Elisabeth Hellenbroich, desde Wiesbaden* En las últimas semanas hemos visto nuevos acontecimientos que señalan a toda voz que el “orden basado en reglas” en respuesta a la guerra entre Rusia y Ucrania no tendrá un futuro perdurable. A pesar de la atronadora propaganda proveniente de “Occidente” –Estados Unidos, la Unión Europea y algunos de sus aliados en Asia- que defienden aquel el orden (en lugar del Derecho basado en el orden que surgió de los horrores de la Segunda guerra mundial), lo que está naciendo es un “orden multipolar mundial” alrededor de Rusia, China, India y los países del denominado Sur global -África, Iberoamérica, el Medio Oriente y Asia-.
Habrán de aparecer nuevas alianzas en el futuro respecto a la guerra de Ucrania Según Lüders, “uno de los puntos cruciales del conflicto ucraniano es que Estados Unidos y la UE congelaron los activos rusos de una dimensión de 334 mil millones de dólares depositados en ellos. La intención era tomar el dinero de Rusia para financiar la guerra en Ucrania y al mismo tiempo provocar el cambio de régimen en Rusia. El congelamiento de los recursos rusos en el exterior estuvo mal, porque no todos los países piensan en el sentido prooccidental y las relaciones comerciales están a punto de desdolarizarse.”
Por ello, el comercio entre Rusia y China ya no se hace en dólares. Estados del Sur global, los estados del BRICS también están recurriendo a esto medio y están dejando de comerciar entre ellos en dólares, para no volverse dependiente del dólar como moneda mundial de reserva”. Esto, a su vez, “tendrá un efecto en la capacidad de Estados Unidos para continuar con su deuda sin límites y para seguir gastando 830 mil millones de dólares al año en armamento. Otro indicio es el cambio que está ocurriendo en los países del Golfo y del Medio Oriente, donde, en los años 1970, Estados Unidos comenzó a obligar a los países productores de petróleo a hacer todo su comercio de petróleo en Petrodólares, lo que permitió a Estados Unidos pedir prestado a todo el mundo (i.e. convertir el dólar en arma).
La declinación de Estados Unidos como potencia mundial tendrá repercusiones a largo plazo. Están apareciendo nuevas rutas, según Lüders. “Los rusos están invirtiendo más de 100 mil millones de dólares para enviar petróleo a China, etc. El petróleo ruso va en grandes cantidades a India, que compra grandes cantidades de petróleo crudo, lo refina y lo vende o lo exporta de nuevo muy caro a Europa y Estados Unidos. Todo esto muestra que está emergiendo un nuevo orden mundial, el cual incluye crecientemente a Rusia, a China y al Sur global”.
Lüders agregó que China también está surgiendo como un jugador mayor en el frente diplomático; por ejemplo, mediando exitosamente entre Arabia Saudita e Irán, al mismo tiempo que Siria está de vuelta en la Liga Árabe.
La guerra de Putin en la economía liberal: Alastair Crooke En el marco de un seminario en internet (webinar), “La Conferencia mundial sobre multipolaridad”, el exdiplomático británico, funcionario del MI6 y fundador y director del “Conflict Forum,” Alastair Crooke, declaró que “lo que se ha podido observar es que el presidente Putin ha estado librando una guerra financiera, una guerra sobre la teoría económica liberal y una guerra diplomática para ganar el apoyo de los no occidentales y de aliados estratégicos claves, como China e India.” Al tiempo que Putin se “ha comprometido a restaurar el patriotismo y reconectar la cultura rusa a sus raíces ortodoxo-cristianas”, su lucha para restaurar la soberanía implica, según Crooke, un cambio de la estructura económica rusa para “llevarla de las garras del modelo neoliberal angloamericano a una autosuficiencia nacional más grande”. “Si un orden multipolar se construye a partir de la soberanía autosuficiente, otros más también deberían abandonar el sistema neoliberal, si pueden. De aquí la necesidad de una gran iniciativa diplomática de Rusia y de China para construir un fondo estratégico de nueva economía,” dijo. El problema fundamental, de acuerdo con Crooke, es cómo cortar el lazo hegemónico del “estás con nosotros o contra nosotros.” Cómo facilitar las complementariedades mutuas que pueden mover a un grupo de estados hacia un circulo virtuoso de soberanía autogenerada, si bien una es reforzar los corredores de transporte. Mencionó que China ha construido, por ejemplo, una extensa red de trenes de alta velocidad africana para el comercio inter africano. El proyecto chino-ruso es, por lo tanto, una dificultad para las premisas financieras y económicas en las que descansa el orden basado en reglas, y una ayuda para la evolución de una nueva opción”.

