Busca avanzar hacia un modelo laboral más incluyente y sensible a la diversidad de las familias
La diputada Amparo Lilia Olivares Castañeda (PAN) plantea reformar la Ley Federal del Trabajo, con el objetivo de establecer que las personas empleadoras deberán otorgar permisos laborales a padres o tutores de niños con Trastornos del Espectro Autista (TEA).
La iniciativa que adiciona la fracción XXVIII Bis al artículo 132, turnada a la Comisión de Trabajo y Previsión Social, precisa que:
Son obligaciones de las personas empleadoras otorgar permisos laborales a madres, padres o personas tutoras que tengan a su cargo hijas o hijos diagnosticados con TEA.
Ello, para que puedan acudir a citas médicas, terapias, evaluaciones o actividades relacionadas con su atención especializada, sin que dichos permisos constituyan causa de sanción o despido, ni afecten los derechos laborales de la persona trabajadora, en los términos que establezca la normatividad aplicable.
El TEA es una condición del neurodesarrollo
Que afecta la comunicación, la interacción social y la conducta, que requiere atención médica especializada y terapias permanentes. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada cien niñas y niños en el mundo, presenta esta condición.
En México diversas instituciones públicas y privadas de salud han señalado que la atención integral de niños con esta condición exige la participación activa y constante de padres o personas tutoras, quienes deben acudir periódicamente a consultas médicas, terapias de lenguaje, ocupacionales, psicológicas y evaluaciones especializadas.
En países como Chile, han avanzado en el reconocimiento de permisos para padres de niños con TEA, incorporando, en su legislación, disposiciones que permiten ausencias justificadas para atender situaciones relacionadas con la integridad y el cuidado especializado de sus hijos, sin que ello afecte su relación laboral.
Sin embargo, en nuestro país la legislación laboral vigente no contempla permisos específicos para estos casos, lo que obliga a solicitar autorizaciones informales, utilizar días de vacaciones o descuentos salariales.
Esta situación genera desigualdad para las familias de niños con este trastorno, quienes con frecuencia deben elegir entre cumplir con sus responsabilidades laborales o garantizar el derecho a la salud y al desarrollo integral de sus hijas e hijos.
Puntualiza Olivares Castañeda que el trabajo digno constituye un pilar del Estado social y democrático de derecho, por lo que las leyes laborales deben garantizar la justicia social y el equilibrio entre los factores de la producción, en concordancia con lo establecido en el artículo 123 de la Constitución Política.

