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El título de esta nota recuerda un viejo dicho ruso, equivalente al latino “si quieres la paz, prepárate para la guerra”. Ambos son bastante apropiados para la decisión de la Federación Rusa de invertir no en la creación de armamento que, en general, está por lo menos una generación tecnológica delante de los que dispone Estados Unidos y sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Entre ellos se encuentran misiles hipersónicos, misiles crucero nucleares, drones submarinos de largo alcance, sistemas laser de combate y otros más, presentados al mundo por el mismo presidente Vladímir Putin en su histórico discurso del 1 de marzo de 2018 en la Asamblea Federal, en Moscú. En los últimos días, el Kremlin agregó algunos motivos a la lista de pesadillas de los belicistas occidentales obcecados en la preservación a cualquier costo del escenario de poder hegemónico unipolar establecido en torno de la maquinaria bélica estadounidense y del sistema financiero globalizado.
El 19 de julio, el Ministerio de la Defensa ruso divulgó imágenes del lanzamiento de prueba del misil crucero hipersónico 3M22 Tsirkon (circonio en ruso) en el mar Blanco, el cual habría alcanzado un blanco a 350 kilómetros de distancia. Según el ministerio, el misil sería capaz de alcanzar hasta siete veces la velocidad del sonido (mach 7) y tendría un alcance del orden de los 1.000 kilómetros, y podría disparase desde navíos de superficie y de submarinos contra blancos navales y terrestres.
Como era de esperarse, la OTAN respondió a la prueba con una cínica nota en la que afirma que “los nuevos misiles hipersónicos rusos son altamente desestabilizadores y representan riesgos significativos para la seguridad y la estabilidad en toda la zona euroatlántica” (ABC News, 20/07/2021).
Es sintomático que la prueba del Tsirkon haya ocurrido en el mar Blanco, parte del océano Ártico, región que Rusia se ha empeñado en desarrollar en términos económicos y de infraestructura militar, con la mirada puesta en la explotación de los recursos naturales y al establecimiento de líneas de navegación para provechar el deshielo ocasionado por los cambios climáticos.
En mayo pasado, el Ministerio de la Defensa anunció su intención de estacionar un escuadrón de aviones de ataque supersónicos Sujoi SU-34 en una base en el archipiélago de Francisco José, zona hasta ahora desprovista de la presencia permanente de medios militares modernos.
Al día siguiente de la prueba del Tsirkon, el Ministerio de la Defensa difundió un video del lanzamiento de un proyectil antiaéreo S-500 Prometey (Prometeo), capaz de alcanzar aeronaves, misiles crucero y hasta proyectiles balísticos intercontinentales y satélites espías de altitudes de hasta 200 kilómetros. Con todo rigor, hay que afirmar que se trata del arma más moderna de su categoría sería una simplificación, pues no hay nada remotamente parecido en el arsenal de la OTAN. Con un alcance de 600 kilómetros, el S-500 le da a las Fuerzas Armadas rusas una capacidad inigualable de protección de todo tipo de amenaza aérea o balística, pues les permite alcanzar aeronaves y misiles hostiles sobre su propio territorio mucho antes de entrar en el espacio aéreo ruso o, de ser necesario, “cegar” las capacidades de reconocimiento adversarias al destruir satélites de vigilancia en órbitas bajas.
La proverbial cereza del pastel fue la presentación del muevo caza ligero de quinta generación (5G) Sujoi SU-75 Checkmate (Jaque mate), en el salón internacional de aviación MACS-2021 (foto abajo). Según los especialistas, se trata de un avión monomotor de alta tecnología que deberá corregir una debilidad de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas (FAR), que combina una elevada capacidad de combate con costos de producción y de mantenimiento relativamente bajos y la posibilidad de producirlo en gran número. Aunque la aviación de combate rusa disponga de aviones de altísima capacidad, sus principales cazas son máquinas grandes de dos motores -como sucede con los SU-30, SU-35, MIG-35 y el nuevo caza 5G SU-57- de costo y mantenimiento elevados, lo que limita su número y representa la principal limitación de las FAR en una eventual confrontación con las fuerzas de la OTAN, que disponen de un número mucho mayor de aviones de combate de alto desempeño. El SU-75, que se ofrecerá a la exportación, cubrirá ese vacío.
Además de la furtividad (stelth) característica de los cazas 5G, el SU-75 será multifuncional, es decir, podrá ejecutar varios tipos de misiones, y, según la información, tendrá las siguientes características:
- costo unitario de 25-30 millones de dólares;
- velocidad máxima: Mach 1.8 (cerca de 2.100 km/h);
- alcance: 1.500 km;
- capacidad de carga de hasta 7,5 toneladas de armamento en compartimientos internos;
- capacidad de destruir hasta seis blancos simultáneamente.
- El modelo presentado en el salón fue un prototipo de ingeniería utilizado para pruebas en suelo.
- El avión real deberá volar en 2023 y las primeras entregas se realizarán en 2026.
Los rusos pierden la paciencia en Siria
Al mismo tiempo que presentaban las nuevas armas, Rusia parece estar perdiendo la paciencia con los recurrentes ataques aéreos de Israel contra blancos en Siria, con cualquier pretexto.
Las Fuerzas Armadas sirias, equipadas con misiles antiaéreos rusos Buk.M2E, derribaron los días 19, 22 y 25 de julio la casi totalidad de los proyectiles lanzados por aviones israelíes en tres ataques contra el país árabe. En el primero, siete de los ocho misiles fueron destruidos, en el segundo todos los cuatro y en el tercero, los dos misiles israelíes. Aunque no disponga de armas con la tecnología más reciente, el sistema antiaéreo sirio actúa en estrecha coordinación con el sistema de defensa ruso de Jmeimim, lo que eleva al máximo su eficiencia.
Una muestra de la irritación de Moscú con la insolencia israelí, a pesar de mantener buenas relaciones con Tel Aviv, fue que el anuncio del éxito de la defensa siria en el ataque más reciente fue hecho por el subcomandante del Centro de Reconciliación Ruso para Siria, el contraalmirante Vadim Kulit, quien destacó el derribo de los misiles israelíes con el armamento ruso de las fuerzas sirias (Tass, 25/07/2021).
Sabiéndose, como saben los israelíes, que los representantes de Moscú no suelen cometer deslices diplomáticos de esa naturaleza, sería preciso esperar los acontecimientos de los días y semanas siguientes para evaluar la naturaleza del “recado” trasmitido por el oficial ruso.

