junio 11, 2026

Nikolai Patrushev, secretario del Consejo de Seguridad de Rusia habla de la guerra Ucrania-Rusia y sus consecuencias

Nikolai Patrushev, secretario del Consejo de Seguridad de Rusia habla de la guerra Ucrania-Rusia y sus consecuencias

MSIa Informa

A continuación, la entrevista de Nikolai Patrushev, secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, concedida al periodista, Nicolai Platonovich, publicada en el diario Rossiyskaya Gazeta, el 29 de abril pasado.

Hoy, quizá, el término “Guerra fría” ya no parezca una exageración. Los estadounidenses no dudan en declarar que vencieron en el enfrentamiento con la URSS y que ahora también vencerán. ¿Cómo evalúa usted esos puntos de vista?

Nikolai Patrushev: Washington causo y está causando crisis en la búsqueda de consolidar su hegemonía, resistiéndose al desplome del mundo unipolar. Estados Unidos está haciendo todo para que otros centros del mundo multipolar no se atrevan ni siquiera a levantar la vista, y nuestro país no sólo osó, sino que declaró públicamente que no jugará con las reglas impuestas. Ellos intentarán forzar a Rusia para que desista de su soberanía, de su identidad, de su cultura y de su política externa e interna independiente.

En su intento de suprimir a Rusia, los estadounidenses, usando a sus protegidos de Kiev, decidieron crear una antítesis de nuestro país, para lo cual escogieron cínicamente a Ucrania y trataron de dividir esencialmente un pueblo único. Al no poder ofrecer nada positivo a Ucrania, incluso antes del golpe de Estado de 2014, Washington promovió la idea de la exclusividad de la nación ucraniana y el odio a todo lo ruso. Sin embargo, la Historia enseña que el odio nunca se puede convertir en un factor confiable de unidad nacional. Si hay algo que une a los pueblos que viven hoy en Ucrania, es tan sólo el miedo a las atrocidades de los batallones nacionalistas. Por ello, el resultado de la política de Occidente y del régimen de Kiev controlado por él sólo puede ser la desintegración de Ucrania en varios estados.

Europa, como usted advirtió hace un año, acaba enfrentando una crisis sin precedentes, incluso a causa del flujo de refugiados ucranianos. ¿Cómo puede afectar eso a la situación interna de los propios países europeos?

Nicolai Patrushev: Europa está enfrentando una profunda crisis económica y política en sus países. El aumento de la inflación y la declinación de los patrones de vida ya está afectando la cartera y el humor de los europeos. A esto se agrega la migración a gran escala que añade nuevos desafíos a las antiguas amenazas a la seguridad, como la distribución ilegal de drogas y la delincuencia transnacional. Casi cinco millones de inmigrantes ucranianos llegaron a Europa. En un futuro cercano su número aumentará a diez millones. La mayoría de los ucranianos que fueron a Occidente cree que los europeos deben apoyarlos y mantenerlos, cuando sean obligados a trabajar se comenzarán a rebelar.

Representantes de los grupos criminales que escaparon de Ucrania tratarán de ocupar los nichos que les sean favorables, tratarán de poner a los grupos criminales locales bajo su control, lo que sin duda será acompañado por el aumento de la criminalidad en Europa. Veremos el renacimiento de la venta generalizada de niños huérfanos, retirados de Ucrania para su posterior adopción ilegal en Europa Occidente que ya está enfrentando el renacimiento del mercado paralelo de compra de órganos humanos de segmentos socialmente vulnerables de la población ucraniana para operaciones clandestinas de trasplante para pacientes europeos.

El flujo de migrantes de Ucrania comenzó mucho antes de 2022 y ahora recuerda a Europa enfermedades hace mucho olvidadas. Al final de cuentas, tan sólo un décimo de los refugiados de Ucrania tiene vacuna contra el coronavirus, hepatitis viral, tuberculosis, rubeola y sarampión. Porque en esta antigua próspera república de la Unión Soviética, el sistema de control sanitario y epidemiológico y de atención primaria de la salud fue destruido casi por completo.

Pero eso, por lo que se ve ¿es sólo teatro?

Nicolai Patrushev: Tiene usted razón. Esto es tan sólo el comienzo. En el contexto de las sanciones anti rusas, el mundo se está hundiendo gradualmente en una crisis alimentaria sin precedentes, Decenas de millones de personas en África o en el Medio Oriente estarán al borde del hambre a causa de Occidente. Para sobrevivir van a tener que correr a Europa. No tengo la certeza de Europa sobrevivirá a la crisis. Las instituciones políticas, asociaciones supranacionales, la economía, la cultura y las tradiciones se pueden volver en cosa del pasado. Europa aullará de frustración impotente, pero Estados Unidos se liberará de su principal miedo geopolítico -la unión política y económica de Rusia y Europa.

