Arturo Ríos Ruiz
El presidente aseguró que el comunicado que redactó en respuesta al Parlamento Europeo, y en el que llamó borregos a los eurodiputados, fue por un tema político y no diplomático y que el canciller Marcelo Ebrard, estuvo de acuerdo. Le creemos, el fiel colaborador tiene rato asumiendo y concediendo ante el mandatario, como un débil cordero en aras de su febril candidatura.
Tiene rato Ebrard, callado; ante los desplantes del inquilino de palacio, al nombrar directamente a embajadores, en amplia y clara exhibición de relegarlo cuando le corresponden en su función los asuntos diplomáticos. Protocolo que, a todas luces, desconoce el presidente. Él sólo sabe ordenar. Verbigracia Pedro Salmerón, que fue rechazado por antecedentes de comportamiento indecente.
Luego vino como emergente, por la voz presidencial, Jesusa Rodríguez, que quedó en un jocoso intento, como una burla para los centroamericanos, que ahí se quedó. El rechazo surgió contundente desde México, valorando la medida como grotesca y carencia total de diplomacia y las relaciones quedaron raspadas entre ambas naciones. Marcelo, callado, como nuevo florero de la 4T.
Improvisó a su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, como embajadora; realizó una gira por Sudamérica; primero visitó Buenos Aires, Argentina, y después estuvo en la toma de posesión de Gabriel Boric, como presidente de Chile. Marcelo, seguro quedó y sigue rumiando.
Clavar al canciller
Hoy, el inmenso escándalo que mantiene nuestro mandatario contra el Parlamento Europeo, ha afectado su imagen internacional. Que poco le afecta, en apariencia. De hecho, él mismo se encargó de clavar al canciller, con su expresión: Estuvo de acuerdo. Y el silencio absoluto de Ebrard, signo de su debilidad en la 4T.
Las exhibiciones a Marcelo van en aumento y su silencio de aceptación a los descalabros lesionan su imagen de posible presidencial. Está bien la prudencia y hasta comer sapos, pero él, ya raya en lo indignante, que hasta podría descartarlo de la contienda del 2024.
Demócrito fue cruel con los indignos:
Los miserables que acceden a los cargos, cuanto más indignos son al llegar a ellos, tanto más ociosos se hacen y más se llenan de insensatez y de engreimiento.
Como las corcholatas de Morena están escasas…
Y agotaron su función distractora, ALMO soltó a opositores como Lilly Téllez, Gabriel Quadri, Margarita Zavala, Santiago Creel, Loret de Mola, Carmen Aristegui, Marko Cortés, y Claudio X. González. Puro peso liviano que fracasarían en el intento. Ocurrencia de YSQ, al fin.
