No quiero oro, ni quiero plata, yo lo que quiero es romper la piñata
Bolivar Hernandez*
Se atribuye un origen chino a las piñatas, y que en el siglo XIV, fueron llevadas a Italia durante uno de los viajes de Marco Polo, quien las llamó pignatta.
Tres siglos después, en el XVII, llegaron a México y se utilizaron como un medio para evangelizar, mezclando las tradiciones indígenas con las católicas.
Historiadores señalan que los mayas ya contaban con un juego y acostumbraban a vendarse los ojos y romper una olla de barro llena de cacao.
La piñata más popular
- Es la de forma de estrella de 7 picos. Éstos simbolizan los 7 pecados capitales: Pereza, envidia, gula, ira, lujuria, avaricia y soberbia.
- Los colores simbolizan las vanidades del mundo y tentaciones del diablo
- Los ojos vendados significan la fe ciega en Dios
- El palo que se usa para pegarle, simula la fuerza con la que se vence al mal
- Los dulces o frutos en su interior, son la recompensa por vencer el pecado.
(Poemínimo)
En mi infancia mexicana
Las piñatas eran fabricadas con una olla de barro
Decorada con siete picos coloridos.
En su interior había frutas
Cañas de azúcar, naranjas, mandarinas, ciruelas, cacahuates.
Se cantaba el dale, dale, dale
Los niños, con los ojos vendados
Trataban de golpear la piñata
Con un palo largo
Alguien elevaba o bajaba la piñata a su gusto.
Todo eso es historia
La nostalgia me invade.
* La vaca filósofa.