Estados Unidos y sus aliados ignoran la ideología nazi y fascista abierta de Ucrania al bombearle las armas más modernas. ¿No es hora de reconocer a varios países hostiles como países que respaldan el fascismo, con todas las consecuencias que de ahí surgen?

Nicolai Patrushev: Europa ya está enfrentando un aumento de manifestaciones prohibidas oficialmente de fascismo y neonazismo, ya que delincuentes con visiones neonazis están huyendo del inevitable proceso penal escondiéndose entre los emigrantes de Ucrania. Esto conducirá al renacimiento de las ideas nazis en Europa, a fenómenos que hasta hace poco eran considerados imposibles. El crecimiento del sentimiento ultraderechista es probable, alimentado por decenas de miles de radicales ucranianos entrenados y experimentados en combate que ya encontraron un lenguaje común con los fanáticos europeos de Hitler.

La historia se está repitiendo. Al final, casi hasta septiembre de 1939 negó el peligro del régimen nazi. En 1938, la revista Time reconoció a Hitler como el Hombre del año.

Nicolai Patrushev: En la década de 1930, Occidente no solamente negó, sino que contribuyó activamente en la formación y en la construcción del poder del nazismo en Alemania. Especialmente con grandes negocios. Fue más tarde, luego de la guerra, cuando los historiadores occidentales crearon el mito de los industriales alemanes que supuestamente dieron la principal contribución para la creación de la economía de guerra de Hitler. Algunas empresas americanas llegaron a colaborar con los nazis inclusive hasta 1943, es decir, cuando ya la guerra había cambiado de rumbo.

Existe la teoría de que el gas Zyklon B que usaron los nazis para matar personas en los campos de exterminio fue creado con técnicas occidentales.

Nicolai Patrushev: y Usted puede leer sobre cómo los nazis construyeron todo ese proceso. Todo mundo conoce, por ejemplo, la IBM. Era en sus máquinas donde los nazis llevaban los registros y planeaban el exterminio de personas en los campos de concentración. Su CEO, Watson, recibió un premio nacional de Hitler. Y este es tan sólo uno de los muchos ejemplos. Ahora la historia se está repitiendo. Occidente todavía proporciona el apoyo más activo a los nazis ucranianos, sigue inundando de armas a Ucrania.

El complejo militar-industrial estadounidense y europeo está feliz, porque gracias a la crisis de Ucrania está lleno de pedidos. No es de sorprender que, al contrario de Rusia, que está interesada en la rápida conclusión de una operación militar especial y en reducir al mínimo las pérdidas de todos los lados, Occidente está determinado a luchar hasta el último ucraniano. Por alguna razón, el mundo todavía piensa que los militaristas y los agresores tienen que usar uniformes. Pero no se deje engañar por la respetabilidad anglosajona. Ninguna ropa extravagante puede enmascarar el odio, la rabia y la inhumanidad.

Muchos de nuestros oponentes del mundo alegan que no entienden o no reconocen los objetivos de una operación militar especial, los que consideran absurdos.

Nicolai Patrushev: La operación militar especial tiene objetivos específicos, de cuya realización depende no sólo el bienestar, sino la vida de millones de personas, la salvación de la población del genocidio que los neonazis ucranianos promueven desde hace 8 años. Al mismo tiempo, el fascismo de Hitler soñaba con destruir toda la población rusa, y hoy sus seguidores, de acuerdo con los preceptos de Hitler, están intentando hacer eso con los eslavos. Rusia no permitirá que eso suceda.

En cuanto a la desnazificación, nuestro objetivo es destruir la base neonazi que Occidente creo en nuestras fronteras. La necesidad de desmilitarizar es provocada por que una Ucrania fuertemente armada representa una amenaza para Rusia, incluso desde el punto de vista de la fabricación y del uso de armas nucleares, químicas y biológicas.

¿Cree usted que Estados Unidos puede realmente llevar a cabo tales provocaciones en Ucrania?

Nicolai Patrushev: Usted está hablando de un país cuya élite no es capaz de apreciar la vida de los otros. Los estadounidenses están acostumbrados a andar en tierra quemada.

