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Llamado de Putin a la diplomacia para un mundo policéntrico

(Joenomias) Menno de Jong en Pixabay

Bien pudiera no haber un contraste más marcado que el de la reunión cumbre informal de los líderes de la Unión Europea (UE) en el Foro de análisis de Valdai, realizado en la ciudad de Sochi del 29 al 2 de octubre con el título de El mundo policéntrico: instrucciones para su uso. Esta conferencia congregó a 140 invitados de 42 países, entre los que se contaban Paquistán, India, China, Rusia, Egipto, Etiopía, Alemania, el Reino Unido, Indonesia, Irán, Venezuela, Uzbekistán y Estados Unidos.

Elisabeth Hellenbroich, desde Wiesbaden (Alemania)*

Como todos los años, el club Valdai publicó un nuevo informe con un título desafiante: “Dr. Caos o cómo dejar de temer y amar el desorden.”  Al consultar los resultados de la conferencia del año pasado del Club Valdai, fundado en 2004 para servir de plataforma para el análisis informal entre Rusia y Occidente, y cada vez más con el Sur global, lo que más sorprendió a esta autora fue el discurso de un presidente ruso más bien relajado y confiado, seguido por tres horas y media de preguntas y respuestas entre Putin y los invitados a la conferencia.

La tesis principal del informe de la conferencia de Valdai, compilado por Oleg Barbanov, Anton Bespalov. Timofei Bordachev, Fiodor Lukyanov, Andrei Suchtentsov e Ivan Timofeev, resalta que los cambios que hoy se desarrollan no tienen paralelo, cambios que son no lineales por su naturaleza.

El mundo moderno

“Es sorprendentemente resistente a las dificultades generadas por las mismas máquinas de su desarrollo. Esta sustentabilidad no es un intento de colgarse a viejas relaciones o de conservar oportunidades obsoletas a medida que se esfuma el sistema internacional creado por Occidente. (…) En su lugar, parece un cambio más fundamental tanto en la estructura global y en el desarrollo interno de los estados.” Esos cambios “representan una era nueva que no necesita compararse con ninguna otra. (…)

Sin embargo, a juzgar por los procesos que se desarrollan por todo el mundo, se puede argumentar que el sistema actual de comercio y de economía, con sus restricciones militares y políticas, es más resistente que lo que sus creadores pudieran haber imaginado. Esto quiere decir que los que crearon este modelo tendrán un papel cada vez menor en los asuntos internacionales, a medida que aparezcan por todo el mundo nuevos centros de poder, de influencia y de potencial económico, asienta el informe.

Dice que el rasgo principal del mundo de hoy es la “multipolaridad,” que presenta “un ambiente que es menos lineal y que ofrece mucha más variabilidad, pero que no debería verse como un nuevo orden en sí”. Los autores resaltan además que “las armas nucleares tienen una función estabilizadora, al hacer que la confrontación armada entre las potencias nucleares sea un sinsentido. La verdad es que el principio de la destrucción mutua asegurada sigue definiendo en gran medida las relaciones entre las potencias nucleares y su estrategia mutua… No obstante, la Guerra fría ya no define el orden mundial en términos de la forma en la que se estructura la política internacional.”

Respecto al carácter del Presidente Donald Trump

“Donald Trump y su equipo parecen concentrarse en los intereses nacionales sin prestarle demasiada atención ni al orden internacional ni a sus categorías. Como representantes de la potencia mundial más grande, han optado por tratar arbitrariamente y con muchas variables a los demás países. Esto llega al grado en el que Estados Unidos tiene una ventaja sobre los países con los que trata específicamente. En este sentido ha sido capaz de conservar su ventaja competitiva en sus relaciones con casi todos los demás países. (…)

El hegemón mundial, que sostiene que le está dando forma a la política mundial, está actuando solo contra el mundo entero (véase, por ejemplo, la guerra comercial de Trump). Esto se debe a que su objetivo primario es desmantelar los elementos del orden (instituciones) que permiten a los demás países compensar de alguna forma la fuerza de  su hegemonía (…) Aun si vemos a Trump como un revolucionario determinado a quebrar el orden mundial, reemplazarlo con un orden que ofrezca más justicia y mayor representación no está en sus planes. La política internacional de Trump está pensada para hacer todo lo que permita a Estados Unidos incrementar su poder económico y el uso de todos los recursos a su disposición en el mundo para su desarrollo interno. Los demás países formarán las coaliciones correspondientes para defender sus intereses.

