¿Te rechazaron por tu edad? Conoce el marco legal que castiga la discriminación. La discriminación por edad puede castigarse con hasta tres años de prisión, según el Código Penal Federal.
Ivette Sosa
En México, el derecho a la no discriminación por edad tiene un sólido respaldo legal que comienza desde la norma máxima del país y se extiende a leyes laborales y civiles específicas.
Entre las principales leyes que prohíben el edadismo en México, están: La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pilar fundamental en su Artículo 1º, que prohíbe explícitamente cualquier tipo de discriminación motivada por la edad, así como por origen étnico, género o religión, que atente contra la dignidad humana o anule los derechos y libertades.
Está la Ley Federal del Trabajo (LFT), que protege a los trabajadores frente a prácticas discriminatorias en el ámbito laboral. En su Artículo 2º, establece que el trabajo digno debe estar libre de cualquier tipo de discriminación, mencionando específicamente la edad.
El Artículo 133, prohíbe terminantemente a los patrones negarse a aceptar trabajadores por razón de edad. Esto significa que las vacantes que imponen límites de edad son, por ley, discriminatorias.
La Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación (LFPED), que reglamenta el derecho a la igualdad y es la base de acción del CONAPRED (Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación).
Define la discriminación como cualquier exclusión basada, entre otras cosas, en la edad que impida el ejercicio de derechos y la igualdad real de oportunidades.
La Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores, publicada en 2002, tiene como objetivo garantizar el ejercicio de los derechos de quienes tienen 60 años o más. Además, garantiza el derecho a un trabajo digno y bien remunerado, así como a la igualdad de oportunidades en el acceso al empleo
El Código Penal Federal establece que, en algunos casos, la discriminación puede ser perseguida penalmente. El Artículo 149 Ter contempla sanciones de seis meses a tres años de prisión o multas para quien, por razones de edad, atente contra la dignidad humana o anule derechos laborales.
¿Cómo proceder si eres víctima de edadismo?
- CONAPRED: Puedes presentar una queja formal si sufres discriminación por parte de particulares o autoridades federales.
- PROFEDET: Si el problema es laboral (como no ser contratado por tu edad), la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo ofrece asesoría legal gratuita.
En entrevista, el maestro en derecho José Manuel Robles señala que, en nuestro país, las denuncias formales por edadismo o discriminación por edad son bajas, en comparación con la magnitud del problema que reflejan las encuestas.
Mientras que millones de personas reportan sentirse discriminadas, solo una pequeña fracción llega a presentar una queja oficial ante instituciones como el CONAPRED o el COPRED, lamenta.
A nivel nacional, en CONAPRED entre enero de 2023 y junio de 2024, se recibieron 509 quejas totales por discriminación, donde la edad figuró como una de las causas principales junto con la discapacidad y la salud.
Para finales de 2025, el organismo registró al menos 84 casos por edad hasta el mes de noviembre.
En la Ciudad de México (COPRED), se reportaron 104 denuncias específicas por discriminación laboral por edad (presentadas por personas de entre 30 y 80 años) por despidos injustificados y negativas de contratación.
El 61.6% de los adultos mayores de 60 años manifestó haber sido discriminado en los últimos cinco años debido a su edad. Cuatro de cada 10 personas mayores aseguran haber sufrido discriminación al buscar empleo. El problema es más agudo en las mujeres; 7 de cada 10 mujeres de 60 años declaran haber sido discriminadas por su edad.
¿Por qué hay pocas denuncias?
El abogado José Manuel Robles señala que la baja cifra de expedientes se debe a la normalización, pues muchos adultos mayores creen que el rechazo, es una “consecuencia natural” de envejecer.
Está el desconocimiento, la falta de información sobre cómo y dónde denunciar legalmente, aunado a la falta de confianza, porque existe una percepción de que los procesos institucionales, no resolverán su situación laboral o social.
Imágenes: Pixabay
Edadismo en México: El costo invisible de ignorar la experiencia
