enero 22, 2026

Relación bilateral México-EU: ¿Ruptura o continuidad?

Relación bilateral México-EU: ¿Ruptura o continuidad?

Escenarios  para 2026-2028, acciones previsibles de ambos gobiernos, de sus aliados y sus opositores.

Bernardo Méndez Lugo*

Estamos en un período crítico para construir un nuevo entendimiento con EU y en este complejo escenario, el gobierno de México cuenta con un buen equipo de diplomáticos de carrera que pueden asesorar y guiar profesionalmente a políticos en labores diplomáticas y a legisladores, para activar una efectiva diplomacia parlamentaria con la Unión Americana y otros países claves.

Recordemos que alrededor de la mitad de los diplomáticos de carrera trabajan o han trabajado en la amplia red consular de México, integrada actualmente por 53 sedes consulares.

Los diplomáticos de carrera deberían ser escuchados por la Presidenta de la República para evitar ocurrencias y desatinos en nuestra relación bilateral más importante, como ocurrió en algunos casos el sexenio pasado.

Una diplomacia negociadora e inteligente nos da capacidad para crear puentes con la administración de Donald Trump, a pesar de diferencias y diferendos.  

Son más de 100 días de gestión del presidente Trump y son muchos los claroscuros de sus acciones. Amenazas que no se cumplen pero crean incertidumbre y hasta caos a nivel mundial y bilateral.

Ojalá los y las diplomáticas de carrera influyan en propiciar un clima de moderación en México y logren que la presidenta Claudia Sheinbaum, contenga a sus partidarios más radicales y anti-estadounidenses. 

Aunque cada vez se observa una inercia política del pasado reciente y, de alguna manera, cierta acotación que afecta la moderación presidencial. 

La estrategia de confrontación con Trump

Sería contraproducente y no es pertinente desafiar constantemente a quienes se consideran opositores o enemigos, incluyendo con frecuencia al gobierno estadounidense. 

El perfil de Trump es de una persona muy emocional, su comportamiento es errático e imprevisible, con poca mesura y muchas tablas de políticas radicales y obsesiones absurdas de la relación bilateral con México: Aplastar al contendiente débil.

Así que las actitudes desafortunadas de algunas autoridades mexicanas que pretenden retar a Trump en sus múltiples argumentaciones, y de poner como equivalente nuestra relación con otras potencias a nuestra relación con EU ,cuando tenemos una profunda dependencia estructural con el país del Tío Sam, ratificada en el T-MEC por el expresidente de México de la reciente Administración federal.

También formamos parte del perímetro de seguridad de la Unión Americana, a pesar de diferencias y disputas, tenemos una vinculación comercial y de inversiones muy profunda. 

Urge sopesar con frialdad el trato que debemos desarrollar e impulsar frente a EU, que serán cuatro años más, un periodo muy complejo y complicado, donde la capacidad política de la presidenta mexicana será puesta a prueba internamente, con las presiones de los poderosos grupos afines al expresidente López Obrador, para influir en su mandato.

indicepolitico.com

Se van a generar cambios significativos en la relación entre México y EU

La administración Trump seguirá siendo muy agresiva y no tendrá paciencia para tolerar actitudes anti estadounidenses, sean éstas en México o cualquier latitud.

Es necesario buscar mayores contrapesos y respeto a la oposición en México. El gobierno de Trump está atento a futuros procesos electorales mexicanos de cara a la elección presidencial del 2030, observarán con atención políticas de combate al narcotráfico, contención migratoria e inseguridad que afecten empresas norteamericanas y mexicanas y al propio T-MEC. 

Las restricciones a las autoridades electorales y judiciales en México también preocupan en sectores importantes del gobierno estadounidense, en particular en su Congreso y en núcleos importantes de los Partidos Demócrata y Republicano.

Es evidente que entidades diversas de EU buscan fortalecer e impulsar a organizaciones de la sociedad civil y organismos autónomos en México, para fortalecer su agenda.

Algunas acciones estadounidenses están dirigidas a fortalecer ciertos sectores de la oposición en México y debilitar acciones del gobierno mexicano que ellos consideran contrarios a sus intereses o de tendencia autoritaria y de concentración de poder.

En el tema migratorio

Todavía es muy probable se seguirán intentando deportaciones masivas, muy anunciadas y no sean regularizados más de 5 millones de mexicanos (incluyendo jóvenes DACA) y poco más de 2 millones de centroamericanos (incluyendo inmigrantes con TPS) de un total de 11 millones de personas en situación migratoria irregular.

En este contexto vigente en 2025-2028, no habrá concesiones en nueva migración irregular y el muro real o cibernético seguirá operando y las deportaciones no van a parar. 

La política migratoria de contención es una palanca de negociación para México frente a Estados Unidos, pero debe utilizarse con cautela y prudencia ya que se hace cada vez más claro el papel de policía que tiene México como país subordinado a los dictados del gobierno norteamericano, y así se ha hecho por mucho tiempo. Más claramente a partir de las amenazas del presidente Trump, que inició su segundo mandato el 20 de enero de 2025.