En el capítulo “Regreso al futuro”

Los autores se concentran en la crisis ucraniana, “que representa la culminación de un proceso que se inició con el fin de la Guerra fría. Su esencia estriba en que la OTAN es una herramienta que se adelanta a toda solución de los asuntos de seguridad de Europa. Dicho de otra forma: se ha convertido en un medio para propinarle una derrota política definitiva a Rusia, la cual -sin haberse hecho un lugar respetable dentro del sistema propuesto- se convirtió en su adversario. Luego de febrero de 2022, la noción de la derrota política se transformó en la derrota militar y política, y hasta estratégica. La comunidad atlántica operó en el supuesto de que dicho resultado era alcanzable. (…)

Donald Trump fue el primer líder que reconoció lo contrario y lo dijo abiertamente. Inició negociaciones con Moscú sobre Ucrania, en las que mostró un deseo fundamental de compromiso -con lo que llevó el proceso a la esfera moral, a una categoría diferente, donde el regateo es inapropiado. Un acuerdo sobre Ucrania sería improbable que resolviese las contradicciones subyacentes. A pesar de que el objetivo realista ya no sería la derrota total sino el ajuste continuo del status quo (con el uso de los medios disponibles) y la extracción por la situación de términos más favorables para el futuro inmediato. 

Si este modelo se incrusta en las relaciones internacionales, podríamos ser testigos del peculiar renacimiento de las relaciones exteriores del siglo 18. Esa era está repleta de guerras sangrientas, aunque estas se detenían poco antes de la completa aniquilación del adversario. Cuando se hacía la paz, las partes se preparaban para nuevos conflictos -pero, antes que volverse a enfrentar-, con términos de paz más ventajosos que la misma aniquilación del oponente. Una distinción crucial es que hace tres siglos, Europa era el epicentro de la política mundial. Hoy esos puntos de vista se están volviendo universales.” Estos declaran que las “confrontaciones militares -inherentemente impredecibles por su misma naturaleza- lo son todavía más. Asegurar la victoria estratégica sobre un adversario parece inalcanzable, incluso para las grandes potencias, puesto que el costo de cualquier intento de alcanzarlo sobrepuja lo que cualquier parte está dispuesta a pagar.”

En el capítulo “Diplomacia clásica en un ambiente nuevo”

Los autores hacen una lista de cinco tipos, el quinto: “Solidaridad de países unidos por un interés económico común… Los países miembros de la Unión Económica Euroasiática se guían por el mismo principio. Aunque sus vectores diplomáticos no son idénticos, las ventajas económicas de cooperación superan a todos los acuerdos basados en monedas nacionales, cripto-monedas, así como otros activos y arreglos, cuyo rango se amplía a medida que Estados Unidos usa el dólar y su sistema financiero para perseguir a sus oponentes. Acuerdos continuos con resultados pragmáticos pueden unir a numerosos países en el progreso y en la prosperidad y hacer real la aparición de un nuevo sistema de relaciones financieras y económicas. (…) Pero la práctica diplomática fundamental está aquí para quedarse, para crear y mantener relaciones estructuradas entre los grandes países, como podemos ver en el caso de Rusia y China así como la Unión Económica Euroasiática, los BRICS, la SCO y otras organizaciones.”

Esto quiere decir que la diplomacia tiene más espacio para maniobrar en una época de un orden que se desmorona y donde aparecen constantemente nuevas contradicciones. Sin embargo, la tarea no es resolver esas contradicciones, sino mantenerlas de tal forma que se puedan evitar las manifestaciones letales de conflicto y llegar al mínimo de la cooperación que se necesita.

El informe concluye

“Estados Unidos comprende que ya no puede explotar su supremacía internacional como alguna vez lo hiciera, y que cualquier intento de defender esto tendría costos enormes. Rusia no arriesgará su estabilidad socioeconómica por una victoria decisiva en un conflicto militar. Una excepción sería una agresión a toda escala, pero la probabilidad de algo semejante contra una potencia nuclear es cercana a cero. Lo cierto es que los problemas internos son la única amenaza para la existencia de las grandes potencias nucleares. India y Paquistán no tienen ansias de acabar con su progreso en aras de resolver sus problemas territoriales. Sin embargo, seguirán en conflicto como parte de su diplomacia en general.”

