Bernardo Méndez Lugo*
La importancia de los mexicanos que viven en Estados Unidos de América es evidente por diversos motivos: Peso económico y demográfico, envío de remesas e impacto en el desarrollo de las regiones de origen y su peso político creciente, tanto en México como en la Unión Americana.
Si bien la presencia de los mexicanos se extiende a más de 140 países en el mundo, en este ensayo nos concentramos en las comunidades mexicanas asentadas de manera permanente o temporal en los EU, ya que más del 95% de los mexicanos en el exterior, se encuentran en el país del Tío Sam.
El proceso migratorio se inició desde hace más de siglo y medio, cuando México perdió importantes territorios en lo que hoy es el suroeste de los EU: “Nosotros no cruzamos la frontera, la frontera nos cruzó a nosotros”, dicen los descendientes de mexicanos que ya estaban en esos territorios en 1847.
Las corrientes migratorias de mexicanos continuaron durante la segunda mitad del siglo XIX y todo el siglo XX. Con mayor crecimiento en las décadas de los ochentas y noventas del siglo pasado, en comparación con el período 1960-1980.
Durante la década 1980-1990 hubo un flujo migratorio entre 2.10 y 2.60 millones de mexicanos hacia EU y en los noventa más de 3 millones con un promedio anual de 300 mil inmigrantes.
La importancia no es sólo por números demográficos y la presencia creciente de los mexicanos en casi todos los estados de la Unión Americana. La relevancia de esta presencia tiene varias interpretaciones e impactos para los dos países, para México significa un ingreso de remesas que superaron los 50 mil millones de dólares anuales en 2022 y que tienen un significado de primer orden en las regiones de donde proceden los migrantes.
El crecimiento del envío de remesas en 2023, según el Banco de México, para el periodo enero – junio de 2023, el valor acumulado de los ingresos por remesas fue de 30,238 millones de dólares, cifra mayor a la de 27,516 millones de dólares observada en igual lapso de 2022 y que implicó un incremento anual de 9.9%. Esto implica que hacia finales de 2023, el total de remesas podría acercarse a 60 mil millones de dólares.
Este impacto no sólo es positivo sino ha derivado en problemas inéditos y nuevos retos para el gobierno federal y los gobiernos estatales.
La migración provoca despoblamiento de importantes regiones y fuga de mano de obra relativamente calificada, especialmente en los últimos 20 años cuando se observa un perfil de migrante que tiene mejor nivel de escolaridad y procede con más frecuencia del medio urbano.
La sangría laboral tiene un costo para el desarrollo regional
Además, se agravaron problemas de salud como la ruralización del SIDA, en décadas pasadas, y la incidencia de este grave mal en las regiones con mayor tasa de emigración hacia los EU.
El impacto en la Unión Americana es múltiple, ya que muchas de sus industrias y empresas de servicios son competitivas, gracias al trabajo de los migrantes.
El mapa político tiende a transformarse con la nueva demografía de latinos, en su mayoría mexicanos que se han convertido en ciudadanos.
Los analistas prevén que en las elecciones presidenciales del 2024, los votos de los electores latinos y de origen mexicano en Texas y California podrían definir los resultados de la elección presidencial.
Este peso creciente de los ciudadanos estadounidenses de origen mexicano en la toma de decisiones locales, estatales y federales pueden convertirse en una palanca favorable a México, si se logra un acercamiento adecuado y pertinente del gobierno de México a este importante segmento de población de origen mexicano, que comparte raíces y afinidades histórico-culturales con México.
Desafortunadamente, no se ha logrado este acercamiento de las autoridades federales actuales y existe un visible descontento de una parte de las comunidades mexicanas por el abandono y negligencia en la atención a sus necesidades.
Este descontento seguramente se manifestará en las elecciones de 2024.
Situación actual de los migrantes mexicanos en EU
Para analizar con objetividad la problemática actual de los migrantes mexicanos en EU, vale la pena definir con nitidez el universo de los mexicanos en el vecino país y, con esa perspectiva, poder emprender acciones más consistentes:
Los mexicanos nacidos en México radicados en USA son poco más de 12 millones en agosto de 2023, entre ellos poco más de 5 millones indocumentados (para agosto de 2023 se calculaba que radican en EU poco menos de 6 millones indocumentados debido a deportación de 2-3 millones en el período 2012-2022).
Es la población más vulnerable y con mayores necesidades de protección y acciones del gobierno de México para mejorar sus condiciones de vida en EU y en muchos casos facilitar el regreso seguro, con ciertos apoyos para realizar actividades productivas en sus lugares de origen.
La primera generación de mexicanos en EU -población nacida en su territorio pero de padres mexicanos-, está conformada por poco más de 10 millones de personas y la segunda generación o más de mexicanos en la Unión Americana asciende alrededor de 10 millones de personas.
Cálculos más recientes indican que el total de la población mexicana y de origen mexicano asciende a alrededor de 39 millones y como antes se comentó, la cifra de indocumentados podría ser de poco más de 5 millones de personas en el momento actual agosto 2023.
Los mexicanos que son residentes permanentes y los mexicanos de primera generación tienen problemas de acceso a la educación y a la cobertura de salud, ya que persisten altas tasas de deserción escolar, pero que su situación legal les facilitaría el tener mejor acceso a esos servicios públicos y en general a su mejor integración social y productiva en la sociedad estadounidense.
