En Estados Unidos, el estado de Texas puso fin a una orden local de usar mascarilla de forma obligatoria y a las restricciones de ocupación de los negocios. Una medida que algunos califican como un acto de libertad y que otros simplemente la definen como una estupidez.
En la práctica, vastos sectores de Texas nunca hicieron cumplir la orden obligatoria de uso de cubrebocas ni los límites de ocupación durante el último año.
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Minoristas, tiendas de abarrotes y cadenas de restaurantes dijeron que aún pedirán a los clientes portar mascarillas en sus locales, algo que pueden exigir bajo la orden del gobernador Greg Abbott, que relaja las restricciones.
Texas fue uno de los primeros estados que reabrió su economía después de la primera ola de casos de la pandemia en mayo y nuevamente la semana pasada, Abbott anunció la flexibilización de las medidas en medio de una caída de los nuevos casos diarios de covid-19 y por el despliegue de vacunas.
