El diputado Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla (PRI) propuso reformar la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, en materia de identificación segura para personas motociclistas, para que el casco incluya una calcomanía, con el número de placa del vehículo.
La iniciativa, turnada a la Comisión de Movilidad, busca adicionar una fracción IX Bis al artículo 49 para establecer que el casco de la persona conductora de motocicleta porte, en la parte posterior o lateral visible, una calcomanía o distintivo emitido por la autoridad competente, que contenga el número de placa del vehículo correspondiente, conforme a las especificaciones técnicas y de seguridad que determine el reglamento respectivo.
Precisa que dicha identificación tendrá fines exclusivamente de control vehicular y seguridad pública, sin que implique la difusión de datos personales del propietario o conductora.
En su exposición de motivos
El legislador especifica que la propuesta de colocar el número de placa en el casco “no criminaliza al motociclista”, sino que promueve una cultura de corresponsabilidad y transparencia en la movilidad, al facilitar la identificación en caso de emergencia o accidente, sin vulnerar la privacidad ni los derechos de los conductores.
Subraya que la información contenida en la calcomanía, será emitida por la autoridad competente, con fines exclusivamente de seguridad pública y tránsito, evitando la falsificación y el mal uso de los datos personales.
En los últimos años, uso de motocicletas ha crecido de manera exponencial en México
Tanto como medio de transporte cotidiano como herramienta laboral. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el parque vehicular de motocicletas aumentó más de 300 por ciento en la última década, lo que ha derivado en un incremento proporcional de accidentes viales y delitos cometidos con este tipo de vehículos.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana refiere que, durante 2024, se registraron más de 45 mil siniestros relacionados con motocicletas, y en más de la mitad de los casos, no fue posible identificar con precisión al conductor o vehículo involucrado, debido a la falta de mecanismos visibles de identificación.
