Elisabeth Hellenbroich, desde Wiesbaden, Alemania*
El pasado 6 de febrero, se transmitió la entrevista de Tucker Carlson, el primer periodista que dialogó con el presidente Vladímir Putin desde el inicio de la guerra de Ucrania que ya cumple dos años. En la entrevista, el líder ruso abordó los variados asuntos neurálgicos del orden mundial desde el punto de vista de un estadista bastante racional. Putin describió las causas subyacentes de la sangrienta guerra de Ucrania, al mismo tiempo que trazó un largo arco de acontecimientos históricos, en el cual abordó los vínculos entre Ucrania y Rusia desde el desplome de la Unión Soviética en 1991.
La entrevista fue realizada en un momento en el que Rusia ocupa la presidencia del BRICS ampliado (Brasil, Rusia, India, China, África del Sur, Egipto, Irán, Emiratos Árabes Unidos y Etiopía), cuya población y PIB en paridad de poder de compra superan a los del G-7. Tanto la entrevista como su principal mensaje, constatan una realidad que emerge ofreciendo una nueva perspectiva con el potencial de catalizar un desarrollo pacífico y próspero para el mundo.
Los acuerdos de Minsk y las negociaciones de Estambul
Luego del golpe de Estado de 2014, el gobierno de Ucrania inició la guerra en el Donbás, utilizando aviones y artillería contra civiles. Putin recordó que, antes del golpe, los “fiadores,” Alemania, Francia y Polonia, firmaron un acuerdo con el gobierno de Yanukovich y la oposición, para la realización de elecciones anticipadas y otros temas, pero todo “fracasó.” Consideró que lo que se hizo fue un error político colosal: “En primer lugar, el actual liderato ucraniano declaró que no pondría en práctica los acuerdos de Minsk, que fueron firmados luego de los acontecimientos de 2014 en Minsk, donde se estableció el plan para una solución pacífica para el Donbás.
Pero el actual liderato ucraniano dijo que no le gustaban los acuerdos de Minsk.
Putin dijo que hablaba todo el tiempo con todos los líderes europeos y estadounidenses que deberían poner en práctica los acuerdos de Minsk, por más complicado que eso pudiese haber sido: Trabajamos duro para convencerlos para hacer volver al Estado ucraniano y, entonces, gradualmente, las heridas comenzarían a sanar; si las pensiones y los beneficios sociales fuesen pagados, todas las piezas encajarían gradualmente. Pero nadie quería eso, todos querían resolver la cuestión únicamente con la fuerza militar. Fueron ellos (Ucrania) los que iniciaron la guerra en 2014. Nuestro objetivo era parar esa guerra.
Putin se refirió también a las negociaciones sostenidas en Estambul en marzo de 2022, algunas semanas después del inicio de la guerra, organizadas con la mediación del presidente turco Recep Erdogan, durante las cuales los europeos, particularmente Francia y Alemania “pidieron que las tropas fuesen retiradas (de las proximidades) de Kiev… Retiramos las tropas de Kiev… pero en cuanto nos retiramos, los negociadores ucranianos echaron a la basura todos los acuerdos alcanzados en Estambul y se prepararon para un choque armado de larga duración con la ayuda de Estados Unidos y de sus satélites en Europa. Y esto es lo que aparece ahora.”
El líder del Kremlin reiteró que Rusia tiene un gran interés en resolver la guerra
Que él, en conversaciones con interlocutores estadounidenses, ha subrayado que, “si quisiéramos dejar de luchar, necesitamos dejar de abastecer armas. Esto terminaría en algunas semanas. Algunas personas sólo están tratando de alimentar la amenaza rusa, una amenaza imaginaria.”
Y reiteró que Rusia no tiene interés en atacar a los estados vecinos como Polonia, Letonia o cualquier otro: ¿Por qué haríamos eso? Simplemente, no tenemos ningún interés. Son tan sólo conversaciones de amenazas. Al final, Putin regresó al tema principal, la necesidad de una arquitectura de seguridad compartida, que haría al mundo estable, sustentable y previsible. Sin embargo, resaltó que el hecho de que nadie parezca interesado evidencia que es un periodo de enfermedad grave que el mundo atraviesa ahora.
Volvió al asunto que ha permanecido subyacente en toda la entrevista y su mensaje principal, que “Rusia está dispuesta a negociar: no nos negamos a conversar. Es el lado occidental y Ucrania es obviamente un satélite de Estados Unidos. Esto es evidente.” El presidente ruso sugirió volver al punto en que las cosas estaban, en el momento de los acuerdos de Estambul y del sabotaje del primer ministro británico Boris Johnson, que le dijo a Ucrania que no firmara el acuerdo y, en vez de ello, recibiría más armas de Occidente. Putin calificó esta medida de “error estratégico” colosal.
Y concluyó diciendo que lo que está sucediendo es, hasta cierto punto, un elemento de guerra civil (sic). En Occidente, todos pensaban que el pueblo ruso estaba dividido para siempre por las hostilidades. Pero expresó la confianza de que, en algún momento en el futuro,“las relaciones entre los dos pueblos (Rusia y Ucrania) serán reconstruidas.
*MSIa Informa
