Los especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) del Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional (CMN) Siglo XXI realizaron su primer trasplante de células madre a un paciente pediátrico con diagnóstico de tumor primario del sistema nervioso central del cerebro, lo cual le permitió superar su padecimiento y estar libre de cáncer.
Después de 15 meses de haber sido diagnosticado, Beto de cinco años, en su último día de consulta tocó la campana de la vida que se encuentra en el área de la Consulta Externa de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) “Dr. Silvestre Frenk Freund”, símbolo que representa la victoria sobre la enfermedad.
La doctora Mariana Ortiz Azpilcueta, encargada de la Clínica de Tumores Cerebrales y de Hueso en el Hospital de Pediatría, señaló que gracias a que se realizó una cirugía de resección del tumor, seguido de quimioterapia y la consolidación del trasplante de células hematopoyéticas, también conocidas como células madres sanguíneas, se consiguió restaurar la función de la médula ósea.
Remarcó que el trabajo multidisciplinario por parte de los especialistas de la UMAE del IMSS y el tratamiento permitieron aumentar la posibilidad que el menor siga con vida.
Candidato a un trasplante de células madre
Ortiz Azpilcueta explicó que este trasplante fue necesario porque derivado de las altas dosis de quimioterapias recibidas, ya que las células de la sangre del paciente se destruyeron y son importantes para sobrevivir, por ello hubo la necesidad de implantar los componentes buenos que se guardaron al principio.
La especialista del Seguro Social recordó que en septiembre del 2021 el paciente fue enviado del Hospital General de Zona (HGZ) 2-A “Troncoso” con diagnóstico de tumor cerebral al Servicio de Neurocirugía de la UMAE.
Explicó que con el procedimiento realizado a Beto en julio de 2022, ya no existe ningún rastro del cáncer que padeció y actualmente sólo estará en vigilancia, como parte del protocolo que se sigue con los pacientes que han presentado esta enfermedad.
La doctora Mariana Ortiz expresó que ver a un pequeño con cáncer tocar “la campana de la vida” es lo que todo oncólogo espera, porque significa que se culminó con el tratamiento.
