No es suficiente ganar la guerra, es más importante organizar la paz: Aristóteles
Mary Sandoval*
Finalmente, el Pleno de la Cámara de Senadores aprobó en lo general y en lo particular la minuta que reforma a la Ley de la Guardia Nacional y Seguridad Pública, y le otorga a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) el control administrativo y operativo de la Guardia Nacional.
Ahora será enviada al Ejecutivo.
Lilly Téllez se confronta con morenistas; les llama ‘súbditos del pejelagarto’
El bloque de contención, conformado por PAN, PRI, PRD, Movimiento Ciudadano y el Grupo Plural, anticipó que presentará una acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) contra dicha reforma, impulsada por el Ejecutivo de la Nación y aprobada previamente, fast track, en el recinto de San Lázaro.
En el debate, la senadora Lilly Téllez acusó a AMLO no sólo de militarizar al país y comer sus garnachas sobre la Constitución, sino de tener un acuerdo con el crimen organizado.
Ustedes no son legisladores son los súbditos del pejelagarto. Ustedes saben que el presidente está enloquecido, incluso les preocupa, y les preocupa mucho, acusó la panista a los morenistas.
¡Qué agallas, senadora @LillyTellez!
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pic.twitter.com/DtENRzrppb— Héctor de Mauleón (@hdemauleon) September 9, 2022
Hagamos historia
Según la idea del gobierno actual, la Guardia Nacional (GN) dará seguridad y bienestar a la población. Pero, realmente no es nueva esta idea. Ésta fue creada en 1846, siendo presidente de la República el Gral. José Mariano Salas. Él decía que era necesario defender al país de la invasión de los Estados Unidos. Fue concebida en los circuitos liberales como el instrumento para defender de enemigos internos y externos al sistema federal.
El objetivo de la GN era sostener las instituciones democráticas, es decir, el sistema representativo restaurado en 1846.
En 2019, se presentó una reforma para la creación de la GN
En ella, se permite que las Fuerzas Armadas, en los próximos cinco años (aproximadamente diciembre del 2024), desempeñen labores de seguridad pública, ya sea de forma directa, o que se designe personal militar para integrarse a sus filas.
En resumen, las Fuerzas Armadas sólo apoyarían en esas labores mientras se conforma por completo la GN.
Leonardo Núñez y Jorge Andrés Castañeda, presentaron un trabajo de investigación titulado “Los militares y la Guardia Nacional: recursos en aumento, simulación, discrecionalidad y opacidad”, que se publicó en el portal de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
En éste se menciona que los planes de la SEDENA dan como un hecho que la GN dejará de formar parte de la SSPC y que, en 2022, se integrará formalmente a la estructura castrense. Con esto, los militares tendrían en sus manos una institución que podría tener un presupuesto más grande que el de la propia SEDENA en su conjunto, pues si para 2023 se cumple la promesa del presidente, la Guardia Nacional tendría un presupuesto de alrededor de 112,825 millones de pesos, más de lo que la Defensa Nacional tendrá en 2022: 112,557 millones de pesos.
Al absorber legalmente a la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional tendrá un presupuesto de más de 200,000 millones de pesos, más del doble de lo que tiene actualmente. (…) Esto ha derivado en una abundancia presupuestal, tanto para la Guardia Nacional, como para la SEDENA.
Ambas dependencias han ejercido recursos muy superiores a los asignados originalmente en el Presupuesto de Egresos de la Federación y aprobados por el Congreso de la Unión. Todos hemos visto que hay mucha opacidad en este gobierno de López Obrador.
Después del tren Maya, la refinería y el aeropuerto, la GN es el proyecto de López que más recursos obtiene; los niños con cáncer, por ejemplo, están pagando la GN.
¿Para qué crear la GN sin un marco jurídico? ¿Qué tan conveniente es que la GN tenga al frente un mando militar o uno civil?
La clave para responder estas preguntas, quizás esté en la reforma (más bien decreto) que presentó el presidente hace poco, el 8 de agosto del año en curso, para que la GN esté a cargo de la SEDENA y deje de formar parte de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, donde todos sus elementos estén cobijados bajo el manto del fuero militar.
Esto quiere decir que las acciones ilegales cometidas por elementos de la Guardia Nacional, quedarán fuera de la justicia civil -que aplica a todos los ciudadanos y fuerzas de seguridad pública, como las policías- y serán juzgados inicialmente dentro de la justicia militar. Así se abre la puerta de par en par a la impunidad.
En pocas palabras
El peligro de que GN haya pasado a la SEDENA, es que habrá mucha impunidad. Tenemos un presidente cínico, tan cínico que en el circo mañanero del pasado 6 de septiembre, afirmó que cambió de opinión con respecto a lo de militarizar al país.
Analizando muy fríamente las cosas, la GN siempre ha tenido un mando militar, nunca ha tenido un mando civil. Desde mi punto de vista, el país ya estaba militarizado. Con la aprobación de los súbditos del pelejalagarto de la iniciativa presidencial, lo único que se está haciendo es oficializar lo que ya era evidente.
