marzo 10, 2026

Nuevo Banco de Desarrollo discute deuda global y monedas nacionales

Nuevo Banco de Desarrollo discute deuda global y monedas nacionales

La novena reunión de gobernadores del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) del grupo BRICS, realizada en Ciudad del Cabo hacia finales de agosto, puso en el candelero el problema de la deuda pública global y la necesidad de una nueva arquitectura financiera internacional. Estos son los dos aspectos fundamentales del futuro de la estabilidad política y económica global.

Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma

En su discurso de apertura, Dilma Rousseff, presidente del NBD y ex-presidente de Brasil, puso en evidencia la manera en que la burbuja de la deuda pública global, en particular la de los países desarrollados, es un pesado lastre y un verdadero bloqueo, también para el desarrollo de los países emergentes y de los más pobres.

“Parece improbable movilizar más inversión para el desarrollo sustentable sin abordar el asunto del endeudamiento” dijo.

Según estimados del Banco Mundial, las diez economías más desarrolladas del planeta tienen una deuda combinada de 87 billones de dólares. El financiamiento de las deudas públicas tan elevadas drena una parte significativa de la enorme liquidez disponible en los mercados internacionales amplió.

Liquidez que, de otra forma, podría utilizarse para financiar inversiones incluso en los países emergentes.

Para los países en desarrollo, el endeudamiento se convirtió en un fardo más pesado, con una deuda que crece muy rápidamente

A lo largo de la última década, los pagos de intereses de esos países aumentaron más velozmente de lo que los gastos gubernamentales en infraestructura, salud, educación y vivienda.

Dilma alertó:

Los choques externos, tipo aumentos de las tasas de interés en los mercados internacionales y las excesivas desvalorizaciones de las monedas de los países emergentes, acaban alimentando un ciclo vicioso de deuda. La incompatibilidad entre la deuda en moneda fuerte y el rendimiento generado por proyectos locales forma una barrera a las inversiones en las economías en desarrollo.

El Banco Africano de Desarrollo afirma que los intereses de la deuda externa de África casi se triplicaron en menos de 15 años, pasando de 61 mil millones de dólares hasta 163 mil millones en 2024.

El énfasis correcto en el problema de la deuda pública hecho por parte del NBD choca frontalmente con la actitud del presidente de la Reserva Federal de los EUA, Jerome Powell quien ignoró completamente el asunto en la reciente conferencia en Jackson Hole, Kansas.

La palabra deuda nunca se mencionó, en un intento de oscurecer el hecho de que los EUA no solamente tienen la mayor deuda en términos cuantitativos, sino también que ésta literalmente explotó en los dos últimos años.

Para resolver semejantes problemas, Dilma planteó que “debemos implementar dos acciones: primero, es necesario canalizar el peso de altas tasas de interés; segundo, desarrollar alternativas entre ellas, los financiamientos en monedas locales, para facilitar mayor espacio fiscal en la inversión”. Para diversificar las fuentes de financiamiento, se anticipa el uso de una canasta más amplia de monedas que podría mejorar la resilencia económica contra choques asociados a las decisiones de política monetaria y fortalecer la situación fiscal, para permitir el financiamiento de toda infraestructura necesaria.

El uso de monedas locales es, por tanto, una opción estratégica para el NBD, el cual pretende suministrar 30% de un financiamiento total en monedas locales de los países miembros. La disponibilidad de crédito en moneda local ayudaría a resolver la exposición a los riesgos cambiarios y hacia las alteraciones en las tasas de interés.

Foto: Pixabay

El NBD destaca que el dólar tiene dos papeles en tanto moneda hegemónica, uno internacional y otro nacional

Cuando los Estados Unidos enfrentan inflación, la política monetaria es utilizada para subir los intereses, creando muchos problemas para las economías emergentes. Si la economía de los EUA lo necesita, podría usar un dólar fuerte, lo que puede resultar en un aumento de la deuda para otros países cuyas deudas estén denominadas en moneda estadounidense. De esta manera, la volatilidad se vuelve la regla, en lugar de la excepción.

En la reunión en Ciudad del Cabo, se anunciaron financiamientos de algunos grandes proyectos, por ejemplo la red de agua en África del Sur por el equivalente de un billón de dólares y otro de 5 mil millones de rands sudafricanos (equivalente a 280 millones de dólares) para la empresa Transnet, para el mejoramiento del sistema nacional del transporte de mercancías.

El NBD informó que muchos bancos del BRICS ya ejecutan préstamos en monedas locales, y que están experimentando con la emisión de títulos en yuans en el mercado chino, llamados “títulos panda”. El uso de criterios de clasificación de riesgo locales en programas de financiamiento se promueve también, conteniendo así la nefasta interferencia de las “tres hermanas” calificadoras de EU (referencia a Standard & Poor’s, Moddy’s y Fitch –n.e.).

En la reunión, Argelia se convirtió en el nuevo integrante del NBD, cosa que ya había ocurrido antes con Bangladesh y Emiratos Árabes Unidos. Perspectiva que muchos países emergentes quieren seguir.

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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