El próximo primero de abril, en Nayarit, arrancará IMSS-Bienestar, sepultando así, al fallido Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), para dar paso a este nuevo sistema que se encargará de brindar servicios de salud y medicamentos a las personas que no cuentan con seguridad social.
El fin para 2024 es que los hospitales de salud, a cargo de los gobiernos de los estados, se conviertan en hospitales del IMSS-Bienestar.
Ello significa que el nuevo modelo de atención a la salud regresa a la Federación, lo cual conlleva la responsabilidad del servicio médico y de dotación de medicinas para cerca de 69 millones de personas.
Nayarit, emblema del nuevo esquema
Cabe recordar que durante la creación del Insabi, el gobierno de la Cuarta Transformación se jactó que la institución tomaría la atención médica y la entrega de medicamentos gratuitos en las zonas marginadas, para las personas de escasos recursos.
Se dijo que el Insabi tendría la facultad de recuperar de manera gradual las clínicas, centros de salud y hospitales abandonados. Además, se prometió que aumentaría el personal especializado y se aprovecharía la experiencia de quienes trabajaban en los sistemas estatales.
Ahora, todo ello, lo hará el IMSS-Bienestar, arguye Robledo. Empero, dijo que hasta ahora sólo tres estados rubricaron el convenio para la federalización de los servicios –Nayarit, Colima y Tlaxcala–, pero es la primera entidad la que funcionará como “emblema” de este nuevo esquema de seguridad social.

