas, la revocación de mandato es el mecanismo de democracia participativa por medio del cual los ciudadanos ejercen su soberanía para revocar o retirar de un cargo de elección popular, al candidato que resultara electo en la última elección en su distrito o circunscripción electoral, ya sea del Poder Ejecutivo o Poder Legislativo Federal. (Gaceta de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, Cámara de Senadores, 11 de julio del 2012).

En términos más sencillos, es la anulación o cancelación de un acto anterior de la Administración Pública.

Estamos de acuerdo que López fue elegido por más de 30 millones de mexicanos en julio del 2018, así que ¿por qué insistir tanto en la revocación de mandato? ¿Qué ganaría el remedo de presidente con esto?

No hay duda que López quiere seguir apareciendo en la boleta electoral; lo suyo no es gobernar, es simplemente ser el orador de encuentros masivos, vengarse de sus adversarios reales o imaginarios y ser el eterno candidato.

A poco más de dos años de las elecciones presidenciales del 2024, ya empiezan a salir quiénes serán los posibles candidatos a ese cargo. Y ello es, precisamente, una muy fuerte razón por la que el trasnochado tabasqueño insiste en la revocación de mandato, porque ya está manejando las piezas de su ajedrez para la reelección.

En información publicada en El Universal, 11 de agosto pasado, Salvador García Soto comenta que el verdadero interés que tiene el presidente en someter el tiempo de su mandato a la pregunta de la ciudadanía es que apuesta a tener una clara “ratificación de mandato”.

Con el triunfo del “NO”, López Obrador y Morena moverían a todas sus bases y simpatizantes por todo el país; y si la mayoría pide que continúe en el cargo, no sólo logra una doble legitimidad como presidente “querido y popular” con la gente, sino que además fortalece su imagen y su poder justo en los dos últimos años de su mandato.

Empero, López va más allá de ello. Él se quiere mostrar como un presidente empoderado, porque busca reelegirse.

Opiniones a favor y en contra

Ricardo Alemán

Escribió un artículo que título “No a la revocación de mandato: 10 razones“ (La Otra Opinión, 12 de agosto del 2021) y expone el porqué no se debe de caer en el juego de López:

En resumen, lo que nos quiere decir Ricardo Alemán es que la revocación de mandato es sólo un acto de demagogia de López Obrador para tener contentos a sus seguidores, y para preparar el terreno para su reelección en el 2024, que dicho sea de paso, si la oposición se sigue mostrando débil, el señor de lo que dice su dedito, pudiera lograr su objetivo.

Gilberto Lozano y FRENAAA

Hay un personaje que me sorprende porque, según él, es un férreo crítico de López Obrador, y ahora resulta que apoya la revocación de mandato. Ese es Gilberto Lozano, el líder del movimiento político de FRENAAA (Frente Nacional Anti Amlo).

Sabemos todos lo que pasó con el movimiento de FRENAAA. el actuar de Gilberto, que es exactamente igual que el de López Obrador. Llama la atención su interés porque sí se realice esa consulta de revocación.

Gilberto Lozano y FRENAAA dan sus 10 puntos del porque sí deben seguir el juego de López Obrador (datos obtenidos del portal de https://evolucionmexicana.com.mx Frente Nacional Anti Amlo):

Pisó callos

Un tuit compartido por el ingeniero Julián Hamlet en su cuenta oficial, donde asevera que la Revocación de Mandato es una farsa, demagogia política.

 

No tenía Plan B

Está claro que Gilberto Lozano nunca tuvo un plan B para lograr que renunciara López a la presidencia, y tampoco dio explicaciones del porqué dejó a varios de sus seguidores en el Zócalo, vestidos y alborotados. Ahora resulta que apoya al tabasqueño con la revocación de mandato. Cuestiono: ¿Hipocresía o traición al Frente que encabeza?

Conclusiones

La figura de revocación de mandato existe en México desde el 20 de diciembre del 2019, fecha en la que se publicó una importante reforma a varios artículos de la carta magna. Esta reforma constitucional define a la revocación de mandato presidencial como un derecho de la ciudadanía y contempla la aplicación de este procedimiento en las entidades federativas.

Lo concibe como un “instrumento de participación solicitado por la ciudadanía para determinar la conclusión anticipada en el desempeño del cargo a partir de la pérdida de la confianza”(DOF, 2019).

No hay una ley reglamentaria como tal para la revocación de mandato, y no es retroactiva. López Obrador vuelve hacer un acto desesperado para seguir vigente, y la revocación de mandato la ve como catapulta para reelegirse en el 2024.

En suma, la revocación de mandato es una trampa, de aceptarla, es la crónica de la destrucción de México, que ya fue anunciada desde el 1 de julio del 2018.

*Articulista invitada: Egresada de la licenciatura en pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Una de mis pasiones es el periodismo de opinión/La Centinela Política/

Foto: FelixMittermeier
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