El discurso de Putin y la conversación con los asistentes -espacio de creación de Relaciones exteriores-

El presidente ruso ilustró el ritmo sin precedente al que está cambiando el mundo actual y, de acuerdo con el Informe de Valdai, concentró su atención en que el “mundo multipolar y policéntrico,” explicó, “es lo que hace única la situación actual. (…)

Primero, el mundo de hoy ofrece un espacio mucho más abierto -y podría decirse- creativo para las relaciones exteriores. Nada está predeterminado; los acontecimientos pueden tomar diferentes direcciones, Mucho depende de la precisión, de la exactitud, de la consistencia y de cuanto se haya pensado lo que cada participante vaya a hacer en la comunicación internacional. No obstante, en este vasto espacio es también fácil perderse y perder el rumbo, lo cual, como podemos ver, sucede con frecuencia.

Segundo, “el espacio de la multipolaridad” es sumamente dinámico… El cambio puede ocurrir con rapidez, algunas veces de la noche a la mañana. Es difícil prepararse para ello y con frecuencia predecirlo. Hay que estar listo para reaccionar de inmediato, en tiempo real, como dicen.” También subrayó que las especificidades culturales, históricas y civilizatorias de los diferentes países juegan ahora un papel más grande que antes. (…) “Nadie quiere jugar con las reglas impuestas por alguien más, por alguien de fuera. Los acuerdos sólo son posibles cuando satisfacen a todas las partes interesadas de la abrumadora mayoría.”

En otras palabras, como Putin resaltó:

La situación en el planeta, la cual he tratado de describir brevemente, es un fenómeno nuevo cualitativamente. Las relaciones internacionales pasan por una transformación radical. Lo paradójico es que la multipolaridad se ha convertido en una consecuencia directa de los intentos de establecer y preservar la hegemonía mundial, una respuesta del sistema internacional y de la Historia misma al deseo obsesivo de ordenar todo en una sola jerarquía con los países de occidente a la cabeza.” (…) Hace treinta y cinco años, cuando la confrontación parecía haber terminado, teníamos la esperanza de los albores de una era de cooperación genuina.

Parecía que ya no había obstáculos ideológicos o de otra naturaleza que pudiesen impedir la solución conjunta de los problemas comunes de la humanidad o la reglamentación de las inevitables disputas y conflictos en la base del respeto mutuo y de la consideración de los intereses de cada uno.” (…) Elaboró, entonces, cómo su país trató de eliminar de raíz la confrontación de los bloques y crear un espacio común de seguridad, como lo muestra su disposición a unirse a la OTAN (1954 en la era soviética, luego en la propuesta al presidente Bill Clinton, en mayo de 2000). “Estábamos dispuestos a trabajar juntos, en pasos no lineales en la esfera de la seguridad y de la estabilidad mundial. Pero nuestros colegas occidentales no estaban dispuestos a liberarse de las cadenas de los estereotipos geopolíticos e históricos, de una esquemática y simplificada forma de ver el mundo.”

“Algunos, en su arrogancia, se vieron a sí mismos dignos de enseñar al resto del mundo: los otros estuvieron satisfechos con jugar con los poderosos como simples piezas de intercambio, ansiosos de evitar los inevitables problemas a cambio de un bono, modesto, pero garantizado. Todavía hay muchos políticos así en la parte vieja del mundo: en Europa.” Señaló que esto no condujo a nada bueno. No se resolvió ningún problema internacional. Describió que apareció “un claro rechazo de las excesivas ambiciones de la élite política de las principales naciones europeas y se sumó a las sociedades de esos países. El barómetro de la opinión pública indica esto. El “establishment” no desea compartir el poder, se atreve a engañar a sus propios ciudadanos, a agravar la situación internacional, a recurrir a toda suerte de trucos dentro de sus propios países -en los límites de la ley, e incluso más allá-.” Dijo también que los intentos de convertir las elecciones en una farsa (como en Rumania E.H.) no van a funcionar. La “subordinación de la mayoría a la minoría inherente en las relaciones internacionales en el pasado periodo de dominación occidental está cediendo el paso a una visión multilateral y más cooperativa.”

