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La triple trampa del equipaje en México: Extorsión digital, phishing y “siembra de droga”

Foto: TobiasRehbein

Las mafias diversifican sus operaciones: Clonan maletas en terminales aéreas para traficar   estupefacientes y usan perfiles falsos en redes, para estafar a usuarios.

Ivette Sosa

Los delitos vinculados al equipaje de pasajeros en México han dejado de ser un problema exclusivo de las terminales aéreas, para convertirse en una sofisticada red de estafas digitales y operaciones de narcotráfico internacional.

Investigaciones judiciales, alertas de la Policía Cibernética y reportes de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) confirman un repunte alarmante en tres modalidades delictivas específicas:

La siembra de narcóticos, la extorsión por falsa encomienda y el fraude por supuestos remates de maletas olvidadas. La modalidad más grave en los aeropuertos del país, es la denominada siembra de droga.

Lejos de ser un mito urbano, diversos procesos legales demuestran que redes delictivas, integradas por personal con acceso a zonas restringidas, interceptan las valijas en las bodegas para colocar estupefacientes.

Este modus operandi afecta principalmente a viajeros de rutas internacionales —con especial incidencia en los vuelos procedentes de Sudamérica—, mediante una estrategia de sustitución de equipaje.

Al aterrizar, la maleta original del usuario es retenida intencionalmente y, en su lugar, se le asigna una maleta distinta, pero con un código de barras clonado, que lleva los datos del pasajero impresos de forma idéntica. Si la víctima acepta o abre la valija alterada, es detenida de manera inmediata al detectarse la sustancia ilícita.

Paralelamente, la delincuencia organizada ha mudado sus operaciones al entorno virtual a través de dos esquemas de fraude altamente lucrativos:

La “maleta retenida” o “falsa encomienda”: Los delincuentes clonan o hackean cuentas de redes sociales de familiares que residen en el extranjero.

Tras entablar comunicación bajo el engaño de un viaje a México, afirman que su equipaje quedó varado en una aduana. Posteriormente, un falso agente aduanal o empleado de paquetería, contacta a la víctima, exigiéndole transferencias bancarias de emergencia para evitar multas.

El falso remate del AICM: Redes de phishing operan páginas falsas en Facebook, utilizando logotipos institucionales del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

Ofrecen maletas supuestamente abandonadas por precios irrisorios de alrededor de $37 pesos, con el único fin de robar datos bancarios y personales mediante formularios maliciosos. Las autoridades aeroportuarias enfatizan que el equipaje no reclamado jamás se vende al público; se almacena bajo estrictos protocolos y se dona a la beneficencia.

Protocolo de seguridad para el viajero

Especialistas en seguridad aeroportuaria señalan que la única defensa efectiva contra estos delitos es la generación de evidencias físicas e institucionales antes y después de abordar un vuelo:

Grabar videos y tomar fotografías detalladas de la maleta directamente en el mostrador de documentación de la aerolínea.

Verificando que la báscula y el talón de equipaje, queden plenamente registrados de forma legible.

Uso de sellos protectores: Utilizar candados de alta seguridad y embalaje de plástico film.

Este recubrimiento dificulta la apertura veloz del equipaje en las rampas y evidencia cualquier intento de manipulación física.

Resguardo de talones: Conservar de manera estricta los comprobantes impresos entregados por la aerolínea, hasta encontrarse fuera de la terminal aérea de destino con las pertenencias correctas en mano.

Rechazo absoluto de equipaje ajeno: Si en la banda de distribución se entrega una maleta que no corresponda al modelo u origen documentado, el pasajero no debe tocarla, firmarla ni aceptarla.

Es obligatorio exigir la presencia de los supervisores de la aerolínea y del cuerpo de seguridad, antes de cruzar los filtros aduanales, para deslindar responsabilidades de forma legal.

Imágenes: Pixabay
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