Se filtra una llamada entre Dani Alves y su esposa Joana Sans desde la cárcel, luego de que ella solicitara la disolución matrimonial.
El futbolista brasileño se encuentra detenido desde mediados de enero, tras recibir una denuncia por agresión sexual a una joven en un boliche en Barcelona, España.
La denuncia contra el jugador fue radicada por la víctima el 2 de enero y la misma lo acusa por tocamientos no consentidos, en diciembre de 2022.
Según la periodista Leticia Requejo, en principio la modelo solicitó un encuentro con Alves en privado, sin la presencia de un funcionario de la prisión. Empero, el jugador habría rechazado este acercamiento y éste sería uno de los motivos que llevó a Joana a querer separarse.
En el Programa de Ana Rosa
Magazine matutino de la televisión española, Requejo reveló los detalles de una llamada telefónica entre el jugador y su pareja, que habría tenido lugar desde prisión, tras la petición del divorcio.
Alves, que se encuentra en la comisaría de los Mossos d’Esquadra de Les Corts a la espera de la decisión de los jueces, habría dicho a su esposa que sabe la decisión que ha tomado de divorciarse, pero que no la quiere perder y que la quiere mucho.
Requejo dijo que los abogados le recomendaron a Joana que no hable públicamente y aseguró que:
Joana sí quiere escucharle y está dispuesta a esperar, no va a ser en la cárcel, será el día de mañana cuando Dani Alves abandone la prisión.
Lo visitó en prisión
El pasado domingo, Joana Sanz visitó al jugador en la cárcel en Barcelona, donde se encuentra detenido por presunta agresión sexual a una joven de 23 años.
A su salida del centro, la modelo acalló los rumores de separación y confirmó que no lo dejará solo en este difícil momento.
Cuando se le preguntó por la supuesta cancelación de una visita, ella desmintió la información y también negó que haya presentado una demanda de divorcio.