Por un renacimiento del arte de la diplomacia

Putin dijo que su país había sufrido una grande carga “para poner a Rusia fuera del sistema mundial y llevarnos al aislamiento político, cultural e internacional y a la autarquía económica. Por las numerosas medidas punitivas impuestas a nosotros, a las cuales llaman desvergonzadamente “sanciones”. Rusia ostenta la marca inigualable de toda la historia 30.000 o quizá más restricciones de todo tipo imaginable. “(…) Pero todas fracasaron, pues Rusia ha demostrado al mundo el grado más alto de resistencia. Por ello, Rusia se siente orgullosa de sus ciudadanos y de sus Fuerzas Armadas.”

Lo anterior significa que gran parte del discurso de Putin estuvo dirigido al pueblo de Rusia. Se refleja en su declaración que “los que quieren infligir una ‘derrota estratégica’ a Rusia han comprendido que el equilibrio internacional no se puede construir sin Rusia: ni el equilibrio económico ni el equilibrio estratégico, ni el cultural ni el logístico.”

Dado que el mundo de hoy es extremadamente complejo, es precisamente debido a esta complejidad del mundo, por la que capacidad total de alcanzar acuerdos, desde mi punto de vista, sin embargo, tiende a incrementarse. Porque todas las soluciones lineales, unilaterales son imposibles, en tanto que las soluciones no lineales y multilineales necesitan de una diplomacia muy seria, profesional, imparcial, creativa y, en ocasiones, no convencional. Así que estoy convencido de que seremos testigos de un tipo de ‘renacimiento’, de un ‘revivir del arte de la alta diplomacia.’ Su esencia estriba en la habilidad de comprometerse en el diálogo y llegar a acuerdos -tanto con los vecinos y los socios afines, y no menos importante, pero más desafiante-, con los oponentes.

Según Putin, la hegemonía y ambiciones de los bloques de exacerbar las confrontaciones, se han convertido en un anacronismo sin significado

“Esto puede observarse en Europa, que trata de encubrir la fracturas que han surgido tras la construcción de Europa. Tratan de fomentar una unidad temblorosa, sin atender los asuntos internos, sino inflando la imagen de un enemigo. (…) Están recreando la imagen de un viejo enemigo, que crearon hace siglos, la cual es Rusia. Para la mayoría de la gente de Europa es difícil entender por qué deben temer a Rusia, por lo cual deben apretarse sus cinturones y aún más, abandonar sus propios intereses, sencillamente dejarlos a un lado para perseguir conductas que a todas luces les son perjudiciales. Las élites gobernantes de la Europa unida, sin embargo, siguen alimentando esta histeria. Afirman que la guerra con Rusia está a la vuelta de la esquina. Repiten esto sin sentido, este mantra, una y otra vez, (…) Dicen que Rusia está a punto de atacar a la OTAN (…)” Putin calificó esto de total “sin sentido” y de incompetencia. “Estoy tentado a decir: Calma, duerman tranquilos y atiendan sus propios problemas. Vean lo que está pasando en las calles de las ciudades europeas, lo que está pasando con la economía, con la industria, con la cultura y la identidad europeas, deudas masivas, migración sin control y violencia desatada -incluso violencia política, la radicalización de grupos derechistas, ultraliberales, racistas y marginales.”

Subrayó que Rusia está siguiendo de cerca la militarización de Europa y dijo claramente: Si alguien todavía está tentado a desafiarnos militarmente -como decimos en Rusia, la libertad es gratis- que lo intenten. Rusia ha probado una y otra vez: cuando se amenaza nuestra seguridad, la paz y la tranquilidad de nuestros ciudadanos, nuestra soberanía y los mismos fundamentos de nuestro Estado, nosotros respondemos con rapidez.

Seguridad indivisible y las Naciones Unidas

En cuanto a las raíces del conflicto ucraniano, hubo intentos de imponer nociones subjetivas unilaterales de seguridad en todos, señaló Putin. Las dificultades internacionales solo se pueden resolver si se actúa unidos y constructivamente, es decir, si todos los países y las naciones unen sus esfuerzos. “Un mundo policéntrico, como dije hoy, es el retorno a la diplomacia clásica, donde los arreglos necesitan atención y respeto mutuos, no coerción.” Mencionó el conflicto palestino como ejemplo, así como la reciente iniciativa de paz de Trump para Gaza, la que le pareció una luz al final del túnel. La crisis ucraniana, según él, es “un aterrador ejemplo de lo que no debió haber pasado si la OTAN no la hubiese utilizado para sus intenciones de avanzar hacia nuestras fronteras; y si Ucrania hubiese conservado su independencia y su genuina soberanía.”

