Nidia Sánchez
Ante un auditorio lleno y ansioso de escuchar al embajador en México, Ari Mäki, en las instalaciones de la Academia Nacional de Historia y Geografía A.C. (ANHG) que pertenece a la UNAM, disertó su conferencia “Innovaciones sociales de Finlandia”, nos llevó a un viaje hacia su tierra para compartir el esfuerzo del gobierno por sostener un nivel garantizado en educación, salud, trabajo, disfrutar del tiempo en familia y la naturaleza; que cada persona tenga oportunidades lo más similares posibles para su vida.
Los integrantes de la ANHG, doctor Ulises Casab Rueda, Luis García y Erdmann, director de la Comisión de Asuntos Internacionales y el vicepresidente Alejandro Dosal Luce, le dieron la bienvenida y escucharon con atención su participación en esta asociación ilustre, casi centenaria, de la que ahora es miembro honorario.
Antes, conocieron que entre sus actividades favoritas al diplomático finlandés le gusta correr, la historia, la genealogía y aprender otros idiomas.
El embajador Ari Mäki comenzó por preguntar quiénes han viajado a su país, y qué palabras conocen en su idioma. Generó un ambiente de cercanía y mayor interés.
Inmediatamente se remitió a contar en síntesis cómo es la vida de un finlandés.
En Finlandia el idioma es finés y el sueco es el segundo idioma oficial. Hän (persona indistinta que puede ser hombre o mujer) es el único pronombre en finés y representa la igualdad de oportunidades. Las personas no están definidas por su origen, género o apariencia. Finlandia apoya los principios de igualdad en la vida. Las innovaciones sociales tocan a cada finlandés en su vida.
Sistema de Salud garantizado
“Existe desde los años 40 un maravilloso sistema de atención médica integral a embarazadas y recién nacidos”.
La historia familiar de cualquier finlandés que inicia con los padres de hän, es que reciben un regalo del estado con ropa para el bebé y los elementos necesarios para su primer año de vida. Hän duerme en la misma caja de maternidad donde se recibieron los suministros, la caja de maternidad ha sido parte de la cultura por décadas y es símbolo de apoyo a las familias sin importar su nivel económico.
Los padres de hän cuentan con permisos de 160 días, participan de manera equitativa en su cuidado (cuando es bebé) y al mismo tiempo avanzan en sus carreras profesionales. En Finlandia los permisos parentales son flexibles durante los primeros años.
“Cuando los padres de hän regresan al trabajo, hän va a la guardería subvencionada por el gobierno. A los siete años hän comienza a ir a una escuela gratuita, que después de ser llevado algunas veces aprende a ir solo (El embajador recuerda sus viajes en bicicleta)”.
Obligatorio estudiar hasta los 18 años
“En Finlandia no hay escuelas privadas. Hän recibe en la escuela comida caliente gratuita. Además de las materias tradicionales, hän aprende a coser, trabajar la madera, cocinar, lecciones de música, educación física como parte integral de su educación y estudia en sueco o finés dependiendo de su origen, puede aprender otros idiomas como alemán y francés en la escuela. La biblioteca es como una sala de estar donde se puede pasar tiempo”.
“En Finlandia es obligatorio estudiar hasta los 18 años y se puede elegir entre la preparatoria o la formación vocacional, ambos caminos pueden llevarle a la universidad. En la preparatoria se aprenden ciencias, humanidades y artes, mientras que en la formación vocacional se gradúan en importantes ocupaciones como soldadores, mecánicos y dueños de restaurantes”.
“Hän elige la preparatoria que termina en tres años y luego se accede a las universidades públicas mediante las calificaciones, obtiene el derecho de estudiar hasta una maestría (estudié en Ciencias Políticas) a pesar de no provenir de una familia adinerada. Mi papá fue soldador, estudió solo seis años en la escuela, empezó a trabajar a los 13 años, a finales de la década de los 40”.
Reciben subsidios para la vivienda (pagar la renta), para estudios y préstamos estudiantiles a bajo interés que permiten a han terminar sus estudios sin preocupaciones financieras. En Finlandia el estado se encarga del financiamiento de las universidades que son autónomas.
Durante el verano y mientras estudia, hän trabaja en las cajas del supermercado y en la limpieza de habitaciones de hotel para ganar dinero extra, también como mesero.
Vida laboral
“Hän puede fundar una empresa con sus amigos, la formalidad de la empresa ante entidades gubernamentales se realiza en un par de horas, con un registro de empresa se cuenta con todo lo necesario para facturar y pagar impuestos. En Finlandia todos los trámites son digitalizados y la banca es en línea”.
Al finalizar los estudios participa en la vida laboral. Al trabajar paga impuestos sobre sus ingresos. Se compra una casa con un préstamo y tiene sauna. El 90 por ciento de los finlandeses tiene saunas.
Las infracciones de tránsito son de acuerdo a los ingresos del conductor. Hay seguro de desempleo (si sufren recorte laboral) hasta que consiguen un nuevo trabajo y no se tiene que preocupar por los gastos si está enfermo.
Disfrutar en familia
“Las familias pueden pasar tiempo en cabañas para relajarse, visitar zonas lacustres, aprenden a recolectar setas (conozco al menos diez diferentes setas) y frutos del bosque. Esquiar y senderismo en los parques nacionales son algunas de las actividades de los finlandeses. Disfrutar de espectaculares auroras boreales en invierno”.
La confianza es un valor importante en la cultura finlandesa.
