Arturo Ríos Ruiz
Una de las frases más repetidas por el residente es: No somos iguales y sí, no ha sido igual. Hemos sido testigos de un régimen atípico, muy distinto a los de las últimas décadas. Lo más representativo ha sido la rijosidad del mandatario, que inició con ataques recios a la prensa tradicional, con la que cantó su divorcio.
En sus primeras declaraciones, muy denigrantes hacia la prensa, con calificativos como prensa ‘fifí’ y periodistas chayoteros, contra cualquier voz crítica hacia su gobierno. Y creó su propia prensa a modo y exhibió una lista y habló de cantidades millonarias que supuestamente algunos personajes del quehacer periodístico, recibían.
Casi en todos los casos, se demostró que los señalados contaban con portales, incluso sus propios medios registrados en la Secretaría de Hacienda y pagaban impuestos. Pero lo que importaba era el distanciamiento de la prensa, como venganza cuando años atrás, en su condición de eterno candidato, consideró que no lo apoyaron. Fue un ¡Ahora va la mía!
Desde que inició el sexenio de AMLO
Al menos 70 organismos gubernamentales desaparecieron o están en proceso de desaparecer; 43 están extintos y 27 más, están en veremos.
López Obrador está echo pelotas en materia de seguridad. Del México actual, el gobierno de la 4T ha sido el más lacerante para toda sociedad mexicana.
Varias encuentras coinciden en lo referente a la inseguridad en espacios físicos específicos, 76.5 % de la población manifestó sentirse insegura en los cajeros automáticos de la vía pública; 70.9 %, en el transporte público; 62.6 %, en el banco y 59.5 %, en las calles que habitualmente transita.
Lo anterior expone cómo se vive en el país, la delincuencia aparece en todos los rubros y no se nota un trabajo bien delineado para contrarrestar el problema; por el contrario, se siente una indiscriminada indolencia que mantiene atemorizada a la población y sin esperanzas.

En el momento de escribir estas líneas, aún faltaban horas para el cuanto informe el presidente, así que esperamos una siguiente entrega para analizar su mensaje. Se cambió el horario, estaba programado para las 11.00 horas y se alargó para las 17,00 horas.
Y como para los colaboradores de todo el gabinete, sólo les interesa quedar bien con mandatario, se suspendieron labores en las dependencias gubernamentales, como si fuera un día de asueto y los empleados y funcionarios menores, recibieron instrucción de seguir el evento en las redes sociales y que se les preguntarían detalles del mismo.
Es predecible ese mensaje
Para AMLO, todo está bien; para él los gobernados están felices con su actuación, aunque no precisa que sólo se refiere a sus seguidores y a tres millones de jóvenes que cobran tres mil pesos mensuales por no hacer nada. Omite hablar del descontento de una gran mayoría, sobre todo de la clase media. De esa que él llama fifí.
