mayo 26, 2026

Sonámbulos: Cómo China y Estados Unidos se sumergen en una nueva guerra mundial

Sonámbulos: Cómo China y Estados Unidos se sumergen en una nueva guerra mundial

Elisabeth Hellenbroich, desde Wiesbaden*

El 16 de abril, el conocido politólogo Josef Braml, especialista en asuntos estadounidenses, dio una conferencia ante la sucursal de Frankfurt de la Atlantic Society. En esa ocasión, Braml describió algunas de las tesis principales de su último libro, “Sonámbulos: cómo China y Estados Unidos se sumergen en una nueva guerra mundial” (Die Traumwandler. Wie China und die USA in einen neuen Weltkrieg schlittern, C.H. Beck Verlag, 2023), escrito a cuatro manos con el experto estadounidense Matthew Burrows, exanalista de inteligencia del Consejo de Seguridad Nacional.

Braml es secretario general del grupo alemán de la Comisión Trilateral y trabaja en el Centro de Estudios Avanzados sobre Seguridad e Integración (CASSIS) de la Universidad de Bonn.

La presentación esbozo la tesis de que “nos aferramos a muchas ilusiones” sobre EEUU no obstante, la situación real comporta una “guerra fría” entre Washington. y China, que podría evolucionar a una “guerra caliente” entre los dos países.

Ejemplos del fervor agresivo contra China en Estados Unidos

Son personas al estilo de Herbert Raymond McMaster, del Instituto Hoover, que aboga por una “gran estrategia” mucho más agresiva hacia Pekín. Braml enfatizó que EE.UU. sufre de una “quimérica apreciación ” basada en el hecho de que se percata de una gran “brecha tecnológica” en áreas como Big Data y computadoras cuánticas y teme “quedarse atrás”. Un claro ejemplo es la hostilidad del presidente Joe Biden hacia China, claramente expresada cuando afirmó que “durante mi mandato China no superará a Estados Unidos”.

Para Braml, las relaciones actuales entre EE.UU. y China viven en una atmosfera helada, así fue la reciente visita a Pekín del secretario de Estado, Anthony Blinken, quien, dicho sea de paso, lanzó varias provocaciones. En sus reuniones con el ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, y el presidente Xi Jinping, escuchó de ellos un mensaje muy claro. En palabras de Xi, “el planeta Tierra es lo suficientemente grande para acomodar el desarrollo respectivo y la prosperidad común de China y Estados Unidos. Los chinos, al igual que los estadounidenses, son personas dignas, seguras de sí mismas y autosuficientes. Ambos tienen derecho a buscar una vida mejor. Los intereses comunes de los dos países deben ser valorados y su respectivo éxito es una oportunidad y no una amenaza mutua”.

En respuesta, Blinken trató de sermonear al presidente, diciéndole que China debería dejar de comerciar con Rusia, las máquinas herramienta y los componentes electrónicos, ya que eso permitirá a Moscú reforzar su capacidad de defensa. Y agregó: También expreso mi preocupación por las prácticas comerciales desleales de la República Popular China hacia los mercados globales y estadounidenses.

Además, amenazó con “sanciones”, afirmando que China sería “contenida económica y militarmente”. A cambio, Xi respondió a Blinken: “China y Estados Unidos deben ser socios en lugar de rivales y ayudarse mutuamente a tener éxito en lugar de dañarse mutuamente, así como buscar un terreno común en lugar de participar en una competencia feroz y honrar las palabras con hechos. Propongo que el respeto mutuo, la cooperación pacífica y la cooperación de beneficio mutuo sean los tres principios generales y la guía para el futuro”.

Por su parte, Wang Yi, le dijo a Blinken que “Estados Unidos no debería tratar de interferir en los asuntos internos de China ni suprimir su desarrollo, ni debería cruzar las líneas rojas de China… Las demandas de China son consistentes”.

Foto: miapowterr 

Esta reveladora y vergonzosa reunión

Recuerda a una confrontación similar que tuvo lugar en 2022 en Anchorage, Alaska, entre Blinken, el asesor de Seguridad Nacional Jake Sullivan y el entonces ministro de Relaciones Exteriores de China, Yang Jiechi, publicada en el libro de Braml y Burrows. En ese momento, Estados Unidos comenzó la discusión centrándose en el “orden basado en reglas” y en el “desprecio de China por este orden”. Blinken se quejó de las acciones chinas que amenazarían ese “orden” que mantiene la estabilidad global, refiriéndose a “las acciones de China en Xinjian, Hong Kong y Taiwán, los ciberataques contra Estados Unidos y las presiones económicas contra los aliados de Estados Unidos”.

Por su parte, Sullivan afirmó que “China ha lanzado un ataque contra los valores básicos”. La agria respuesta de Yang fue obvia; Estados Unidos debería dejar de alabar su “modelo de democracia mientras él mismo está sacudido por el descontento interno”. Acusó a Estados Unidos de no centrarse en sus propios problemas de derechos humanos y criticó la actitud condescendiente de Blinken, Sullivan y otros representantes estadounidenses:

Creemos que para Estados Unidos es importante cambiar su propia imagen y dejar de imponer su propio modelo de democracia al resto del mundo. Mucha gente en Estados Unidos tiene poca confianza en la democracia estadounidense. Por lo tanto, China no aceptará ninguna acusación injustificada de Estados Unidos. 

Brami subraya la arrogancia de Estados Unidos enfatizando que este quiere “contener” a China, así se ve en la “legislación de chips de alta calidad” de agosto de 2022, cuyo objetivo explícito es detener el progreso chino

Mentalidad vasalla de los europeos

En el libro, en un párrafo titulado “Europa: vasalla o socia”, Brami señala que “Europa tendrá que decidir si quiere ser un jugador estadounidense o si se involucra en tratar de evitar una nueva colisión entre dos grandes potencias”. Además, apuntó a la dependencia tecnológica de Estados Unidos. Una vez que Estados Unidos se “separe” de China, particularmente en el área de alta tecnología, será imposible “comerciar con China sin enfrentarse a sanciones secundarias de Estados Unidos”. Europa no tiene una gran empresa tecnológica por sí sola y depende de los Estados Unidos en el ámbito de la computación en la nube y otras tecnologías avanzadas.

Braml también es muy crítico de la política de sanciones impuesta a Rusia por Estados Unidos y Europa, un gran “error político”, ya que, al desvincularse, “los estadounidenses se infligen daño a sí mismos”.

Tanto en la conferencia como en el libro, Braml habló sobre la crisis financiera mundial de 2007-2008, que esencialmente se convirtió en una trampa del dólar. Según él, estamos lidiando con la geoeconomía como un medio para mantener a la gente a raya utilizando el dólar como arma” ya que “las cuestiones monetarias se convierten en herramientas de poder”. En un momento dado, afirmó comparó el dilema estratégico con la danza en el Titanic.

*MSIA Informa

Fotos: robertwaghorn/miapowterr 

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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