En Atenas, Grecia, el papa Francisco habló sobre la responsabilidad de Europa en la crisis migratoria y afirmó que está bloqueada y desgarrada por los egoísmos nacionalistas.
La comunidad europea, a veces aparece no coordinada, en lugar de ser un motor de solidaridad, lamentó el prelado argentino durante un discurso ofrecido en el palacio presidencial de la capital de griega.
Aseveró que la comunidad internacional requiere una colaboración concreta y activa a través de un multilateralismo que no se vea asfixiado por pretensiones nacionalistas excesivas.
El Sumo Pontífice también se manifestó preocupado por el retroceso de la democracia, y no solo en el continente europeo.
Previamente, la presidenta griega, Katerina Sakellaropoulou, habló sobre la humanidad de los griegos y la carga desproporcionada que han soportado en el manejo de esta crisis.

