Arturo Rios
Hablar de Nezahualcóyotl no sólo debe implicar destacar su amplio periodo en el poder o recordar los poemas que creó y que continúan vigentes. También involucra el hecho que además de ejercer el poder, el tlatoani fue un destacado arquitecto, que dejó huella en el Bosque de Chapultepec.
Desarrolló un verdadero santuario, que incluyó un acueducto y la construcción de un jardín botánico, el primero del país, que se formó con colecciones de plantas exóticas provenientes de otros estados de la República.
La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema), refiere que Chapultepec era un bosque sagrado y sus frondosos árboles y manantiales fueron objetos de veneración religiosa.
Netzahualcóyotl, se encargó de la construcción de un palacio, sembrar ahuehuetes que aún hay en el lugar, la fauna y flora de la zona y, el acueducto de carrizo o levantado para el agua potable a Tenochtitlán.
15 millones de turistas, al año
De acuerdo con el arqueólogo Felipe Solís Olguín, ex director del Museo Nacional de Antropología e Historia, Nezahualcóyotl diseñó y dirigió los trabajos del acueducto:
Esta magnífica obra asombró a los españoles. El señor de Texcoco cultivó gran variedad de plantas medicinales y era amante de los animales. Dictó normas que protegieran los bosques del Valle de México
Hoy, Chapultepec es de 686 hectáreas y está compuesto por tres secciones que arropan siete de los más importantes museos del país, además de que en la zona está el zoológico, el jardín botánico y el Lago Mayor; que visitan de 15 millones de personas al año. (Del trabajo de Astrid Sánchez, 28/04/2021 | México).

