Los llamados líderes europeos andan tan aturdidos que se parecen al jugador que lo perdió todo en el casino y, desesperado, decide doblar la apuesta con la hipoteca de la casa para intentar recuperarlo todo en un golpe de suerte que, hasta ahora, les ha fallado.
MSIA Informa
A partir de la conversación telefónica entre los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin y los históricos discursos del secretario de Defensa, Pete Hegseth, y del vicepresidente, J.D. Vance, en la Conferencia de Seguridad de Múnich ya se han celebrado tres cumbres europeas, dos en París y una en Londres, para tratar de organizar una posición conjunta que mantenga la guerra en Ucrania, algo que no parece interesar a la nueva administración estadounidense (que, por cierto, ya anunció la suspensión de la ayuda financiera y militar a Kiev).
En estas reuniones improvisadas, en un abrir y cerrar de ojos, se hizo evidente que los lánguidos líderes continentales, -utilizando el artículo definido apropiado para los individuos de ambos sexos-, no tienen ninguna propuesta consistente para reemplazar el desinterés estadounidense en extender el conflicto.
Para disimularlo…
Hubo un discurso grandilocuente sobre un vasto programa de rearme europeo con cifras asombrosas:
La presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, habla de 800.000 millones de euros para la una tal nueva era del rearme europeo. A pesar de ser economista (y médica), no dijo de dónde saldrá esta montaña de dinero, con las economías europeas destrozadas y lidiando con los altos precios de la energía, después de que dejaron de importar petróleo y gas natural de Rusia.
Corriendo de un lado a otro como cucarachas mareadas, Emmanuel Macron, Keir Starmer (¿quién?), Donald Tusk, Olaf Scholz, von der Leyen, Kaja Kallas y otras luminarias, solo pueden demostrar su mundo liliputiense en relación con los liderazgos europeos de hace décadas, cuando todavía había estadistas en las principales capitales del continente.
Hoy en día, son los proverbiales hombres y mujeres enfermos los que están hundiendo a Europa.