Desde la Segunda guerra mundial, ciudades enteras fueron destruidas por bombardeos, incluso nucleares. Inundaron la selva vietnamita con veneno, bombardearon a los serbios con municiones radioactivas, quemaron vivos a iraquíes con fósforo blanco y ayudaron a terroristas a envenenar a sirios con cloro. No creo que la vida de los ucranianos sea una preocupación para Estados Unidos, que probaron repetidas veces su naturaleza agresiva y antihumana. Como la Historia muestra, la OTAN tampoco fue nunca una alianza defensiva, sino tan sólo ofensiva.

¿Por qué las élites estadounidenses necesitan de todo esto?

Nicolai Patrushev: Estados Unidos ha dividido el mundo entero en vasallos y enemigos. En Estados Unidos las personas son enseñadas desde la infancia que Estados Unidos es una ciudad brillante en una colina, y el resto de la humanidad es tan sólo un campo de pruebas para experimentos y un apéndice de recursos. Cuatrocientos años atrás, los colonos de Inglaterra robaron y mataron a los indios porque pensaban que eran salvajes incivilizados. Ahora todo eso fue sustituido con una retórica democratizante y fundada en los derechos humanos y la piratería continúa a escala mundial. Las élites americanas recuerdan cómo Estados Unidos consiguieron convertirse en una súper potencia luego de dos guerras mundiales, pero ahora no quieren aceptar que el imperio global americano está en agonía.

¿En su opinión, el colapso del mundo centrado en Estados Unidos es una realidad?

Nicolai Patrushev: Esta es la realidad en la que usted tiene que vivir y seguir su curso de acción. En este sentido, Rusia escogió el camino de la protección integral de su soberanía, de su defensa firme de los intereses nacionales, de su identidad cultural y espiritual, de sus valores tradicionales y de su memoria histórica.

Nuestros valores espirituales y morales nos permiten permanecer en nosotros mismos, ser honestos con nuestros antepasados, preservar al individuo, a la sociedad y al Estado. Los europeos, por ejemplo, hicieron una elección diferente. Ellos adoptaron los valores liberales, aunque en realidad sean neoliberales. Promueven la prioridad de lo privado sobre lo público, el individualismo que suprime el amor a la patria y la desaparición gradual del Estado. Ahora es obvio que, con tal doctrina, Europa y la civilización europea no tiene futuro. Todo indica que repetirán las lecciones que todavía no han aprendido.

¿Cuáles?

Nicolai Patrushev: Existen muchas de ellas. No se olvide de que todas las convulsiones históricas comienzan con la diseminación de ideas populares, pero potencialmente destructivas. Piense en la Revolución francesa. De sus slogans mal interpretados surgió la tiranía de Napoleón, que ahogó a la mitad de Europa en sangre, pero que se quebró los dientes en Rusia.

¿Qué hizo nuestro país? ¿Francia desmembrada, Paris incendiada? No, el emperador Alejandro I restauró el Estado francés y en 1815 inició la creación de la Santa Alianza en Europa. La Unión buscaba respetar la integridad territorial de los estados, reprimir los movimientos nacionalistas y asegurar los cuarenta años de existencia pacífica de Europa.

Poco más de cien años después surgió la ideología del nazismo. La Unión Soviética hizo todo lo posible para destruirla, pero al mismo tiempo inició el renacimiento de un Estado alemán independiente. Stalin insistió en eso en la Conferencia de Yalta. La URSS fue la primera en apoyar la unificación de Alemania a finales de los años 1980. Nuestro país desempeñó históricamente un papel especial en la formación no sólo del clima geopolítico, sino también moral del mundo.

Usted describió figurativamente el estilo angloamericano de interacción con el mundo como piratería. Ahora, Occidente está haciendo un ataque pirata semejante a Rusia. Y, en este contexto, surge la pregunta de ¿cuán justificada fue la decisión de colocar las reservas de oro y de divisas en el exterior?

Nicolai Patrushev: Esa decisión terminó por ser injustificada desde el punto de vista de la seguridad financiera del Estado. Otra cosa es que, al confiscarlas, Occidente no está actuando sólo contra Rusia, sino también contra sí mismo. El actual sistema financiero mundial está construido exclusivamente sobre la confianza, inclusive de estados como emisor de moneda de reserva mundial. Hace medio siglo, el factor oro estaba presente, pero en 1971, Estados Unidos desvinculó su moneda de sus cotizaciones, lo que posibilitó la emisión de dinero de forma prácticamente descontrolada.

