abril 17, 2026

Maltrato a los adultos mayores: Indiferencia y olvido permanente

Maltrato a los adultos mayores: Indiferencia y olvido permanente

Bolivar Hernandez*

El maltrato psicológico es equiparable al maltrato emocional, y ocurre cuando en el acto hay abuso constante hacia los hijos, la pareja, los padres y los abuelos.
El maltrato suele ser entendido como maltrato físico, golpes, heridas, escoriaciones, fracturas óseas, etcétera; ese es un maltrato evidente que deja huellas visibles en la persona agraviada.
Sin embargo, el maltrato emocional no presenta signos físicos en la persona agredida. Lo que ahí se producen son traumas profundos a causa de la humillación y desprecio hacia el individuo.
El maltrato infantil, insisto, no solo son las agresiones físicas al menor. Es un espectro amplio de vejámenes, por incluir algunas más comunes, pondré ejemplos típicos:
  • Maltrato infantil: Es no proporcionar alimentos suficientes y nutritivos, no proporcionar vestido y calzado, no otorgar educación escolarizada, no ofrecer ocio creativo, ni entretenimiento sano. Mantener al menor hacinado en un cuarto insalubre, o bajo condiciones de promiscuidad con adultos.
  • Maltrato a la pareja: Este capítulo es muy extenso. Cuando se quiere castigar a la pareja se procede de este modo: se le constriñe el flujo de dinero, se le deja de hablar, y se le rechaza sexualmente. También se le prohíbe tener contacto con su familia de origen.
  • Maltrato a los abuelos y a los padres: Es una constante muy difundida en muchos países. Y consiste, igualmente, en privarlos de recursos económicos, de alimentos, de ropa y calzado, tal como ocurre con el maltrato infantil psicológico.
Lo que distingue el maltrato a los adultos mayores, es la indiferencia y el olvido permanente, por parte de los hijos o nietos. Algunos hijos optan por recluir a sus padres o abuelos en asilos o casas de retiro, y nunca visitarlos, dejándolos en el absoluto abandono; ni una llamada telefónica durante largos periodos; y mucho menos una visita en forma regular.
Acabo de presenciar un caso interesante al respecto, en mi clínica
Un adulto mayor de 80 años, me dice que va a desheredar a uno de sus tres hijos, por su marcada indiferencia hacia él. Hace 8 años que no lo visita ni le habla por teléfono, y vive en la misma ciudad que su padre.
Como esto va ser motivo de un juicio legal, el señor en cuestión trae bajo el brazo un grueso expediente. El cual está repleto de testimonios de amigos, vecinos y parientes, acerca de la conducta del hijo que va a ser desheredado.
Lo que me llamó poderosamente la atención fue la cantidad de fotografías de las celebraciones familiares, cumpleaños, navidades, etcétera, donde no figura el hijo que va a desheredar. Prueba fehaciente de los dichos del adulto mayor sobre el alejamiento de su hijo, sin saber las verdaderas razones.
La ley le asiste al hombre con razones jurídicas al acto de quitar al hijo del testamento; no hay atenuantes al respecto. El vástago no podrá alegar nada para protestar por la decisión de su progenitor, que ha deseado dar otro fin a su patrimonio.
Las obligaciones morales de los hijos con respecto a sus padres son muchas, pero las obligaciones jurídicas son precisas y claras en varios países, en las que se salvaguardan los derechos de los viejos a tener una vida digna.
Faltan leyes específicas para proteger los derechos humanos de varios sectores vulnerables en nuestras sociedades. Niños, mujeres, adultos mayores, requieren una visión humanitaria más justa en el trato social.
¡Hasta pronto, hijos desobedientes!, no se les olvide lo que sus padres aportaron para ustedes durante muchos años, para que no les faltara lo esencial para tener una vida digna y con decoro.
*La Vaca Filósofa
Foto: Pixabay

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Soy binacional México-guatemalteco, 77 años. Antropólogo, psicoanalista, periodista, ecólogo, ciclista, poeta y fotógrafo.

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