Como parte de los Foros de Diálogo Estatal, la Comisión de Desarrollo y Conservación Rural, Agrícola y Autosuficiencia Alimentaria de la Cámara de Diputados, por instrucción de la Junta de Coordinación Política, llevó a cabo en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) el encuentro de análisis y debate titulado Maíz transgénico, fracking, minería y agua.
La presidenta de la Comisión, diputada María de Jesús Aguirre Maldonado (PRI), comentó que el foro permite conocer los puntos de vista y la opinión de expertos respecto al proyecto de decreto que reforma diversas disposiciones de la Constitución, en materia de derecho a la alimentación, medio ambiente sano y derecho a agua, presentada por el Ejecutivo Federal, el pasado 5 de febrero.
Enfatizó que el encuentro ayudará a recabar información para aportar elementos a las y los diputados que ayuden a orientar sus decisiones sobre la prohibición de maíz genéticamente modificado, así como autorizar asignaciones presupuestales que garanticen el consumo personal y uso doméstico de agua, además de no otorgar concesiones en zonas de baja disponibilidad del recurso.
Benjamín Limón Rodríguez, secretario administrativo de la Facultad de Ingeniería Civil de la UANL, dijo que hay una gran responsabilidad en la discusión de estos temas que tiene repercusiones nacionales e internacionales, pues involucran el derecho a la vida, la salud y la economía de las personas.
Maíz transgénico y sus efectos nocivos
El diputado Juan Francisco Espinoza Eguía (PRI), secretario de la Comisión de Recursos Hidráulicos Agua Potable y Saneamiento, dijo que al Legislativo le toca escuchar los planteamientos y llevarlos a la mesa de discusión, pues hay muchos planteamientos como el que no somos autosuficientes en producción alimentaria.
Francisco Zavala García, profesor e investigador de la Facultad de Agronomía de la UANL, aseguró que México importa alrededor de 17 millones de toneladas de maíz amarillo transgénico a Estados Unidos, el cual tiene un uso extraoficial con riesgo de que su polen vuele hacia otros cultivos nativos con efectos nocivos para la salud, pero no se han hecho hasta ahora trabajos para conocer cómo afecta.
Por su parte, Sugey Ramona Sinagawa García, profesora e investigadora de la Facultad de Agronomía de la UANL, apuntó que sin lugar a duda los productos transgénicos son comercializados en diversos países con beneficio a los productores, y los principales cultivos son maíz, algodón y soya, pero su introducción a nuestro país podría contaminar a variedades especies nativas, además que el uso extensivo de agroquímicos como el glifosato puede afectar la salud.
Jesús Guzmán Glores, investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Rural Sustentable y la Soberanía Alimentaria, (CEDRSSA), consideró que de aprobarse la reforma, cambiaría radicalmente toda la legislación, ya que, según encuestas, los mexicanos no quieren transgénicos en sus granos básicos y en su dieta.
Por fortuna, agregó, ha habido una práctica de mejoramiento del maíz nativo desde hace varios años, tanto en comunidades indígenas como en comunidades rurales.
