Ivette Sosa
Tras los lamentables y mortales ataques perpetrados por jóvenes en Estados Unidos, país donde muchas veces resulta más fácil adquirir un arma (aún de alto poder), que cigarrillos; en México se han registrado diversos hechos que deberían poner un foco rojo entre las autoridades de Educación, Salud, Seguridad Pública y Procuración de Justicia (de todos los niveles de Gobierno), así como a maestros y a los propios padres de familia.
Una gran lección al mundo debe dejar la matanza en la escuela primaria Robb de Uvalde, Texas (19 niños y 2 profesoras), la más mortífera en una escuela norteamericana desde la masacre de 2012, en la escuela primaria Sandy Hook de Newtown, Connecticut.
México ya ha vivido episodios lamentables. Recordemos el caso de enero de 2017, en Monterrey, en el Colegio Americano del Noreste, donde un adolescente de 15 años avisó a sus compañeros de que llevaría un arma a clase. El arma que usó pertenecía al padre; hizo 7 disparos desde el centro del aula; luego se llevó la pistola calibre .22 a la cabeza para quitarse la vida, pero la bala impactó el techo. Tras recargar el arma, se metió el cañón en la boca y jaló el gatillo…
Hace unos días, en la Ciudad de México, un alumno amenazó con matar a balazos a compañeros de una secundaria ubicada en la popular Colonia Jardín Balbuena.
El pasado 26 de mayo, a través de redes sociales, se realizó una denuncia contra un estudiante de la escuela secundaria Diurna 88, Dr. Nabor Carrillo Flores, alcaldía Venustiano Carranza, por amenazar con matar a balazos a sus compañeros.
Si no quieren morir no vengan, dispararé a todos lados, se leía en la conversación que comenzaron a difundir los estudiantes y luego los padres de familia para advertir a las autoridades.
Sí lo haré, ya estoy harto de ustedes, después me mataré, escribió.
En mensajes posteriores, el menor que cursa el segundo grado de secundaria, indicó que se trataba de una broma.
Trascendió que el chico, de nombre Emiliano, ya había amenazado con anterioridad a los alumnos de la escuela con un arma blanca; empero, la directora del plantel hizo caso omiso a las denuncias. Tras viralizarse en las redes el caso, Afrodita López Garcés fue destituida como directora de dicho plantel.
Vayamos a otro caso
En Veracruz, a través de un mensaje enviado a un grupo de WhatsApp estudiantil, también un alumno de secundaria exigió a sus compañeros no acudir a clases.
La amenaza fue acompañada de una foto que mostraba unos cartuchos de bala útiles y la leyenda: Pero mañana no vayan a la escuela.
Ello provocó que padres de familia de la secundaria y bachillerato Miguel Alemán González, en Coatzacoalcos, acudieran por sus hijos al plantel.
Posteriormente, la escuela emitió un comunicado señalando que los medios tergiversaron la información.
En entrevista con diarionoticiasweb.org, el sicólogo Daniel Luis Vallejo lamenta que el mundo ha naturalizado la violencia en todas las instituciones, desde el hogar (la familia desintegrada, disfuncional), hasta las escuelas, pasando por la política y templos de credo (abuso sexual, pedofilia, pederastía).
Estas nuevas generaciones participan hoy en simulacros contra ataques, así como se hace ante terremotos e incendios. En Estados Unidos, las matanzas escolares masivas son una presencia sombría que no parará, mientras sigan estando las armas de fuego en venta, como si fueran dulces, señala.
Polarización del país y violencia
-¿Debe preocuparnos el aumento de la violencia escolar en México, en Estados Unidos, en el mundo?
En el mundo, los estudiantes están estresados y hay más agresión e ira, tras dos largos años de encierro. A ello agrega en México, las muertes de sus familiares, en muchos ocasiones de sus propios padres; la falta de empleo, las carencias en casa, la polarización del país y la violencia.
Donde la fallida política de abrazos, lo único que ha generado es amnistía para los delincuentes y dolor para los ciudadanos honorables y trabajadores, que han muerto porque llegaron los sicarios a balear un lugar o porque regresaban en la combi, y los mató un par de jóvenes delincuentes, que su trabajo es delinquir.
Agrega que las escuelas carecen de recursos para ayudar. O, de plano, no les interesa. Situación que, sin duda, se agudizará ante los cambios a la Ley General de Salud, que cierra los hospitales psiquiátricos, pero no hay un plan que indique qué pasará con quienes hoy están internados.
Es fatuo decir que la salud mental requiere atención desde la familia. Requiere hospitales exprofeso y expertos en diversas materias.
-¿Quiénes son responsables de los letales ataques perpetrados por jóvenes? O, como en México, ¿de amenazar con atacar?
Hechos como los acontecidos en la primaria en Uvalde, en Texas, donde la prensa se enfoca en el perpetrador (con su foto y nombre), hace que la moraleja del hecho se quede sólo en el morbo. No van a las causas y el entorno, que hemos mencionado ya.
Ello se convierte en un gran y peligroso caldo de cultivo en países como México, donde personajes como Joaquín Chapo Guzmán, Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho; los Hermanos Arellano Félix , Amado Carrillo Fuentes o Rafael Caro Quintero, entre muchos otros barones de las drogas, se han convertido en antihéroes, emblemáticos de la cultura popular. La cual enaltece la transgresión de la ley, la violencia brutal, las drogas, los descuartizamientos de cuerpos, las buchonas, el lujo, en suma, la vida loca.
