En el recinto legislativo de San Lázaro, la Comisión de Marina, la Secretaría de Marina y el Centro de Estudios de Derecho e Investigaciones Parlamentarias (CEDIP) presentaron el protocolo de investigación: La alerta de tsunamis: un estudio de derecho comparado sobre la normatividad de los centros de alerta.
El presidente de la Comisión de Marina, diputado Jaime Martínez López (Morena), sostuvo que la Cámara de Diputados está volteando a ver el mar y vale la pena reconocer ese esfuerzo académico que es de suma importancia porque “nos acerca a la cultura de la protección civil, ya que la mayoría de los tsunamis se originan por sismos que ocurren en el contorno costero del Océano Pacífico, debido a la actividad sísmica y volcánica que existe a lo largo del cinturón del fuego”.
Por ende, dijo, nuestras costas son propensas a la recepción de tsunamis lejanos como ha quedado de manifiesto en los últimos años por los generados en Suramérica y Asia; muestra de ello, es el sismo de 1985 que causó miles de decesos, daños por miles de millones de dólares en el centro del país y estragos en las costas, tanto por el sismo como por el tsunami, de Lázaro Cárdenas, Michoacán, Acapulco, Guerrero y Manzanillo, Colima.
Martínez López precisó que no fue sino hasta 2011 que se estableció la importancia de contar con un Sistema Nacional de Alerta que permita reducir los riesgos en las costas nacionales, creando el Centro de Alertas de Tsunamis a cargo de la Secretaría de Marina Armada de México, en coordinación con otras dependencias.
Desde hace más de 10 años, precisó, se monitorean las fuentes de información sísmica y el nivel del mar, con el objetivo de difundir datos oportunos sobre la generación de tsunamis que afectan las costas de territorio nacional, así como reducir y prevenir la pérdida de vidas y bienes.
Puntualizó que el protocolo, permitirá fortalecer a los 17 estados costeros de México frente al riesgo de un tsunami, poco frecuente pero siempre presente; permitirá avanzar en la cultura de la prevención y mirar hacia las costas y mares nacionales.

Se ha creado una sociedad resiliente
De la Secretaría de Marina, el director general adjunto de Oceanografía, Hidrografía y Meteorología, Juan Ramón Sans Aguilar, consideró que la sinergia entre las instituciones que integran el Sistema Nacional de Alerta de Tsunamis ha hecho posible alcanzar, en poco más de 12 años, metas que si bien no eliminan la vulnerabilidad sí han logrado reducirla y creado una sociedad resiliente ante este tipo de eventos que por su periodicidad no están en la memoria colectiva si se compara con fenómenos meteorológicos.
Sin embargo, hizo notar que cuando se presentan estos eventos pueden tener un mayor impacto destructivo en la población y sociedades en su conjunto, razón para redoblar esfuerzos para construir un país que cuente con autoridades mejor preparadas, una población más educada sobre los riesgos, los cuales pueden ser vulnerables, y con la base técnica, científica y legislativa de este protocolo.
Ello -abundó-, aportará en beneficio y seguridad de todos los mexicanos e impactará positivamente en la traducción de vulnerabilidad de la población ante la presencia de este tipo de fenómenos destructivos.
Es el momento de alertar a la población
La directora del Centro de Estudios de Derecho e Investigaciones Parlamentarias (CEDIP), Hasuba Villa Bedolla, dijo que es vital generar sinergias como esta investigación, y consideró que sería bueno tener cursos para diputadas, diputados, asesores parlamentos y público en general.
Subrayó que el fenómeno Otis, nos puso a todas y todos frente a la tragedia, porque Acapulco está cerca y todos tenemos una historia ahí; es vital ver cómo los fenómenos naturales ya nos están haciendo cambiar nuestra vida. Hoy es el momento de alertar a la población. Podemos no enfrentar una ola de 30 metros, pero en cualquier momento nos puede llegar.
Martín García, director de Estudios de Constitucionalidad del CEDIP, destacó la importancia de visibilizar un fenómeno antropogénico, como son los tsunamis, pues “no estamos exentos que nos sucedan y lo acabamos de ver en Acapulco: cómo un fenómeno natural como Otis puede causar tantos estragos en la población”.

