Mary Sandoval*
Dos operadores del Ejecutivo federal son el multifacético titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrad Casaubón y el líder de Morena, Mario Delgado Carrillo. Ambos sumisos, falderos; pero uno de ellos, pese al escándalo y tragedia de la Línea 12 del STC-Metro, desde la cancillería sigue suspirando por la candidatura presidencial. Empecemos con él…
Marcelo Ebrad Casaubón
Nació en la ciudad de México el 10 de octubre de 1959. Estudió la carrera de licenciado en Relaciones Internacionales. Viajó a Francia para hacer una especialización en Planeación y Administración Pública.
En sus inicios en la política, cuando Ebrard estudiaba en el Colegio de México, conoció al que sería su padrino político, Manuel Camacho Solís, quien era cercano colaborador de Carlos Salinas de Gortari. Lo invitó a afiliarse a las filas del PRI en 1978.
Dentro del tricolor, cuando era un poderoso Partido, fue secretario general y colaboró en la Secretaría de Relaciones Exteriores. En 1992, fue nombrado secretario de gobierno del entonces Distrito Federal y, en 1993, subsecretario de Relaciones Exteriores. Ambos cargos mientras Camacho Solís era regente en el DF.
En 1997, Ebrard llegó a la Cámara de Diputados con el apoyo del PVEM (Partido Verde Ecologista de México), pese a que no militaba en ese partido. En el 2000 siguió a su padrino, Manuel Camacho Solís en la fundación del Partido Centro Democrático (PCD). Éste lo postuló como candidato a Jefe de Gobierno, pero lo forzaron a declinar por el entonces candidato del PRD, Manuel Andrés López Obrador. El partido perdió su registro y Marcelo se unió a las filas del Sol Azteca. (Expansión Política 6 de julio del 2018).
Grandes fallas
Uno de los problemas que enfrentó Ebrard y del cual, cobardemente se fue del país, fue la línea 12 del metro de la CDMX, cuya construcción se dio en medio de irregularidades por la licitación y la cual presentó grandes fallas.
Marcelo se refugió entonces en Francia; aseguró que regresaría al país si se le acusaba formalmente, pero eso no ocurrió ni fue requerido para ninguna investigación.
Su relación con AMLO
Cuando López Obrador era jefe de gobierno del entonces Distrito Federal, lo nombró Secretario de Seguridad Pública. Pero el paso del carnal Marcelo por la Policía capitalina fue torpe y cobarde.
Dos hombres fueron quemados vivos y uno más herido gravemente durante un linchamiento perpetrado por más de 300 pobladores de San Juan Ixtayopan, delegación Tláhuac.
En ese incidente, Marcelo no supo qué hacer, y fue destituido del cargo por Vicente Fox, en el 2004.
Las aspiraciones de Marcelo
El 15 de noviembre de 2011, PRD-PT-MC definió a AMLO como su precandidato presidencial, luego de que se anunció que las encuestas lo favorecían y Marcelo Ebrard reconoció ese resultado.
Se asegura hubo un pacto ente ellos. Trascendió que si López Obrador ganaba en 2012, éste apoyaría a Ebrard en el 2018. (Proceso, 14 de octubre del 2020).
¿Acaso López Obrador ahora sí pondrá como candidato presidencial a Marcelo para el 2024? Politólogos auguraban que con la llegada de Mario Delgado a la presidencia del Partido Morena, las aspiraciones presidenciales de Marcelo Ebrard crecerían. No ha sido así. El canciller, de imagen muy gris, sólo ha quedado en un cómodo y anonadado alfil para AMLO.
Mario Delgado Carrillo
Nació en Colima el 17 de junio de 1972. Estudió la licenciatura en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). Realizó la Maestría en Economía en la Universidad de Essex Inglaterra, gracias a una beca que le otorgaron el CONACYT y la OMS.
Del 2005 al 2015 fue militante del Partido de la Revolución Democrática (PRD); formó parte del equipo de campaña de Marcelo para jefe de gobierno capitalino. Del 2015 a la fecha es militante de Morena. Del 2012 al 2018 fue senador de la República por el PRD y Morena. Fue presidente de la comisión del Distrito Federal.
Participó en las tres campañas presidenciales de Manuel Andrés López Obrador, dos estando en el PRD y uno con Morena.
La presidencia del Partido Morena
El primer presidente de este partido obviamente fue AMLO; después fue Citlalli Ibáñez (la famosa Yeidckol Polensky). Pero por problemas de corrupción, tomó el cargo de presidente provisional Alfonso Ramírez Cuevas (quien se dice fue pareja de Beatriz Gutiérrez Müller, la esposa de López).
Se tenía que renovar la presidencia de ese instituto político. Y uno de esos candidatos a la dirigencia nacional fue Mario Delgado y la senadora Citlalli Hernández (como secretaria de partido). El 5 de septiembre del 2020 se registró como candidato ante el Instituto Nacional Electoral (INE); su propuesta de campaña era: Que la gente siempre decida. También decía que Con el pueblo todo, sin el pueblo nada. ¡Sí, frase de López Obrador!
Estas elecciones para renovar la dirigencia nacional del partido, estuvo llena de irregularidades y de escándalos. Según una encuesta entre los militantes, quienes quedaron prácticamente empatados fueron Mario Delgado y Porfirio Muñoz Ledo, éste alegó que hubo fraude en la elección.
Resumiendo, fue un circo armado para distraer nuestra atención; todos sabemos perfectamente que el dedito de YSQ impuso a Mario Delgado como el dirigente nacional.
La relación con Marcelo Ebrard
Cuenta la leyenda urbana que Delgado era como el clásico IBM (Y veme a traer…) de Marcelo, quien lo ocupaba de mandadero. Al ganar el cargo como jefe de gobierno capitalino, Ebrard lo invitó a formar parte de su gabinete, como Secretario de Finanzas, después fue secretario de Educación local.
En entrevista con la periodista Carmen Aristegui, el 24 de junio de 2021, el entonces gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, sostuvo que Ebrard y Delgado recibieron ‘moche’ de 1,200 millones por Línea 12 del Metro.
Conclusiones
Ebrard y Delgado son dos personajes peculiares, políticos cercanos que con tal de seguir en las lides políticas y en la nómina del erario público, saben someterse a las órdenes del todopoderoso, aunque éste se llame Andrés Manuel López Obrador.
*Articulista invitada: Egresada de la licenciatura en pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Una de mis pasiones es el periodismo de opinión/La Centinela Política/