El presidente expresó su confianza en que todas esas crisis se podrían haber resuelto si se hubiese rechazado la “filosofía de los bloques,” la ausencia de las “obligaciones rígidas e impuestas desde el exterior o modelos que establecen socios grandes y pequeños. La ausencia de antagonismos se convierte en el principio guía.” Subrayó en particular el significado de las Naciones Unidas como una organización universal y la más representativa del mundo, así como también un símbolo del espíritu de cooperación que ayudó a unir fuerzas. Llamó a las Naciones Unidas “el legado de la victoria de la Segunda guerra mundial y más allá, la experiencia más exitosa en la creación de una organización internacional dirigida a resolver los problemas mundiales actuales. En otras palabras, la Mayoría Mundial de países constituye ahora una mayoría abrumadora en las Naciones Unidas y su estructura y cuerpos gubernamentales deben, por lo tanto, ajustarse a este hecho, el cual lo será también mucho más en conservar el principio básico de la democracia.”

Resaltó que esté apareciendo un nuevo orden mundial entraña un largo periodo de pruebas y dijo que “cuando un nuevo sistema adquiere su forma definitiva -y a lo que se asemejará el marco que lo envuelve- es algo desconocido. Debemos estar preparados porque por un periodo considerable de tiempo, el progreso social, político y económico será impredecible, algunas veces hasta turbulento.

Permanecer en curso y no perder nuestras coordenadas, todos necesitamos cimientos firmes. Desde nuestro punto de vista, los cimientos son, sobre todo, los principios que han madurado por siglos dentro de nuestras culturas nacionales. Cultura e historia, normas éticas y religiosas, geografía y espacio -esos son los elementos fundamentales que forman las civilizaciones y las comunidades que perduran. Ellos definen la identidad nacional, los principios y las tradiciones, proporcionan la brújula que nos ayuda a vencer las tormentas de la vida internacional.

El significado de la reunión cumbre de Alaska

Putin se refirió en particular a la experiencia de la reciente interacción entre Rusia y Estados Unidos, a la que calificó de “absolutamente natural.” “Lo que importa es cómo resolver los desacuerdos y si podemos resolverlos pacíficamente,” dijo. “Podemos ver que el gobierno estadounidense actual se guía primariamente por sus intereses nacionales -como los entienden-.

A mí me parece que se trata de un punto de vista racional. Pero, entonces, si me permiten, Rusia también se guía por sus propios intereses. Uno de ellos, dicho sea de paso, es la restauración de las relaciones plenas con Estados Unidos. Sin importar nuestros desacuerdos, si las dos partes se tratan una a otra con respeto, sus negociaciones -aun las más desafiantes y persistentes- estarán dirigidas a encontrar un terreno común. Y esto significa que se pueden encontrar, finalmente, soluciones mutuamente aceptables.

La multipolaridad y el policentrismo no son sólo conceptos; son una realidad que está allí para permanecer. Agregó que Trump es un interlocutor conveniente y que en Alaska se sostuvieron conversaciones intensas sobre cómo encontrar soluciones al conflicto ucraniano. Trump habría escuchado atentamente.

Periodo de preguntas y respuestas

Sobre los desertores ucranianos, acuerdos con el Ucrania con Estados Unidos, el plan de paz de Trump para Gaza

El intercambio de puntos de vista luego del discurso de Putin fue intenso. Este no fue trasmitido por la prensa europea, a pesar de que el Club de debates de Valdai es el centro de estudios estratégicos de más prestigio de Rusia. El moderador del Club de Valdai, el profesor Lukyanov (director de la revista Russia in Global Affairs, profesor de la Universidad HSE y director de investigación del Club de Valdai) le preguntó al presidente Putin al respecto del emperador ruso Alejandro I, quien, luego de las guerras napoleónicas negociara con los otros vencedores europeos en el Congreso de Viena de 1815, sobre el nuevo orden mundial (E.H.)

Putin destacó que “Alejandro I unió a Europa por la fuerza, al derrotar a un enemigo que había invadido nuestro territorio; recordamos lo que él hizo -el Congreso de Viena y otras cosas-.” En cuanto a las instituciones modernas, Putin señaló la degradación de dichas instituciones, como la OSCE, que parecían que actuaban al final de la Guerra fría como si “estuviesen dirigidas por sus jefes de Washington, con crueldad sin respeto de nada ni de nadie. Por ello, la OSCE se redujo a una plataforma de análisis, por ejemplo, de los derechos humanos en el espacio post soviético.”

