Zonas Silenciadas: Cómo el control territorial de los cárteles está asfixiando el futuro del Nearshoring
Ivette Sosa
La economía criminal trasciende el concepto tradicional de ilegalidad para consolidarse como una estructura macroeconómica alterna. En este escenario, los grupos delictivos operan bajo una lógica de gobernanza criminal, estableciendo un sistema de ‘impuestos’ que distorsiona la competitividad y la soberanía institucional.
Hablamos del impuesto criminal que encarece, por ejemplo, el precio de los alimentos. Cuando un cártel controla un territorio, el costo de vida sube no por inflación de mercado, sino por extorsión sistémica.
Derecho de piso en la producción
Los agricultores deben pagar una cuota por cada hectárea sembrada o por cada kilo cosechado (común en productos como el aguacate o el limón). También, los grupos criminales a menudo deciden quién puede comprar la mercancía y a qué precio, eliminando así, la libre competencia.
La logística y el transporte de mercancías se ven severamente trastocados: El robo de camiones de carga y el cobro por “paso seguro” en carreteras, obligan a las empresas a subir precios para cubrir las pérdidas o el costo de seguridad privada.
El capital local y extranjero, por consiguiente, muestra serio temor a seguir invirtiendo en el país. Al unísono, se inhibe a nuevos inversores extranjeros, pues el control territorial de los cárteles trastoca el cálculo del Retorno de Inversión (ROI).
Las empresas deben destinar entre el 5% y el 10% de sus ingresos operativos solo en blindaje, escoltas y tecnología de vigilancia. Esto hace que el país sea menos competitivo frente a otros destinos.
Ninguna multinacional quiere aparecer en los titulares porque su planta fue escenario de un enfrentamiento o porque terminaron pagando extorsiones (lo cual puede violar leyes internacionales como la FCPA de EE. UU.).
Fenómeno de las Zonas Silenciadas
Existen regiones que, a pesar de tener un gran potencial industrial o recursos naturales, se vuelven inviables (Fenómeno de las Zonas Silenciadas). La Inversión Extranjera Directa (IED) se concentra entonces solo en “islas de seguridad“, lo que profundiza la desigualdad regional.
A mediano y largo plazos, esto genera un estancamiento estructural. El dinero que debería ir a innovación o mejora de salarios, se quema en gastos de fricción (seguridad y extorsión). Analistas estiman que en economías con alta incidencia de control territorial, el costo del crimen puede reducir el crecimiento del PIB anual entre un 2% y un 3%.
Entramos a un ciclo vicioso: La falta de inversión formal genera desempleo, lo que a su vez facilita que el crimen reclute a más personas.
Niños y adolescentes, en riesgo latente
En México, el reclutamiento por parte del crimen organizado ha alcanzado niveles críticos en 2026, consolidándose como un fenómeno sistémico que afecta principalmente a menores de edad.
No existe una cifra oficial única debido a la falta de tipificación del reclutamiento forzado como delito, pero organizaciones civiles estiman que entre 35 mil y 40 mil adolescentes son cooptados cada año. Esto implica que, en promedio, cuatro menores se unen a las filas del crimen cada hora.
Según modelos matemáticos desarrollados por expertos del Complexity Science Hub y publicados en la revista Science, las organizaciones criminales necesitan integrar a sus filas entre 350 y 370 nuevos miembros cada semana, para compensar las bajas por arrestos y muertes.
Se estima que hasta 250 mil niñas, niños y adolescentes se encuentran en riesgo de ser reclutados o utilizados por grupos delictivos. Aunque el riesgo comienza desde los 9 años, la mayoría de las captaciones ocurren entre los 14 y 16 años. El reclutamiento de jóvenes aumentó un 45% entre 2021 y 2023.
Entidades con mayores riesgos
Informes recientes de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), revelan que las entidades con más casos y mayor riesgo son:
- Baja California (especialmente Tijuana y Mexicali).
- Colima (foco en Manzanillo).
- Chihuahua (Ciudad Juárez y la capital).
- Ciudad de México (Iztapalapa, Venustiano Carranza y Gustavo A. Madero).
- Estado de México (Ecatepec, Naucalpan y Tlalnepantla).
- Otras entidades críticas, incluyen: Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Michoacán y Veracruz.
Métodos de reclutamiento
Además del contacto directo en las calles, los grupos criminales han sofisticado sus métodos utilizando videojuegos en línea (como Fortnite) y redes sociales como TikTok, para contactar a menores, enviando mensajes a altas horas de la noche, para identificar a quienes están activos.
