En Singapur, un gerente de una firma que fabrica drones, se hizo famoso por haber iniciado una causa judicial por “daños y perjuicios” contra una mujer que lo veía solo como un amigo.
Los 3 millones de dólares que pide se destinarían a rehabilitación y terapia que, según el demandante, requiere para sanar dichos traumas.
La demanda fue considerada un intento para obligar a la mujer al compromiso.
Empero, el hombre presentó un segundo caso en el que acusaba a la mujer de incumplir un acuerdo para mejorar las condiciones de su relación.
Como era de esperar, fue descartado debido a su falta de fundamentos respecto de la acusación.
La relación entre ambos
Inició en 2016, pero luego de cuatro años, las cosas empezaron a complicarse ya que tenían una idea muy distinta de cómo llevar el vínculo.
Ella acusó que el hombre, tras ser rechazado, comenzó a amenazarla con tomar acciones legales en su contra.
La demanda tomó alcances mediáticos en Singapur, dado las luchas que validan los derechos de las mujeres en dicho país.
Ante las sendas acusaciones en su contra, la mujer sabe que tomó la mejor decisión al rechazar el interés amoroso del iracundo demandante.

