Arturo Rios*
Moctezuma Ilhuicamina regresó a Tenochtitlan con buenas nuevas. En un trozo de piel entregó el convenio de alianza con los texcocanos; en breve llegarían las tropas de Nezahualcóyotl y se aprestó a continuar con su misión. El resultado no tendría paralelos: Victoria o Muerte.
El día de la batalla, Maxtla, tlatoani de Azapotzalco, sitió Tlatelolco y Teotihuacan. Ello marcaba el principio de la guerra.
Moctezuma salía a Texcoco, comenzaba así la alianza, donde Nezahualcóyotl aportó 250 mil hombres; 50 mil guerreros de Tlatelolco evadían el cerco y por el lago salían al Tepeyac, para engrosar las filas del ataque.
El 14 de febrero de 1428
Tlacaélel dirigía las acciones y Moctezuma las operaba. Se hicieron tres columnas: Itzcóatl, el Tlatoani, atacaba por agua, Tlacaélel por Tlalnepantla; y Moctezuma ‘Ilhuicamina’ por Tacuba.
Los tecpanecas, estaban rodeados y eran atacados por ambos frentes. El encuentro fue cruento, el golpe de la macana, el zumbido de las flechas, el porrazo seco de la lanza, copaban el suelo de cuerpos de ambos bandos.
Tlacélel, cambió el nombre de Azteca por Mexica, para borrar el pasado de esclavos de Azcapotzalco. Al morir Itzcóatl, el Consejo propuso a Tlacaélel para sucederlo; pero él pidió que fuera Moctezuma ‘Ilhuicamina’ por su papel en la guerra, que liberó del yugo tecpaneca a Tenochtitlan, él sería su asesor.
*De mi libro Cuauhtémoc Conquistado