El tema de seguridad nacional

Y la visión estadounidense de contemplar a México como parte de su perímetro de seguridad nacional, seguirá vigente y estarán más atentos a que México controle a los carteles de la droga y a la delincuencia organizada.

La actual administración federal mexicana ya se distanció en la práctica de las omisiones y presuntas irregularidades de la pasada presidencia en la lucha contra crimen organizado.

Hay evidencias muy relevantes que han proporcionado a la Unión Americana informantes mexicanos detenidos en EU, que buscando menores condenas, han compartido información muy comprometedora para personas de la clase política y empresarial que han recibido prebendas de los capos mexicanos del narcotráfico. 

Un tema complicado y complejo es el lavado de dinero que involucra a bancos estadounidenses, pero, hipotéticamente a algunos gobernantes, empresarios y militares de varios países de la región y seguramente a paraísos fiscales insulares.

Hay presuntamente  pruebas que involucran a militares de alto rango en México y varios países de la región. No sería extraño que en el momento preciso, el gobierno estadounidense detone información que puede implicar detenciones, deterioro profundo de reputaciones políticas y un impacto mortal para la clase política mexicana.

Seguro las autoridades estadounidenses y sus legisladores observan cuidadosamente lo que acontece en México y no simpatizan con acercamientos, coqueteos y omisiones de políticos y militares mexicanos con los capos del narcotráfico o con potencias extracontinentales, cuando se agudizan las contradicciones estadounidenses frente Rusia a partir de la invasión a Ucrania, a pesar de probados antecedentes prorusos del presidente Trump. 

Trump está dando un giro importante a la política exterior de EU frente a Ucrania y Rusia. También preocupa a EU, la creciente presencia de China en la región latinoamericana y, por supuesto, en México. 

El gobierno mexicano deberá esperar el tiempo necesario para ver cómo se resuelve el conflicto chino-estadounidense antes de hacer compromisos con Pekín.

No creo en la posible participación activa de México con intereses de China, sin antes se definan los nuevos términos de relación comercial e industrial de China con nuestro vecino del norte. Tampoco la administración Trump ve positivo que el dinero de la droga se utilice en campañas políticas o se inyecte en inversiones privadas o públicas. 

Foto: WorldSpectrum 

Muy importante, limitar el trasiego ilegal de armas desde EU a México

Pero tenemos una delicada asignatura pendiente con el control del narcotráfico, que ya domina una buena parte de nuestro territorio. Es de hecho un poder paralelo en muchas regiones de nuestro país. 

¿Tenemos espacio geopolítico para poner un dique o limitar el poder estadounidense sobre México? 

Antes deberíamos tener una diplomacia más activa y preparada para negociar, por ejemplo con Rusia, sin provocar problemas con EU. Lo mismo con China, podemos arriesgar, pero es muy probable las pérdidas sean mayores que las ganancias o dividendos. 

Otros países aliados de México pueden ser: India, Japón, Corea y Brasil y, por supuesto, Canadá.

No tenemos estrategias diplomáticas y geopolíticas bien estructuradas y definidas, incluso, en ocasiones, se han presentado fallas graves como la histórica  y absurda competencia con Brasil y grandes descalabros con varios países sudamericanos y España, por parte del expresidente López Obrador. Esperamos que Claudia Sheinbaum sea más cauta y analítica. 

Nuestra vecindad geográfica nos mantiene atados a EU, sin mucho espacio para negociar. No tenemos liderazgo, ni siquiera en la región latinoamericana o en nuestra espacio estratégico inmediato, que es Centroamérica 

La nueva relación con EU puede cambiar el futuro de las fuerzas políticas en México, tanto de los que fueron desplazados como los que ahora gobiernan; y los nuevos actores que en el futuro cercano, de hecho en este momento, intentan crear alianzas o nuevos partidos para competir con el grupo gobernante.

Nuestros vecinos, por interés propio, tratarán de impulsar caras nuevas favorables a sus intereses.

El inicio de la nueva era Trump ha tenido una fuerte repercusión en la política interna del coloso del norte y en el mundo y, por supuesto, en México no ha sido la excepción.

Y el retorno de Trump es muy riesgoso con escenarios inéditos y una afrenta al establishment republicano, podría tener consecuencias inesperadas. 

Nos guste o no, estamos ya en una nueva era bilateral (no digo mejor ni peor) todo depende de nuestra ubicación ideológica y política.

México es mucho más que un partido político y su liderazgo

En la primera presidencia de Trump pudimos sobrevivir cediendo a sus chantajes y presiones, pero quizá, no fue necesariamente justo para nuestros intereses nacionales y soberanía.

Fue una decisión pragmática que algunos justifican por razones del corto plazo, pero quienes conocen de negociación internacional, piensan que no se negoció con firmeza de parte de México ante las amenazas de Trump. 

