Arturo Rios
María de Lourdes Pérez López, nació en la CDMX el 30 de diciembre de 1939; falleció en Ámsterdam el 6 de noviembre de 1997, cantante de rancheras, boleros y música tradicional. Fue conocida como La embajadora de la Canción Mexicana y La Voz de México.
Su padre Alberto Pérez Beltrán y su madre, Emilia López Santoyo. Vivió cinco años en Zetal, Veracruz, la familia regresó a Tepito, en la Ciudad de México; siguió un curso de negocios y trabajó un tiempo como secretaria en una curtiduría.
María de Lourdes demostró su talento en pastorelas en la escuela y canciones tradicionales en reuniones familiares; en un concurso de talentos en la emisora de radio XEW obtuvo un contrato en la XEQ.
A los 17 años, en 1957, le ofrecieron pequeños papeles como cantante en películas.
Su primer álbum, Así es mi tierra, salió en 1961
En la Olimpiada de 1968, se contribuyó a la campaña de buena voluntad internacional de México y Miguel Alemán Valdés, presidente del Patronato Nacional de Turismo, la nombró Embajadora de la Canción Mexicana.
En 1963, la invitó el presidente Sukarno, actuó en Yakarta. Siguió una gira internacional y triunfó en Japón con un álbum en 1965. En 1971 cantó para el emperador Hirohito. En México fue toda una estrella.
En 1974 logró su mayor éxito con la canción Cruz de Olvido, de Juan Záizar. Fue invitada muchas veces por mandatarios europeos, encantados por su voz.
La escuchó la Reina Beatriz, en 1991, al cantar Las Mañanitas, en el 80 cumpleaños de su padre, el Príncipe Bernhard. Actuó en Ámsterdam, grabada en vivo y transmitido por la televisión nacional. Ello le dio popularidad en los Países Bajos y contratos para álbumes y giras.
En noviembre de 1997, después de otra gira en Ámsterdam se derrumbó y murió de un infarto. En la plaza Garibaldi, le dieron la despedida y cantaron Cruz de Olvido.