Para ilustrar el mantra hegemónico de Estados Unidos “estás con nosotros o contra nosotros,” Crooke se refirió a un discurso de la secretaria de Hacienda de Estados Unidos, quien, cuando se refirió a la relación Estados Unidos-China, dejó entrever que China había prosperado gracias al orden del libre mercado angloamericano; sin embargo, ahora está girando hacia un “postura estatista”: postura que, en las palabras de Yelen, esta “en confrontación con Estados Unidos y sus aliados.” “Estados Unidos quiere cooperar con China, pero completa y exclusivamente en sus propios términos,” (¡) dijo. “Seguiremos haciendo inversiones domésticas críticas, comprometidos al mismo tiempo con el mundo para hacer avanzar nuestra visión de un orden económico mundial abierto, justo y basado en reglas”; y China tiene que actuar siguiendo con las reglas internacionales actuales.”
Según Crooke, el discurso de Yelen refleja la completa incapacidad de reconocer la revolución chino-rusa, que no está confinada a la política, sino que se extiende también a la esfera económica. De ahí la importancia de que Putin y Xi le hayan dado forma a una salida del cerco del paradigma neoliberal financializado, es decir, “economía real de recursos contra una economía de financierización masiva y de productos financieros derivados que le roban el oxígeno a la economía real.
El análisis de Crooke se debe contemplar junto con una entrevista anterior que concedió al canal de YouTube “Judging Freedom” el 30 de marzo. El entrevistador fue el exjuez estadounidense Andrew Napolitano, una voz que discente en general de la comunidad de pensamiento estratégica y de inteligencia estadounidense. Al referirse a la cooperación ruso-china, se le preguntó a Crooke acerca de la declaración del Presidente chino, Xi Jinping, quien al final de su reunión con el Presidente Ruso, Vladímir Putin, dijo: “Vendrá un cambio que no ha tenido lugar desde hace cien años y vamos a empujar este cambio adelante.” En opinión de Crooke, nadie en Estados Unidos, en Washington, ha entendido la dimensión del cambio que está ocurriendo, por ejemplo, en el Medio Oriente. “Lo que viene es “una nueva arquitectura” como resultado de la mediación china entre Arabia Saudita e Irán, que resuelve muchas cuestiones, entre ellas el problema nuclear de Irán, dijo. Señaló que, en cierto sentido, Irán dio garantías para el futuro de Arabia Saudita. Está también la reunión del Presidente sirio, Assad, en Moscú (15 de marzo). Él mismo visitó los Emiratos Árabes Unidos para participar en la reunión de la Liga Árabe. Las cosas están evolucionando muy rápido. Según Crooke, lo que resulta claro es los iraníes y los sauditas van a cooperar para poner fin a la guerra de Yemen. “Hay un tipo de nuevo pensamiento en el Medio Oriente y en todo el mundo. Está dirigido contra la vieja “narrativa de hegemonía,” según la cual “estás con nosotros o contra nosotros.” Crooke se refirió también a una declaración del ministro indio de Relaciones Exteriores quien dijo hace poco: “Hasta cuando Europa y Estados Unidos entenderán que sus problemas no son los problemas del mundo y que nosotros no estamos de uno u otro lado, sino que estamos de nuestro propio lado, Seguimos nuestros principios.” ¿Por qué Estados Unidos no quiere una tregua y sigue obstaculizando las negociaciones de paz? En la entrevista le preguntaron a Crooke sobre la reunión Xi con Putin en Moscú, en la que Xi ante Putin propuso una tregua en Ucrania. Crooke respondió que el consejero de Seguridad nacional, el almirante Kirby respondió: “Nos preocuparía que el resultado de dicha reunión fuese el pedido de una tregua en Ucrania. Una tregua suena bien ahora.
Pero en realidad ella confirma únicamente el triunfo de Rusia en el terreno y no menciona la ocupación rusa.” A Kirby se le preguntó después que significaba que Estados Unidos estuviera por principio contra la tregua, o porqué fue propuesta por China, a lo que Kirby respondió: “Lo dije muy claro, es todo sobre la tregua que en realidad sólo ratifica las ganancias rusas.”

