El fiscal de Tamaulipas, Irving Barrios Mojica, presentó los resultados que las autoridades estatales obtuvieron tras la masacre de 15 civiles y el abatimiento de cuatro presuntos delincuentes en la ciudad de Reynosa.
El evento es un caso inusitado y sin precedentes, aseveró el funcionario.
El ataque del sábado 19 de junio, ocurrió en varias etapas. Los asesinatos fueron cometidos por las células del Cártel del Golfo conocidas como Ciclones, que se ubican en el municipio de Matamoros y Escorpiones, que tienen su bastión en Rio Bravo, zona conurbada con Reynosa.
La feroz lucha es por el control de la plaza que hay sobre la carretera Matamoros-Río Bravo, a la altura del puente Pharr y áreas que conectan con sinnúmero de caminos vecinales que actualmente son controlados por la célula conocida como Los Metros,con base en Reynosa.
Dentro de las diligencias que se efectuaron:
Personal de periciales y policías recolectaron 180 casquillos, así como cargadores para calibres AR15 y para AK47, estos últimos conocidos como Cuerno de Chivo. Además, aseguraron a un sospechoso que está herido, 5 armas largas, 4 fornituras y 4 vehículos.
En una reconstrucción de los hechos, las autoridades suponen que a bordo de tres vehículos los delincuentes cometieron diversos delitos: Desde robo a negocio mercantil, secuestros, hasta enfrentamientos con la Policía.
Por su parte, el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca advirtió que todo aquel grupo criminal que sea violento y perjudique a la ciudadanía, tendrá una fuerte respuesta por parte de su gobierno.
Foto para ilustrar: Daniel6D

