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Las piñatas de barro con siete picos coloridos

Foto: marcelkessler 

No quiero oro, ni quiero plata, yo lo que quiero es romper la piñata

Bolivar Hernandez*

Se atribuye un origen chino a las piñatas, y que en el siglo XIV, fueron llevadas a Italia durante uno de los viajes de Marco Polo, quien las llamó pignatta.
Tres siglos después, en el XVII, llegaron a México y se utilizaron como un medio para evangelizar, mezclando las tradiciones indígenas con las católicas.

Historiadores señalan que los mayas ya contaban con un juego y acostumbraban a vendarse los ojos y romper una olla de barro llena de cacao.

La piñata más popular

(Poemínimo)

En mi infancia mexicana

Las piñatas eran fabricadas con una olla de barro

Decorada con siete picos coloridos.

En su interior había frutas

Cañas de azúcar, naranjas, mandarinas, ciruelas, cacahuates.

Se cantaba el dale, dale, dale

Los niños, con los ojos vendados

Trataban de golpear la piñata

Con un palo largo

Alguien elevaba o bajaba la piñata a su gusto.

Todo eso es historia

La nostalgia me invade.

* La vaca filósofa.

Foto: marcelkessler 
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