La contaminación afecta a la piel de muchas maneras, al ocasionar deshidratación, sequedad, irritación y producción excesiva de sebo entre otras, dando como resultado un aspecto poco saludable.
Para combatir estos efectos, así como contrarrestar los del entorno y el medio ambiente, debes tener cuidados adecuados para la dermis.
FOTOPROTECCIÓN
Los rayos del sol junto con la contaminación causan estragos en la piel por lo que es importante usar un bloqueador solar.
Se recomienda el que tenga una cobertura mayor a 30 FPS, y aplicarlo cada tres horas. Si vas a estar a la intemperie (recuerda que el daño solar no solo la envejece, sino que también puede causar cáncer y otras enfermedades), elige uno con efecto hidratante.
LIMPIA LA PIEL TODOS LOS DÍAS
Todas las mañanas lava tu cara con un sustituto de jabón. Por las noches no olvides desmaquillarte y usar un tónico limpiador, para eliminar todos los residuos e impurezas que tu cutis acumuló a lo largo del día.
Después de la limpieza utiliza agua mineral para hidratar tu piel; te ayudará a cerrar los poros y te dará una sensación de frescura.
¡HIDRÁTATE!
No olvides tomar como mínimo ocho vasos de agua para mantener la hidratación adecuada.
Foto: Khusen Rustamov en Pixabay