Es momento de recapacitar y enmendar errores, pero evitando la confrontación directa. Nos pueden aplastar. Estoy convencido que tenemos capacidad diplomática para salir adelante y esta vez, sí negociar con firmeza. 

Lo que es claro es que los próximos 4 años del gobierno federal actual, serán de fuerte presión y se intentará acotar cualquier exceso, por parte de la administración Trump . 

La estrategia diplomática de EU opera ya con el lenguaje estridente y amenazante de Trump, pero seguro estarán muy pendientes de acotar y limitar con guante blanco las posibles tendencias autoritarias o de mayor concentración de poder en el gobierno mexicano.

Seguro están ya activos alentando a la oposición favorable a los intereses estadounidenses que representan Trump y el grupo gobernante en EU.

Este escenario bilateral tendrá su impacto e influencia en la sucesión presidencial mexicana de 2030, e intentarán limitar la presencia y peso del actual grupo gobernante y sus aliados, aun antes de terminar su mandato.

El perfil imperial de EU no se debilita, más bien se fortalece en su relación con México

El aislacionismo de Trump no afectará su perfil dominante hacia México e intentara retomar su vocación de liderazgo mundial, que tendrá que compartir con China y otras potencias emergentes. 

No hay certeza que el gobierno estadounidense tendrá capacidad de doblegar al gobierno mexicano y sus aliados, pero es un hecho que lo intentará en los próximos años.

No necesariamente a través de un candidato o candidata de oposición en 2030. Se ve ahora más viable propiciar a un candidato o candidata de Morena más moderado y más afín a negociar con la Unión Americana.

Para EU sería ideal una candidatura mexicana con estrechos vínculos al mundo empresarial y de cierto pragmatismo que disminuya la retórica nacionalista.

Si Morena se divide durante el proceso electoral de 2030, lo cual es muy probable al ser ya muy visibles tres precandidaturas a la presidencia en 2030 (Marcelo Ebrard, Andy López Beltrán y Tatiana Clouthier), pero la posible fragmentación del grupo gobernante, podría generar mas precandidaturas. No debemos descartar una mujer del gabinete de Sheinbaum o una gobernadora. 

Tampoco se debe descartar la emergencia de nuevos actores políticos como Juan Ramón de la Fuente y Luis Donaldo Colosio, sin menospreciar a un radical como Gerardo Fernández Noroña, aunque si las tribus extremistas de Morena se imponen, lo veo poco probable.

banda presidencial

Este panorama puede tener varias implicaciones

El surgimiento de una candidatura independiente emergente que aglutine a poderes fácticos y a mujeres como sería el caso de Tatiana Clouthier, que en este momento, muchos analistas descartan. 

Hay otras mujeres en la oposición partidista o apartidista con interés en ser candidatas presidenciales, pero no se observan consensos y unidad.

Y por el lado de la alianza opositora, un candidato o candidata creíble y carismática (por ahora no se vislumbra esa posibilidad), que aglutine diversos segmentos de descontentos sociales en todo el país. Su potencial triunfo podría darse si Morena y sus aliados, llegan muy divididos a la elección presidencial de 2030.

Están muy atentos los servicios de inteligencia de EU a la posible división de Morena y sus aliados y buscarán impulsar al candidato o candidata más ad hoc a sus intereses, que podría ser abanderado de un partido como Movimiento Ciudadano, una agrupación política que tiene experiencia en abanderar a descontentos de decisiones políticas que no favorecen sus aspiraciones y expectativas políticas.

Como en tiempos recientes, también es previsible que otras potencias y sus poderosas redes de inteligencia y mediáticas participen en la lucha electoral de manera subrepticia y clandestina, para impulsar a sus aliados políticos y tratarán de destruir la imagen y reputación de políticos que consideran contrarios a sus intereses. 

Recordemos lo han hecho en EU, Latinoamérica y Europa y no hay razón para que no lo hagan en México.

Este ensayo es la actualización de algunas de mis ideas plasmadas en mi libro publicado en 2023 en @amazon: Futuro de la relación México-EE.UU: ¿Continuidad o ruptura en 2024?: Escenarios previsibles en migración, seguridad fronteriza, Derechos Humanos e indígenas, pandemia COVID-19 y salud binacional. Cuesta 130 pesos: a.co/d/bLRLpGV. Se puede leer digital en @Kindle de Amazon. Mis opiniones son personales y no involucran a las organizaciones en las cuales participo. 

*Especialista en vinculación con Norteamérica, economía, academia, seguridad y migración. Ministro jubilado del Servicio Exterior Mexicano y Director de América sin Muros y fue secretario de la mesa directiva de la Asociación del Servicio Exterior Mexicano (ASEM) de septiembre 2021 a abril  de 2023.  Internacionalista por la UNAM, Maestro en Estudios del Desarrollo por la Universidad de Sussex en Reino Unido. Posgrado en Planificación Económica en Polonia y estancia de investigación en la Universidad de Lund, Suecia.

Fotos: indicepolitico.com/Pixabay

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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