Movimiento Ciudadano va por reforma al Artículo 123: Exigen espacios higiénicos para la ingesta de alimentos
Comer en pasillos, escaleras o incluso en los baños de las dependencias públicas, dejará de ser una realidad para los servidores públicos. Con el objetivo de saldar una deuda histórica con la dignidad de la burocracia mexicana, el diputado Miguel Ángel Sánchez Rivera, integrante del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano, presentó una iniciativa para adicionar el artículo 31 Bis a la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado.
El proyecto busca establecer de forma obligatoria que todo empleado tiene derecho a contar con instalaciones e infraestructura adecuadas para consumir sus alimentos durante su jornada laboral.
La propuesta, turnada a la Comisión de Trabajo y Previsión Social para su análisis, detalla que los centros de trabajo del sector público deberán disponer de un área específica que sea limpia, segura y digna, adaptada a la naturaleza de cada oficina.
La reforma aclara que el uso de estos espacios por parte del personal será completamente voluntario y no interferirá con la organización ni con la continuidad de los servicios que prestan a la ciudadanía.
El olvido legal de una necesidad básica
En su exposición de motivos, el legislador Sánchez Rivera argumentó que el concepto universal de “trabajo digno” no se limita al salario, sino que exige condiciones que salvaguarden la salud, la seguridad y el desarrollo integral del empleado.
Actualmente, la ley reglamentaria del Apartado B) del Artículo 123 Constitucional padece una grave omisión: No contempla de manera expresa el derecho a la alimentación en el entorno de trabajo ni obliga al Estado como empleador a proveer áreas destinadas a este fin.
Esta laguna legal obliga a miles de burócratas a improvisar superficies para colocar su comida o buscar lugares donde sentarse. La iniciativa denuncia que, al carecer de zonas higiénicas dentro de las dependencias federales y locales, los trabajadores se ven degradados a comer en condiciones insalubres.
Incorporar este cambio a la legislación, reconoce la ingesta de alimentos como una necesidad biológica y humana básica que ningún jefe u organismo puede condicionar o ignorar.
Menos estrés, mayor rendimiento gubernamental
El documento técnico resalta que la existencia de comedores dignos no solo humaniza las relaciones laborales, sino que optimiza directamente la eficiencia gubernamental.
Garantizar estas condiciones mínimas de higiene reduce los riesgos de salud física y mental, combate el estrés, eleva la concentración, mejora el rendimiento de los funcionarios y fortalece el sentido de pertenencia institucional.
Con esta reforma, el Poder Legislativo busca transitar hacia una cultura de respeto estricto a los derechos de los trabajadores, fijando un estándar mínimo de bienestar que deberá ser observado por todas las dependencias y entidades públicas del país, sin importar su tamaño o actividad presupuestal.