Al tratar de mantener su economía en un constante estado precrisis, Estados Unidos están inundando activamente sus bancos, empresas y población con dinero garantizado con obligaciones gubernamentales. El resultado fueron altas tasas de inflación en Estados Unidos y en Europa. Al mismo tiempo, la deuda externa de Estados Unidos superó los 30 billones de dólares. Sin embargo, por alguna razón, los estadounidenses están analizando una posible estafa contra Rusia. “Es hora de que caigan en el incumplimiento”. Para superar las consecuencias negativas de las disposiciones anteriores y crear nuevas oportunidades de enriquecimiento, Estados Unidos está creando una crisis mundial. Es decir, quieren resolver sus problemas a costa del resto del mundo, y, además, a costa de Europa.

Me parece que eso no incomoda a los europeos.

Nicolai Patrushev: Además, están felices de caminar en dirección del abismo que Estados Unidos cavó para ellos. En ese sentido, mucho ha cambiado desde la Guerra fría. En aquella época, los europeos resistieron a Washington con más confianza. Esto se debía a que las viejas generaciones de políticos realistas todavía no eran cosa del pasado. En aquella época, el muro estaba en Berlín, y hoy la actual élite europea tiene un muro en la cabeza.

En la década de 1980, en un esfuerzo para debilitar la economía soviética, Estados Unidos trató de prohibir a las empresas europeas comprar hidrocarburos de Moscú. En aquella época, Europa no estaba de acuerdo con Washington. Estados Unidos también prohibió a sus propias empresas vender tecnología de perforación offshore a la URSS, lo que dio por resultado que decenas de empresas estadounidenses y japonesas resultaran afectadas negativamente, Washington uso la desinformación para atrasar la construcción soviética de un gasoducto hacia Europa. ¿Esto te recuerda algo?

¿Qué es necesario hacer para garantizar la soberanía del rublo?

Nicolai Patrushev: Para que cualquier sistema financiero nacional sea soberano, su medio de pago debe tener valor intrínseco y estabilidad de precios, sin estar atado al dólar. Nuestros especialistas están trabajando en un proyecto propuesto por la comunidad científica para crear un sistema monetario y financiero de doble circuito. En particular, se propone determinar el valor del rublo anclado en oro y en una canasta de mercancías, y colocar la paridad del rublo en línea con la paridad del poder de compra real.

Ya se presentaron antes ideas semejantes. Muchos especialistas argumentaron que ellas contradecían las teorías económicas.

Nicolai Patrushev: No contradecían las teorías económicas, sino los libros de economía occidentales. Occidente estableció unilateralmente el monopolio intelectual sobre la estructura ideal de la sociedad y lo ha utilizado por décadas. Permítame recordarle que las reformas de choque de la década de 1990 en nuestro país fueron realizadas estrictamente de acuerdo con las directrices estadounidenses.

La fascinación de nuestros empresarios que surgieron de aquella época con tan sólo mecanismos de mercado, sin tomar en cuenta la especificidad de nuestro país, es un factor de riesgo. No nos oponemos a una economía de mercado ni a la participación en las cadenas productivas mundiales, pero tenemos plena conciencia de que Occidente sólo permite que otros países sean sus socios cuando les es lucrativo. Así que la condición más importante para garantizar la seguridad económica de Rusia es contar con el potencial interno del país, el ajuste estructural de la economía nacional con una base tecnológica moderna.

¿Con qué éxito se está resolviendo esta tarea hoy? Ahora, nuevamente, se habla mucho de la sustitución de importaciones, pero no es ningún secreto que todavía no se alcanza un avance decisivo.

Nicolai Patrushev: Las tareas y las prioridades están definidas de forma absolutamente correcta y seguiremos implantándolas. Otra cosa es que es necesaria abrir significativamente la disciplina de su aplicación, incluso entre los departamentos correspondientes.

Si todas las instrucciones del jefe de Estado en el campo de la sustitución de importaciones se cumpliesen a tiempo, podríamos evitar muchos de los problemas a los que se enfrenta hoy la economía rusa.

Te voy a dar un ejemplo. La creación de una fábrica en San Petersburgo para la producción de insulina de alta calidad fue rechazada por varias entidades rusas. Hor se trata de una empresa seria, donde la producción de medicamentos es totalmente independiente de la importación, con excepción del embalaje. Sin embargo, este también lo tenemos que producir nosotros mismos, como nos dicen, por ejemplo, los fabricantes de alimentos. Está claro que no debemos cerrar los ojos a las conquistas significativas. El éxito significativo en la sustitución de importaciones lo alcanzaron las empresas de la Rostec Corporation, principalmente las que producen productos de la industria de la defensa.