En nuestro criterio, los casi 39 millones de norteamericanos de origen mexicano, en su mayor parte nacidos en EU y un poco más de dos millones de ellos que son nacidos en México, pero que han adquirido la ciudadanía por naturalización, no serían el objeto primordial de las acciones del gobierno de México, ya que su carácter de ciudadanos de EU, les facilita el acceso a todos los servicios que califiquen como ciudadanos norteamericanos.
Las tareas del gobierno de México deben ser muy cuidadosas, aún considerando que algunos de ellos hayan recuperado la nacionalidad mexicana.
El Instituto para los Mexicanos en el Exterior (IME), organismo de la SRE, ha emprendido acciones hacia este importante segmento buscando su confluencia y acercamiento hacia los inmigrantes indocumentados.
Es fundamental entender este universo poblacional mexicano y de origen mexicano, para desarrollar tareas y acciones con diversas prioridades por segmento. La labor es compleja y tiene varios actores.
Los mexicano-americanos que son los nacidos en EU o naturalizados, son los que cuentan con mayor nivel de organización e interlocución con México. Muchos de estos líderes mexicano-americanos se habían integrado al Consejo Consultivo del Instituto para los Mexicanos en el Exterior, entidad que desapareció hace algunos años.
Se han organizado decenas de reuniones con líderes comunitarios mexicano-americanos en la ciudad de México y ha sido muy fructífera la creación de la red internacional de talentos mexicanos en EU auspiciada por el IME y la Cancillería Mexicana.
Tanto los mexicano-americanos, como los llamados chicanos, son sectores muy activos políticamente y que pueden coincidir con las luchas y necesidades del inmigrante mexicano indocumentado en EU.
Para las autoridades de México, se presenta una aparente dicotomía, ya que el corazón de las actividades consulares en las tareas de protección o la atención en asuntos de promoción educativa, de salud y de organización comunitaria, deben ser atender al mexicano más vulnerable, que es el indocumentado y al inmigrante reciente, pero en términos de peso político y posibilidades de cabildeo a favor de México se encuentran los ciudadanos estadounidenses de origen mexicano.
Una de las razones claves de la Ley de la No pérdida de la Nacionalidad Mexicana de 1998 Dictaminada por el Senado mexicano (20 de marzo de 2003) para extender su vigencia de manera indefinida, fue alentar que millones de mexicanos que son residentes permanentes para que se hagan ciudadanos estadounidenses y, de esa manera, incrementar su peso político en EU, sin temor de perder su nacionalidad mexicana.
Al respecto, Jorge Romero Zazueta al comentar la presentación del libro del abogado y diplomático sinaloense Enrique Hubbard Urrea, ExCónsul general de Mexico en Dallas (La Nacionalidad Mexicana: ¿Irrenunciable?, ya en tercera edición) señaló que:
El Decreto que declara reformados los artículos 30, 32 y 37 de la Constitución General de la República, estatuyéndose de esta manera, la irrenunciabilidad o no pérdida de la nacionalidad mexicana.
La reforma, de indiscutible envergadura y con trascendencia en aproximadamente 70 leyes secundarias, se enmarcó dentro del programa titulado “Nación Mexicana”, contenido en la Plan Nacional de Desarrollo 1994-2000, cuyos objetivos principales fueron afianzar los vínculos culturales y los nexos con las comunidades de mexicanos y de personas con raíces mexicanas en el exterior; se reconoce así, que la nación mexicana rebasa el territorio que contienen sus fronteras.
Debe reconocerse que esta idea se plasmó durante la presidencia del Dr. Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000) y tuvo continuidad y en el sexenio del presidente Vicente Fox Quesada y ahora con el contenido del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2024, que ha guiado las acciones del gobierno del presidente López Obrador. Ya se prepara un Programa para quien gobierne de 2024 a 2030.
Situaciones diversas como la pandemia Covid 19 afectó el flujo de recursos financieros a la red consular y una política errada de “austeridad republicana” deterioró sensiblemente la imagen del actual gobierno frente a las comunidades mexicanas en EU.
Al comentar el libro arriba citado, Romero Zazueta puntualizó: El territorio es algo en lo que la nación se afianza, algo que refuerza su existencia, pero no algo que la determina.
Por eso, como elemento primordial de dicho programa se enfatizó la promoción de reformas constitucionales y legales para que los mexicanos preserven su nacionalidad, independientemente de la ciudadanía o residencia que hayan adoptado.
Dicho analista comentó también que: La reforma constitucional se realizó en ejercicio de la facultad soberana del Estado mexicano tanto de identificar y fijar quiénes son sus nacionales, como de establecer los supuestos legales que permitan preservar la nacionalidad mexicana.
Su principal objetivo
Fue establecer la no pérdida de la nacionalidad mexicana por nacimiento, independientemente de que se adopte otra nacionalidad, ciudadanía o residencia, salvo en circunstancias excepcionales aplicables exclusivamente a personas naturalizadas mexicanas, siempre con la intervención del Poder Judicial y en estricta observancia de la garantía de audiencia que preconiza el artículo 14, párrafo segundo, de la Constitución General de la República.
Por ello, desaparecen las causas de pérdida de la nacionalidad por nacimiento que, otrora, señalaba el apartado a del artículo 37 Constitucional.
El gobierno de México deberá generar estrategias para atender las necesidades de los tres principales segmentos de mexicanos y personas de origen mexicano en EU y promover proyectos e iniciativas que unifiquen a este conglomerado que ya supera los 40 millones de personas de origen mexicano en EU.
*Miembro del Servicio Exterior Mexicano en retiro, Director Ejecutivo de Fundación Promigrante Americasinmuros.org AC y académico fundador de UAMX.
Fotos: Estela Parra/Pixabay
