Arturo Rios*
La realidad del reclutamiento de menores para formar parte de grupos delictivos, según datos de organizaciones religiosas en el país, hay cerca de 250 mil niños y adolescentes se encuentran en riesgo de ser reclutados por el crimen organizado.
La asociación civil Reinserta, alertó sobre el reclutamiento de más de 30 mil menores mexicanos por parte de la delincuencia organizada y que reciben un pago de hasta 35,000 pesos mensuales.
La discrepancia en las cifras es simple
Revelan que no hay tácticas formales y atinadas del fenómeno y nos inclinamos más por creer en las religiosas, debido a contacto estrecho que tienen con los padres de familia y están en los lugares precisos del preocupante problema social.
Sin duda, se trata de una competencia desleal contra todos los intentos oficiales y oficiosos, la mayoría de pura lengua, para rescatar de los tentáculos de la delincuencia organizada a los menores. La espiral de esta nefasta aberración y la pobreza en el país, pierden irremisiblemente la batalla.
Hay otra ocupación que, a cambio de jugosas propinas de los malhechores, abundan niños en los Oxxo fincados en los 174,779 kms de carreteras pavimentadas del país que, por general, comercian chicles:
Tienen otra actividad
Utilizan celulares y atentos están para verificar quiénes viajan en los automóviles que se estacionan en esos negocios. Anotan las placas y características e informan, marca y color del vehículo y avisan cuántos viajan y los malos detienen a los que consideran de interés para secuestro o robo.
Es vox populi en los poblados la calificación de halcones, de esos chavales que, a temprana edad, son reclutados por los delincuentes que cada vez más avanzan en sus fechorías, pues aparte del narcotráfico operan en secuestros, extorsiones a comerciantes y empresarios con cuotas impuestas a cambio de su vida.

Conforme al artículo 21 constitucional y para los efectos de ley, la seguridad pública es la función a cargo del Estado con fines de salvaguardar la integridad y derechos de las personas, así como preservar las libertades, el orden y la paz públicos.
Lo anterior es letra muerta, echado abajo con la frase que tanto defienden: Abrazos, no Balazos, que desglosado representa los abrazos para los malhechores y el siguiente sustantivo, para las víctimas.
La inseguridad en el país sigue sin freno, y esto queda en evidencia gracias a los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, los cuales revelan que de enero a mayo de 2022, se han registrado, a nivel nacional ,13 mil 133 víctimas de homicidios dolosos, incluyendo feminicidios.
México es un país decadente, debido a la inseguridad, el sentimiento más sensible de la población al sentirse abandonada por su gobierno que defiende a los malos y castiga a sus gobernados ,sembrando el pánico entre ellos, sin importarle la zozobra en que viven. ¡Vamos de mal en peor!