Por citar otro ejemplo, gracias a la Doctrina de Seguridad Alimentaria desarrollada por el Consejo de Seguridad, conseguimos aumentar la autosuficiencia de nuestro país en alimentos básicos. Esta es una conquista muy seria, que nuestro país no había alcanzado en todo el siglo XX. Así que todos los intentos de los occidentales de transferir la responsabilidad de la crisis alimentaria mundial provocada por ellos para Rusia están condenados al fracaso.

Rusia tendrá que ampliar la gama de productos domésticos de alta tecnología. Es importante promover la invención doméstica en la producción lo más rápido posible. Le pondremos especial atención a los cambios cualitativos en la selección de personal científico y en la evaluación de la eficacia de sus actividades. La ciencia rusa debe convertirse en una fuerza productiva, una de las fuerzas motrices del desarrollo de nuestro país.

Tengo confianza en que resolveremos todos los problemas que surgirán como resultado de las restricciones de las sanciones. Rusia se está moviendo del mercado europeo a los mercados africano, asiático y latinoamericano. Le damos atención prioritaria a la Unión Económica de Eurasia, cuya importancia está creciendo en las condiciones actuales. Estamos haciendo más intensa la cooperación con los países BRICS y SCO, que reúnen a cerca de tres mil quinientos millones de personas del planeta.

Usted mencionó la ciencia, pero en las condiciones modernas, creo que es necesario reconstruir no sólo ella, sino también la enseñanza superior y la escolarización.

Nicolai Patrushev: Estoy sinceramente convencido de que no nos podemos desarrollar exitosamente sin la comprensión clara de parte de toda la sociedad de nuestras metas y objetivos nacionales, de la profundidad total de nuestra identidad espiritual e histórica. Por ello, todo ciudadano de nuestro país, todo ruso, desde la infancia debe saber y entender que todos vivimos y trabajamos como un único pueblo y por qué luchamos.

Occidente sigue actuando de acuerdo con la doctrina inhumana de los “mil millones de oro”, que implica la reducción significativa de la población mundial de varias formas. Para hacerlo, Occidente creo maliciosamente un imperio de mentiras que implica la humillación y la destrucción de Rusia y de otros estados indeseables.  Escupen en nuestros ojos y dicen que es rocío de Dios.

Washington y Bruselas no esconden que sus sanciones quieren el empobrecimiento material y espiritual de los rusos. Destruir nuestra educación con la imposición de los modelos progresivos de educación es una tarea tan estratégica para los occidentales como, por ejemplo, acercar a la OTAN a nuestras fronteras.

La verdad es que no hay nada de progresivo allí. En Estados Unidos, por ejemplo, mucha gente dice que se debe cantar y bailar en las clases de matemáticas, porque resolver problemas y ecuaciones oprime y discrimina a alguien. No necesitamos tal “progreso”. La situación actual comprueba la necesidad de defender los principios espirituales y morales tradicionales rusos, reformar el sistema educativo e iluminista con el regreso de ventajas justificadas históricamente de la escuela nacional. Todavía estoy convencido de que la escuela soviética de educación ha sido históricamente la más moderna y progresista del mundo, y el avance debe tener eso en consideración.

¿Qué se debe hacer exactamente?

Nicolai Patrushev: Es necesario prestar más atención al desarrollo del pensamiento lógico, para formar un conocimiento estable y la capacidad de tomar decisiones independientes, y no tan sólo llenar lagunas en los exámenes. Desarrollar la aplicación de las ciencias fundamentales.

Es imposible contar únicamente con la digitalización de la educación, pues internet puede ser una mera fuente de información enciclopédica, pero también de desinformación politizada. En el centro de todo está el desarrollo de cualidades intelectuales y espirituales personales. Niños debidamente educados, bien educados, física y moralmente saludables, que conozcan y comprendan la historia y la cultura de su patria, son nuestra riqueza y la garantía del desarrollo exitoso garantizado de Rusia. Por el bien del futuro de nuestros hijos, por el bien de un país próspero en que ellos vivirán, es por lo que estamos trabajando hoy.

Foto: sick-street-photography 

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Soy escritora, poeta erótica, ensayista, abogada y docente. Me dedico también a las RRPP y comercialización en medios impresos. Me apasionan las letras, la comunicación y la narrativa.

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