Calificó la naturaleza de la guerra de Ucrania como una en la que las Fuerzas Armadas rusas ven la intervención directa de la OTAN con un centro de comando creado en Europa con el fin de coordinar el esfuerzo de guerra de nuestro adversario. Les proporcionan a las Fuerzas Armadas de Ucrania información, imágenes de satélite y entrenamiento. Y debo reiterar que ese personal no está comprometido tan sólo en el entrenamiento; participan directamente en la planeación operacional y en operaciones de combate.

La Fuerzas Armadas rusas, son las mejores del mundo, dijo Putin cuando se le pregunto sobre las recientes afirmaciones de Trump de que Rusia es un “tigre de papel:” No han estado peleando contra las Fuerzas Armadas de Ucrania estos últimos años, sino, efectivamente, contra el bloque entero de la OTAN.” El Presidente de Rusia, en su calidad de Comandante Supremo, pintó un cuadro preciso de la situación militar del campo de Batalla: casi “100 por ciento de la región de Lugansk es nuestra.” En la región de Donetsk ellos controlan marginalmente 19 por ciento, y en las regiones de Zaporoshya y Jerson la cifra es de 24 y 25 por ciento. “En todos los frente, repito, las fuerzas rusas mantienen la iniciativa estratégica indiscutible… Si estamos combatiendo a toda la OTAN, si avanzamos con esta confianza indomable, y se nos llama tigre de papel ¿qué es entonces la OTAN? ¿Qué clase de entidad es?”

También mencionó los 150.000 combatientes de las Fuerzas Armadas de Ucrania, que desertaron del campo de batalla entre enero y agosto de este año, y de las conscripciones por la fuerza que suceden en Ucrania. Rechazó con vehemencia las afirmaciones occidentales que igualan a Stalin con Hitler, en referencia al pacto Molotov-Ribbentrop. Esto es absurdo, dijo Putin, a la luz de la Gran Guerra Patria que Rusia condujo con Stalin, la cual culminó con la derrota del nazismo. En un momento inesperado tomó un libro de poesías de Pushkin y leyó un poema sobre la Batalla de Borodinó. Pushkin habla en su poema de los que invadieron Rusia, guiados por el orgullo y de su desastrosa huida. Putin comentó: “Ya ven, la existencia misma de Rusia molesta a muchos y todos desean compartir este esfuerzo histórico de infringirnos una derrota estratégica.”

Seyed Mohammad Marandi le preguntó qué pensaba de la propuesta de paz de Trump para Gaza. Putin destacó que Rusia está dispuesta a apoyarla. Todavía está por resolverse la cuestión de cuánto debe durar está administración internacional en manos de Tony Blair y de qué poderes se le transferirán a la administración palestina. “El conflicto sólo se puede resolver en los fundamental con la creación del Estado palestino.” La posición de Israel será crucial y hay que ver cómo reacciona el liderato israelí a esto y si está dispuesto a llevar a cabo lo que le está proponiendo Estados Unidos. Permítanme reiterar, la creación del Estado palestino es la piedra angular de cualquier arreglo.”

Durante el debate mencionó al soldado estadounidense Michael Gloss (hijo de un veterano de la Armada de Estados Unidos y vicedirector de la CIA) que luchó por Rusia y murió en Ucrania. Un valiente estadounidense, por nacimiento, pero soldado ruso por decisión. En cuanto a la cooperación entre Rusia y Estados Unidos, Putin mencionó que Rusia sigue siendo el abastecedor más grande de urania de Estados Unidos, es decir de uranio enriquecido para las plantas nucleares estadounidenses. Una paradoja obvia si se compara con la prohibición autoimpuesta por Europa de comprar gas de Rusia. Interrogado sobre la política arancelaria estadounidense y el pedido de sanciones draconianas contra terceros países que compren petróleo y gas de Rusia (India, China, etc.), Putin señaló que la política arancelaria estadounidense al final va a frenar el crecimiento económico de Estados Unidos. “¿Por qué Estados Unidos está comprando energía de Rusia mientras quiere evitar que otros lo hagan?” preguntó y utilizó el proverbio latino Quod licet Iovi, non licet bovi, es decir, lo que es bueno para Júpiter, no es bueno para el buey. China e India no están dispuestas a convertirse en el buey.” Dijo que Europa perdió económicamente al rechazar el gas ruso, lo que también afecta la producción de fertilizantes y sus precios. Cuando se le preguntó sobre la planta nuclear de Zaporoshya, dijo que la artillería ucraniana golpeo la torre de trasmisión de energía. Mientras tanto “el jefe de la IAEA Grossi, que lo sabe guarda silencio.” (¡)

