Buscan blindar legalmente el manejo de analgésicos especializados en clínicas vulnerables
Ivette Sosa
Para acabar con el desabasto de medicamentos controlados y garantizar que los pacientes más vulnerables no interrumpan sus tratamientos contra el dolor crónico, la diputada Laura Ivonne Ruiz Moreno, integrante del Grupo Parlamentario del PRI, promueve una iniciativa de reforma al párrafo segundo de la fracción III del artículo 240 de la Ley General de Salud.
El proyecto busca facultar a los pasantes de medicina en servicio social para prescribir estupefacientes exclusivamente con fines terapéuticos y bajo un esquema estrictamente supervisado.
La propuesta, turnada a la Comisión de Salud para su análisis y dictaminación, establece como requisito obligatorio que toda prescripción inicial deba sustentarse en una valoración y diagnóstico previo emitidos por un médico cirujano legalmente autorizado y titulado.
Bajo este diseño normativo, los médicos en formación solo podrán emitir recetas subsecuentes de continuidad terapéutica o seguimiento clínico, actuando siempre bajo la responsabilidad directa de un médico adscrito a la institución pública del Sistema de Salud.
Rigurosos candados contra la farmacodependencia
Para evitar un uso descontrolado o el desvío de estas sustancias, la iniciativa fija candados operativos muy severos. Los pasantes de medicina que participen en este esquema deberán contar con una capacitación certificada en farmacología clínica, prescripción racional de opioides y prevención de adicciones.
Además, todas las recetas tendrán que emitirse a través de sistemas institucionales de control y trazabilidad digital supervisados por la autoridad sanitaria competente.
La diputada Ruiz Moreno precisó que esta facultad estará estrictamente limitada a unidades médicas ubicadas en zonas rurales, marginadas o aquellas que padezcan una marcada insuficiencia de personal médico titulado.
De igual forma, los pasantes deberán sujetarse estrictamente a los lineamientos, las cantidades máximas, los tiempos de vigencia y los tipos específicos de estupefacientes que la Secretaría de Salud determine mediante sus disposiciones reglamentarias.
Alivio al dolor oncológico en comunidades desatendidas
En la exposición de motivos del documento, se advierte que la ausencia temporal o permanente de médicos adscritos en los límites rurales provoca crisis humanitarias silenciosas.
Decenas de pacientes con dolor oncológico, padecimientos postquirúrgicos, lesiones traumáticas severas o en etapas de cuidados paliativos sufren la interrupción de sus analgésicos especializados debido a que un pasante carece actualmente de la personalidad jurídica para firmar una renovación de receta.
No se pretende ampliar indiscriminadamente las facultades de los pasantes ni permitir la prescripción autónoma de estupefacientes, aclaró la legisladora.
Explicó que la reforma parte de un principio restrictivo y subordinado que distingue la decisión médica inicial del seguimiento administrativo del tratamiento.
Con este marco legal transparente y fiscalizable, el Congreso busca optimizar la capacidad operativa de las clínicas rurales, abatir barreras de acceso a la salud y proteger jurídicamente tanto al paciente como al personal médico en formación.
