Elisabeth Hellenbroich, Wiesbaden
En una breve presentación el 20 de noviembre pasado ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), el conocido economista estadounidense Jeffrey Sachas habló sobre las causas que arrojaron al mundo a varias guerras sangrientas simultáneas. En esencia, la devastadora guerra de casi dos años de Ucrania, la guerra Israel-Palestina, una guerra inacabada en Siria y las guerras de la zona del Sahel en África. Para él “las cuatro guerras podrían terminadas rápidamente
Rusia-Ucrania
En términos de las causas políticas de fondo de la guerra en curso en Ucrania, Sachs describió los aspectos políticos,
Primero, el impulso para expandir la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la división étnico-lingüística dentro de Ucrania y el fracaso del cumplimiento del Acuerdo Minsk II, que debería garantizar derechos étnicos y autónomos a las poblaciones del Este de Ucrania. Aunque haya sido votado por las Naciones Unidas, según Sachs, Minsk II fue saboteado.
Destacó, igualmente, las causas económicas referentes a Ucrania, la que, en 2013, rechazó colaborar con Rusia y la Unión Europea (UE), como Rusia deseaba. En ese momento, afirmó, los rusos querían llegar a un acuerdo entre las tres partes, lo cual fue categóricamente rechazado por la UE. De acuerdo con Sachs, el CSNU podría poner fin al conflicto de Ucrania inmediatamente, utilizando a los países P5 -China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos) para ampliar las garantías de seguridad a Ucrania y establecer un freno a la expansión de la OTAN. Para él, podría implementarse una norma en la que la adhesión a la UE fuese un elemento para las relaciones con Rusia, y en el que Ucrania funcionase como un puente entre Oriente y Occidente.
Israel-Palestina: llamado a una solución de dos estados
En términos de la guerra Israel-Palestina, Sachs resaltó que el CSNU debería forzar “una resolución de dos estados, siguiendo todas las resoluciones anteriores de las Naciones Unidas que pedían la materialización de un Estado Palestino independiente,” Observó, no obstante, que era necesario un impulso contra algunos de los “línea dura frustrados” del gobierno israelí. Recomendó que el CSNU reconociese “la solución de dos estados,” con Palestina transformado en un Estado independiente y con asiento inmediato en la asamblea General de las Naciones Unidas, al mismo tiempo en que una fuerza para el mantenimiento de la paz de los países árabes debería enviarse. Sería necesario también que el nuevo Estado tuviese una perspectiva económica viable.
Podríamos, “de la misma forma acabar con la guerra en Siria,” afirmó Sachs, dejando atrás el “profundamente equivocado intento de cambio de régimen” impuesto por Occidente (Estados Unidos y la OTAN) contra el presidente Bashar al-Assad. También aquí el P5 y otros países vecinos de Siria deberían ofrecer garantías y cooperación.
De acuerdo con Sachs, también sería posible poner fin a la guerra de la zona del Sahel, resultado del empeño de la OTAN de derrumbar al líder libio Muamar Kadafi, un cambio de régimen lidereado por la OTAN, que después se extendió a la zona vecina del Sahel.
Sachs sugirió que estos países deberían convertirse en una base para inversiones agregadas que involucre la construcción de carreteras y ferrocarriles. Terminó su exposición afirmando que “es del interés del CSNU poner fin a las guerras,” proporcionando garantías de seguridad y materializando la creación de un “fondo para la paz y el desarrollo.” Esto implicaría que parte de los gastos en armamento se dedicase por los países del Consejo a un “fondo de paz y desarrollo,” donde, por ejemplo, 10 por ciento de los gastos militares mundiales (cerca de 160 mil millones de dólares) se dedicasen a proyectos de integración regional, en sociedad, por ejemplo, con la Iniciativa Cinturón y Ruta china y otras semejantes.

La renuncia de Craig Mokhiber
La presentación de Sachs es tan sólo un ejemplo notable entre muchas otras declaraciones recientes provenientes de Estados Unidos y de importantes representantes de las Naciones Unidas, no reflejadas adecuadamente en la gran prensa europea. El canal independiente de televisión Democracy Now, dirigido por Amy Goodman, entrevistó a Craig Mokhiber, director de la oficina de Nueva York del Alto comisionado de UN para los Derechos humanos, quien renunció a su cargo el 31 de octubre con la acusación de que las Naciones Unidas no estaban cumpliendo con su deber de impedir lo que calificó de genocidio de civiles palestinos en Gaza con el bombardeo israelí y mencionando como cómplices a Estados Unidos, al Reino Unido y a gran parte de Europa.
En la carta dirigida al Alto comisionado de Naciones Unidas en Ginebra, Volker Tûrk, escribió:
Una vez más vemos el genocidio ante nuestros ojos y la organización a la que servimos parece impotente para impedirlo.
Bernie Sanders: llamado al presidente Joe Biden
Hubo también un llamado del senador demócrata Bernie Sanders al Senado de Estados Unidos, en el que pidió al presidente Joe Biden interrumpir la guerra con una tregua y detener la brutal ocupación de Gaza, que ya mató a más de 11 mil palestinos, entre ellos 5 mil niños. Igualmente, es impresionante la frecuencia con la que los ciudadanos estadounidenses, tanto judíos como musulmanes, han salido a las calles en varias ciudades para manifestarse contra el apoyo de Washington a Israel.
Este tipo de debate abierto y sin censura en Estados Unidos representa un refrescante contraste de los habituales relatos unilaterales de la prensa europea, en particular la alemana. De la misma forma, proporciona una muestra de lo que está por venir en la campaña presidencial estadounidense. Y es igualmente claro que una solución de los conflictos de Ucrania y de Medio Oriente dependerá de si Estados Unidos da los pasos decisivos en la dirección de un diálogo que incluya a Rusia como mediadora en el Oriente Medio.
Para completar el cuadro, hay que agregar que el Vaticano y el Papa Francisco pidieron un cese al fuego y el fin del flujo de entrega de armas a Ucrania y a Israel, en tanto que una reunión extraordinaria de los BRICS (21 de noviembre) sobre el conflicto del Medio Oriente, a la cual fueron invitados representantes de Egipto, Irán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Etiopía, futuros miembros del grupo, pidió un cese al fuego, la paz y una solución de dos estados.