Lo que está sucediendo en la planta nuclear de Zaporoshya no es diferente a los actos cometidos por los grupos de reconocimiento y sabotaje -en esencia grupos terroristas-,” que han realizado operaciones similares contra otras plantas nucleares, como, por ejemplo, Kursk. En respuesta al economista húngaro Gabor Stier, quien señaló que Europa está pasando por la erosión de su propio sistema de valores, Putin se refirió positivamente a los tiempos del excanciller Helmut Kohl, con quien se reunió en 1993. Kohl le dijo entonces a Putin que si Europa quería seguir siendo uno de los centros independientes de la civilización mundial, debería estar con Rusia y Rusia debería por todos los medios estar al lado del Consejo Europeo, al lado de Europa: ambos podrían complementarse uno al otro, en especial porque parten de una base común de principios tradicionales que en aquel entonces eran respetados por Europa.

El moderador Lukyanov le pidió que hablara sobre la captura de un petrolero en la costa francesa, donde los franceses desplegaron su soberanía. “Es natural que estén vinculando este incidente con Rusia, en un sentido o en otro, aunque el petrolero lleva otra bandera.” Putin dijo que esto es piratería y que el petrolero fue capturado en aguas neutrales sin ninguna razón. Interpretó este acto de piratería cometido por la “élite francesa, que no tiene otra forma de distraer la atención de la población, de los ciudadanos franceses, de los difíciles y complicados problemas de la República francesa” (¡que tiene la inimaginable deuda de 3 billones de euros!) Putin dijo de paso que sostiene relaciones normales de trabajo con Macron, aunque subrayó que, sin embargo, ellos “quieren transferir la tensión del interior -golpeado por enormes protestas-, al exterior, para excitar a alguna otra fuerza, para arrastrarnos a algún acto vigoroso y decirle al pueblo de Francia que debería congregarse en torno de su líder que los conducirá a la victoria como Napoleón.”

Una afirmación increíble de lo que puede percibirse en Europa del complejo de Napoleón de Macron, aunque el poema de Pushkin describe como un Napoleón real, menos fuerte, fue derrotado en Borodinó. El ejemplo de Macron serviría en otros momentos del debate para representar a otros líderes europeos, como el primer ministro finés Stubb o su contraparte sueca, quienes nunca tuvieron ninguna disputa con Rusia, pero ahora están en la OTAN, lo cual significa más tensiones militares a lo largo de la frontera común.

Putin respondió a un historiador serbio sobre los intentos de desatar una revolución de color en Serbia contra el presidente Vucic, que esos intentos -también ensayados en Ucrania en el pasado- habían fracasado. Sugirió con firmeza que los jóvenes, que se manifestaron en las calles de Belgrado para protestar contra el gobierno de Vucic, deberían participar en debates. Hay muchos patriotas entre ellos.

El bien conocido experto en temas británico-rusos Anatol Lieven, que asiste regularmente a las conferencias de Valdai, le preguntó a Putin sobre la idea estadounidense de dar a Ucrania proyectiles de largo alcance Tomahawk que pueden atacar el territorio ruso en profundidad. Putin estuvo de acuerdo en que se trata de armas formidables cuya entrega aún no ha sido decidida por Estados Unidos y subrayó que esto “representa una amenaza.”

Pero Rusia, los interceptará y mejoraremos nuestra defensa aérea. ¿Dañará esto nuestras relaciones, considerando que habíamos comenzado a ver finalmente una luz al final del túnel? Claro que sí, esto podría dañar nuestras relaciones (con EU). ¿Cómo podría ser diferente? No se puede usar los Tomahawk sin la participación directa del personal militar estadounidense. Esto sería el anuncio de una nueva etapa en esta escalada, incluso en términos de las relaciones de Rusia con Estados Unidos.

*MSIA Informa

Fotos: Pixabay

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