La diputada Ana Isabel González González (PRI) impulsa una reforma para diseñar y ejecutar políticas públicas específicas dirigidas a niñas y adolescentes en situación de gestación, con enfoque de derechos, equidad y protección integral, que garantizan su acceso efectivo a la educación, salud, alimentación y acompañamiento psicosocial.
Establece que dichas acciones deberán asegurar, en todo momento, el interés superior de las hijas e hijos, así como la no discriminación, continuidad educativa y corresponsabilidad institucional.
La iniciativa, que añadió un artículo 17 a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, fue girada a la Comisión de Derechos de la Niñez y Adolescencia.
El embarazo adolescente, especialmente en el grupo etario de 15 a 19 años, constituye una problemática compleja que impacta de manera significativa en la salud, el desarrollo personal, la educación y las perspectivas de vida de las y los jóvenes.
México, con las tasas más altas de gestación temprana en AL
Al unísono, México se posiciona entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con las tasas más altas de embarazo adolescente, lo que exige una respuesta legislativa integral que contemple un enfoque intersectorial y que respete los derechos humanos, así como la perspectiva de género e interculturalidad.
Este fenómeno no solo afecta la salud y el desarrollo personal de las adolescentes, sino también sus oportunidades de acceso a la educación, empleo, estigmatización social, servicios de salud y educación sexual integral, enfatiza la legisladora.
La violencia sexual y las dinámicas de poder desiguales también juegan un papel crucial, donde el consentimiento se ve comprometido por factores como la coerción o la dependencia económica. Las normas culturales y los estereotipos de género que idealizan la maternidad temprana también contribuyen a esta problemática.
La iniciativa propone abordar el tema de asegurar el bienestar integral de las niñas y adolescentes que se encuentren en gestación. Para que estos apoyos sean efectivos, deben atenderse tanto las necesidades materiales como emocionales, educativas y sociales de las madres adolescentes, con un enfoque de equidad y derechos humanos.
