Se le llama ‘fobia’, a la “aversión exagerada a alguien o a algo”. Si ello lo llevamos al plano íntimo, estamos ante un miedo irracional a tener cualquier contacto sexual o experiencias eróticas de cualquier tipo.
Comienza a ser un problema preocupante, que debe ser tratado por expertos, cuando condiciona nuestros vínculos tanto personales como físicos.
Las fobias sexuales no está relacionado con la falta de apetito sexual o con el deseo, sino que, al no poder practicar el sexo por miedo, se crea una enorme frustración por no poder satisfacer nuestras necesidades primarias.
Las fobias sexuales más comunes
- Agrafobia: Fobia que pueden sentir las personas ante determinadas situaciones en las que se enfrenten a la posibilidad de sufrir abusos sexuales o violación.
- Coitofobia: Es el miedo a mantener encuentros sexuales con penetración.
- Colpofobia: Miedo a los genitales femeninos.
- Dispaurenia: La ansiedad se desata por el miedo al dolor que sienten las personas durante la penetración durante los encuentros sexuales.
- Erotofobia: Miedo al simple hecho de tener que hablar sobre cualquier tema relacionado con el sexo
- Espermatofobia: Es el miedo al semen, no solo en el coito, sino a cualquier contacto con él. También hay varones que llegan a sentirse incómodos con su propio semen.
- Falofobia: Miedo al pene, más común en mujeres, aunque también se puede dar en varones, que se sienten incómodos ante un falo en erección.
- Medolmacufobia: Miedo a perder la erección.
- Nudofobia: Fobia que tienen ciertas personas a desnudarse o a ver desnudas a otras.
- Vaginismo: Los músculos del suelo pélvico se contraen y el conducto vaginal queda cerrado y se imposibilita el coito o la entrada de cualquier tipo de objeto en la vagina.
- Venustrafobia: Miedo que tienen algunos hombres a hablar con mujeres atractivas.
Foto: ivanovgood
