La cifra de víctimas mortales en las apocalípticas inundaciones en el oeste de Europa superaba las 150 personas, mientras los rescatistas trabajan para limpiar la devastación y evitar más daños.
Reportes policiacos refieren que más de 90 personas perdieron la vida en la zona de Ahrweiler, al oeste de Alemania, una de las más afectadas, y teme que pueda haber más fallecidos.
Otras 43 personas fueron declaradas muertas en el estado de Renania del Norte-Westfalia, el más poblado del país.
El ejército alemán utilizó vehículos blindados para retirar los autos y camiones arrastrados por las crecidas en una carretera cercana, algunos de los cuales siguen parcialmente sumergidos.
Muchas zonas siguen sin electricidad ni servicio telefónico, por lo que continúa elevado el número de desaparecidos reportados.
En Bélgica
El centro nacional de crisis confirmó 24 decesos y agregó que es posible que esta cifra se incremente.
Las vías de tren y las carreteras seguían bloqueadas en muchas zonas del este, aunque el servicio nacional de trenes sostiene que volverá a operar con normalidad el lunes.
Amén de Alemania y Bélgica, algunas regiones del sur de Holanda también se han visto afectadas por fuertes inundaciones. En Suiza, las intensas lluvias provocaron el desbordamiento de varios ríos y lagos.
